Cinco rutas perfectas para un fin de semana en Extremadura
Plaza Mayor de Trujillo - MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ ROMERO

Cinco rutas perfectas para un fin de semana en Extremadura

De las aves a la historia, de la gastronomía a pueblos que quitan la respiración. Ideas para redescubrir la belleza interior

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De las aves a la historia, de la gastronomía a pueblos que quitan la respiración. Ideas para redescubrir la belleza interior

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  1. Trujillo

    Plaza Mayor de Trujillo
    Plaza Mayor de Trujillo - MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ ROMERO

    Trujillo es cuna de conquistadores y de Franciscos: Pizarro y Orellana, sin ir más lejos. Una estatua ecuestre del primero (en bronce y de casi siete mil kilos) preside la Plaza Mayor de la localidad.

    Pizarro, conquistador de Perú, acompañó a Vasco Núñez de Balboa en el descubrimiento del océano Pacífico (el más grande del planeta). En 2013 se cumplieron 500 años de tal hazaña; circunstancia que ha aprovechado el Gobierno de Extremadura para potenciar la «Ruta de los Descubridores», donde se incluyen las ciudades de Plasencia, Trujillo, Guadalupe, Medellín (Hernán Cortés), Villanueva de la Serena (Pedro de Valdivia) y Jerez de los Caballeros, donde nació Núñez de Balboa.

    Si se acerca hasta Trujilllo podrá entrar hasta la despensa… y el comedor, el dormitorio y la habitación principal que disfrutaron en su día Pizarro y su familia. Además, en el recibidor de la Casa Museo del explorador hay una gran pintura que explica qué llevaron los españoles al Nuevo Mundo y qué trajeron de allí. Gracias a la trujillana María de Escobar, por ejemplo, que desembarcó en Lima junto a su esposo y pidió a sus paisanos que le remitieran buena semilla de trigo y cebada, ahora existen grandes campos de estos cereales en América.

    Pase, no obstante, antes por la oficina de Turismo para recoger su pasaporte. «Por cinco euros, el usuario tiene acceso a seis de los lugares más característicos de Trujillo, donde le irán poniendo un sello.», comenta el concejal del ramo José Ramón Ruiz.

    La iglesia Santa María la Mayor y la alcazaba son de obligado franqueo. Dentro de la iglesia hay que observar el magnífico retablo mayor donde se reproducen la vida de la Virgen y la Pasión de Jesús. Fuera, intente buscar el escudo del equipo de fútbol del que era aficionado el cantero que se ocupó de erigir en los años setenta la torre situada en la cabecera del templo, que se derrumbó tras las sacudidas de los terremotos de Lisboa (en 1521 y 1755).

    La alcazaba, por su parte, se localiza en la zona más elevada de Trujillo y data de la época califal, cuando la ciudad estaba dominada por una tribu bereber (siglo X y XI). Hablamos de un castillo amurallado de forma cuadrada donde se combinan la piedra, el ladrillo y los arcos de herradura.

    Trujillo es una de las localidades más visitadas de Extremadura debido a su localización geográfica, en plena autovía Lisboa-Madrid. Si le gusta conducir, el Domingo de Resurrección se celebra El Chíviri, Fiesta de Interés Turístico Regional, en la Plaza Mayor. Y a finales de abril arranca la Feria Nacional del Queso, en honor a la patrona del municipio, la virgen de la Victoria. Para descansar, nada mejor que reservar el que fuera hogar de Orellana, reconvertido en hotel (927659265). Este otro Francisco y trujillano fundó Guayaquil (Ecuador) y se le atribuye el descubrimiento del río Amazonas.

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  2. Plasencia

    Catedral de Plasencia
    Catedral de Plasencia - MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ ROMERO

    Inés de Suárez, fundadora de la Nueva Extremadura, la actual Santiago de Chile, junto a Pedro de Valdivia, nació en Plasencia (1507). Impetuosa y cruel en las batallas, relatan los cronistas, fue de las primeras españolas en partir rumbo a América; en su caso, con treinta años y tras enviudar.

    Plasencia constituye, hoy, el núcleo urbano más importante del norte de Extremadura. Los romanos, sin embargo, no prestaron especial atención a la actual capital del Valle del Jerte cuando diseñaron su Vía de la Plata.

    Plasencia, declarada Conjunto Histórico de Interés Cultural, no tiene pasado visigodo ni musulmán. Alfonso VIII estableció la ciudad en 1186. Y siempre destacó como valioso bastión cristiano.

    El balcón de estilo plateresco que puede observarse en el exterior del palacio de los marqueses de Mirabel es único en la ciudad, así como su jardín colgante, decorado con columnas y esculturas romanas (algunas de ellas, procedentes de Cáparra y Mérida). Por la gran colección de piezas de caza que alberga, podría pasar por el museo cinegético de Plasencia.

    Próximo a éste, el Parador de Turismo, que ocupa la antigua residencia de los frailes dominicos. Leonor de Zúñiga, perteneciente a una de las familias más influyentes de Plasencia, mandó construir el convento de San Vicente Ferrer en el siglo XV para honrar al santo, que de forma milagrosa le había devuelto la vida a su hijo.

    La noble también regaló a la localidad un curioso reloj, apodado «El Abuelo Mayorga», que descansa en la Plaza Mayor. Existen otros dos ejemplos de conocidos autómatas en España: el Papamoscas de la catedral de Burgos y el de los maragatos del Ayuntamiento de Astorga.

    Pegado a «El Abuelo», el Palacio Municipal, donde se evidencia la transición del gótico al renacimiento y un gran escudo de Carlos V en un costado. El rey-emperador era amigo íntimo de los Zúñiga, por lo que eligió el cercano monasterio de Yuste para retirarse tras su abdicación.

    Y sin salir de la Plaza Mayor, por último, hay que fijarse en la fachada más estrecha de España, justo en la esquina con la calle Los Quesos. «Los autos de fe (manifestaciones públicas de la Inquisición) congregaban a muchos curiosos. De modo que cualquier ventana o balcón se alquilaba a buen precio.», explica Marco Mangut, guía turístico (guiacaceres@yahoo.es).

    Plasencia, al igual que Salamanca y Zaragoza, tiene dos catedrales. Pero en el caso extremeño, como ocurre en Toulouse (Francia), La Nueva está construida sobre la base de La Vieja. Mientras se desmontaba una se levantaba la otra, evitando que el culto se suspendiera. Sí se pospuso, sin embargo, el trazado original que se había planteado para La Nueva, pues una de sus naves laterales chocaba, literalmente, con el contiguo Palacio Episcopal. Ninguno de los obispos que se fueron sucediendo durante los trabajos de construcción quiso tomar la decisión de echar abajo su hogar. Conviene entrar a contemplar el coro, con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento y figuras de animales, y el retablo mayor, donde la imagen en madera de la virgen del Sagrario goza de un lugar especial.

    Fiesta a recordar: el Martes Mayor (de Interés Turístico Regional), que se celebra a principios de agosto. Se trata de una «expresión alegre del mercado semanal, cuyos comienzos se remontan a finales del siglo XII, coincidiendo con la fundación, muy ligada al comercio, del municipio», resaltan desde el Consistorio de Plasencia. Lugar de nacimiento de la conquistadora Inés de Suárez.

  3. Guadalupe

    Real Monasterio de Guadalupe
    Real Monasterio de Guadalupe - MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ ROMERO

    Una hora y treinta minutos, sin contar la visita «obligada» al monasterio, ayudan a conocer un poco más la Puebla de Guadalupe, reconocida como Monumento Nacional, aseguran desde la oficina de Turismo.

    Se trata de un paseo jalonado por arcos medievales, que actuaban como puertas de los recintos amurallados de la ciudad, y fuentes, como la de los Tres Chorros, que antaño estuvo conectada al «Arca del Agua», un sistema de captación, conducción y distribución del recurso desde el interior del pico Villuercas hasta el monasterio y la Puebla de Guadalupe.

    La excursión puede iniciarse, por ejemplo, en la plaza de Santa María; con la majestuosa fachada del Real Monasterio de Guadalupe de fondo. Un monumento que, por cierto, cumplió una función defensiva hasta mediados del siglo XIV. Las imponentes torres del Reloj y de la Portería que lo acompañan a su derecha e izquierda, respectivamente, reflejan su auténtico pasado como alcazaba.

    «Hay constancia de la presencia de Cristóbal Colón en Guadalupe en cuatro ocasiones debido a su empresa de la conquista de América y su cercanía a los reyes Católicos. La más significativa, quizás, tuvo lugar en 1946, tras su segundo viaje. El almirante trajo consigo a dos indios, Cristóbal y Pedro, que fueron bautizados en la pila que hoy se observa en la fuente de la plaza de Santa María.», explica Elisa Rovira, historiadora, vecina y guía de la Puebla.

    Si continúa bajando, en la confluencia de las calles Caldereros y Berganza, se topará con la casa del pastor Gil Cordero, al que la historia identifica como el descubridor de la imagen de la virgen de Guadalupe y portador de su mensaje para la construcción de la primera ermita.

    Otra vía de interés, pues representa a la perfección la arquitectura popular de Guadalupe, es la de Ruperto Cordero, engalanada con macetas. Sus soportales adintelados con vigas de madera sobre pilares o arcos de medio punto, además, servían de refugio para los numerosos peregrinos y forasteros que atraía el monasterio (centro devocional mariano por excelencia del mundo cristiano).

    Los primeros «hospitales» en Guadalupe ofrecían agua, sal, asiento a la lumbre, comida y, a veces, cama a los viajeros. Sin embargo, no es hasta el siglo XIV cuando se erige el Hospital de San Juan Bautista, dedicado ya a la curación de enfermo. A él, le seguirán otros, así como la botica del monasterio y la Escuela de Medicina, sede actual del Parador.

    Los reyes Católicos, asiduos visitantes del monasterio, mandaron edificar una Hospedería Real, hoy desaparecida, aunque algunos de sus restos se han rescatado y enclaustrado en otros inmuebles de Guadalupe.

    El Real Monasterio de Guadalupe, que combina mampostería y ladrillo, ha sufrido numerosas ampliaciones a lo largo de su vida. Su interior alberga una impresionante colección de lienzos que evocan los milagros en los que ha intervenido la virgen. Destacan, también, el Museo de Bordados y de Miniados (cantorales); la sacristía, con obras de Francisco de Zurbarán; el Relicario, donde se exponen medio centenar de reliquias y los mantos que viste la Patrona de la Hispanidad. Las esculturas de las «Ocho Mujeres Fuertes del Antiguo Testamento» (Sara -esposa de Abrahan-, María -hermana de Moisés-, Ester, Debora, Jael, Judit, Rut y Abigail) aguardan en el Camarín de la virgen, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre.

  4. Tajo Internacional

    Migas
    Migas - MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ ROMERO

    Valencia de Alcántara, Zarza la Mayor, Alcántara, Brozas, Carbajo, Cedillo, Herrera de Alcántara, Membrío, Salorino, Herreruela y Santiago de Alcántara son los 11 municipios extremeños que integran la parte española del primer Parque Natural Internacional con que cuenta Europa, cuya gestión comparten España y Portugal. Y cuyo elemento común es el río Tajo.

    Un grupo de establecimientos de restauración, alojamientos, comercios, empresas productoras (almazaras, secaderos, queserías) y de actividades turísticas se están esforzando en mostrar la historia, las tradiciones, el territorio, los oficios, los olores y los sabores característicos del Parque Natural Tajo Internacional a partir de su aceite, su miel y sus cerdos ibéricos.

    «La gastronomía constituye uno de los principales atractivos del Tajo Internacional gracias a la presencia de una abundante fuente de peces de río y de charcas y a la cocina de caza. La influencia portuguesa se reconoce en el profuso uso del bacalao y en su repostería. Y la española, en la cocina monacal de Alcántara», explican desde el Club de Producto Tajo Internacional Destino Gastronómico.

  5. Parque Nacional de Monfragüe

    Salto del Corzo
    Salto del Corzo - miguel ángel muñoz romero

    Del 28 de febrero al 2 de marzo, como en las anteriores ocho ediciones, el Parque Nacional de Monfragüe acogerá la IX Feria Internacional de Turismo Ornitológico–Extremadura Birdwatching Fair (FIO), dirigida a empresas e instituciones relacionadas con la ornitología: agencias de viajes, touroperadores, guías de naturaleza, alojamientos, fabricantes y distribuidores de material fotográfico y óptico, organizaciones conservacionistas, ropa y complementos, libros, revistas, alimentos y accesorios de pajarería, arte, y firmas forestales y medioambientales.

    FIO tampoco se olvida del público en general y ofrecerá rutas guiadas de senderismo, talleres de anillamiento, actividades infantiles y avistamiento de aves desde varios miradores del Parque Nacional de Monfragüe, refugio de especies tan emblemáticas como el águila imperial ibérica, el buitre negro o la cigüeña negra.

    FIO, organizada por el Gobierno de Extremadura, está considerada como «la Feria más importante de su género en el sur de Europa». Y su concurso fotográfico, cuya participación está abierta tanto a profesionales como aficionados, FOTOFIO, se ha convertido en «una referencia en España».