El Rey con cuatro de los seis presidentes con los que compartió la tarea de liderar España
El Rey con cuatro de los seis presidentes con los que compartió la tarea de liderar España - efe

abdicación de don juan carlosLos presidentes y el Rey

Don Juan Carlos ha mantenido una relación dispar con los seis presidentes de Gobierno que ejercieron durante su reinado, pero siempre se mostró abierto a sus consejos

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La relación del primer presidente del Gobierno con el Rey se basó en la lealtad, el afecto y la confianza. Los primeros años, ambos compartían el ilusionante proyecto de restaurar la democracia en España, pero con el tiempo fueron surgiendo discrepancias políticas. Suárez tenía tanta confianza con el Rey que incluso podía haberle tuteado en la intimidad, pero nunca lo hizo. Lo que sí hizo fue aprovechar esta confianza para aconsejarle con firmeza tanto en cuestiones públicas como privadas. La amistad y el afecto del Rey a Suárez se prolongó hasta los últimos días del expresidente del Gobierno.

Su Gobierno fue el más breve pero también intenso de la democracia, por lo que compartió con el Rey momentos extremadamente delicados. Su mandato empezó con el golpe de Estado del 23-F y terminó con la victoria del PSOE. Monárquico convencido, serio y riguroso, siempre manifestó un alto nivel de lealtad, pero también de exigencia con la Institución. En una ocasión, quiso hablar con el Rey y se le comunicó que se encontraba de viaje, fuera de España. Que sea la última vez, dijo, que el Rey abandona España sin el conocimiento previo del presidente del Gobierno.

España estrenaba un Gobierno socialista por primera vez en la Monarquía y la predisposición de ambos, el Rey y el jefe del Ejecutivo, a llevarse bien no podía ser mejor. González es el presidente del Gobierno que más tiempo ha despachado con Don Juan Carlos: 2.650 horas. Afirma que nunca dudó a la hora de aconsejar al Rey porque está convencido de que esa es una de las obligaciones del presidente y asegura que en ocasiones le disuadió de realizar determinados viajes. Mientras estuvo en la Moncloa, siempre supo dónde estaba el Rey, excepto cuando «se escapaba» en moto por los alrededores ded Madrid.

La relación personal entre José María Aznar y Don Juan Carlos no fue tan buena como con los otros presidentes del Gobierno. Aunque Moncloa y Zarzuela lo negaban con toda rotundidad, hay gestos y anécdotas del presidentes del Gobierno que lo demostraban. Aznar rompió con algunas costumbres, como la de evitar hacer declaraciones políticas en presencia del Rey. El caso es que las llamadas al diálogo y al consenso que hacía el Rey cayeron en saco roto en los oídos de Aznar. La decisión de que España participara en la guerra de Irak contribuyó a ese distanciamiento.

El quinto presidente de la democracia llegó al Gobierno cuestionando la etapa de la historia de la que el Rey se siente más orgulloso: la Transición. Incluso removió los fantasmas de una España que ya estaba reconciliada. De Don Juan Carlos decía que estaba «muy a gusto y muy tranquilo porque tenemos un Rey bastante republicano». Y también abrió la puerta a una fisura en la cohesión territorial dando por bueno un Estatuto catalán que entonces ni siquiera estaba redactado. Solo al final de su mandato descubrió quién era de verdad el Rey, pero ya era demasiado tarde.

Desde el comienzo de su mandato, a finales de 2011, recuperó el estilo y las prácticas de los primeros presidentes de la democracia. Tiene claro cuál es el papel institucional del Rey y está dispuesto a utilizar todo el potencial que ofrece la Corona en beneficio de los intereses de España, tanto dentro como fuera de nuestro país. En presencia de la Familia Real es imposible sacar al presidente del Gobierno una declaración política. Siempre ha mantenido una relación fluida con Don Juan Carlos y sus despachos en Zarzuela han tenido un contenido institucional, más allá del formalismo.