Princesa Haya de Jordania y el emir de Dubai
Princesa Haya de Jordania y el emir de Dubai - Mark Cuthbert

Divorcio del emir de Dubai y Haya de Jordania: un juicio que puede comprometer a tres monarquías

El jeque Mohamed bin Rashid Al Maktum y su segunda esposa se enfrentan este martes en los tribunales por la custodia de sus dos hijos

ABC
MadridActualizado:

El inminente juicio por el divorcio del jeque Mohamed bin Rashid al Maktum (69 años), primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos y emir de Dubai, y su segunda esposa, la princesa Haya de Jordania (45) ha comenzado. Este martes día 30 de julio se celebra la primera vista preliminar en el Tribunal Superior de Londres, donde el gobernante y la princesa se disputarán legalmente el bienestar de sus dos hijos, Zayed (7) y Al Jalila (11) tal y como reveló el todavía matrimonio en un comunicado conjunto hace unos días.

Además de resolver la custodia de los pequeños, el fallo dictaminado por los tribunales de la capital londinense podría acarrear consecuencias que afectarían a las relaciones políticas que existentes entre Jordania, país de nacimiento de la princesa Haya; Emiratos Árabes Unidos, del cual el jeque Mohamed bin Rashid al Maktum es vicepresidente y primer ministro; y Reino Unido, el destino escogido por Haya de Jordania para refugiarse con sus hijos tras fugarse el pasado mes de mayo. Tres monarquías que se verían envueltas en una verdadera crisis diplomática de envergadura internacional.

Especial relevancia tienen la relaciones intergubernamentales con Jordania, cuyo rey Abdalá II es el hermanastro de la todavía mujer del emir. Lo lógico hubiera sido que el monarca jordano se convirtiera en el aliado más fiel de la princesa Haya en el divorcio contra el jeque. Pero nada más lejos de la realidad, tal y como asegura el diario «Jordan Times», Abdalá II ha querido incluso reforzar la histórica amistad y las relaciones económicas con los Emiratos Árabes a través de una reunión con el príncipe del Emirato de Abu Dabi este pasado sábado.

Parece ser que la propia Haya intuyó esta posible crisis diplomática entre ambos gobiernos y fue por ello que, tras su fuga, decidió refugiarse en Europa en vez de buscar la protección de su hermano en Ammán , la capital del país jordano.

Pero lo cierto es que las relaciones entre el jeque Mohamed bin Rashid e Isabel II no son menos tensas, pues que la princesa y sus hijos se hayan refugiado en Londres puede comprometer a su vez a la Familia Real británica, que se encuentra en una situación de presión similar a la de Abdalá II.

Princesa Haya de Jordania en un acto en Londres con el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles
Princesa Haya de Jordania en un acto en Londres con el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles - GTRES

Por un lado, bien es sabido por todos la estrecha relación existente entre la familia Windsor y la princesa Haya. Por ejemplo, el año pasado, el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles acudieron en compañía de la mujer de bin Rashid a un acto oficial celebrador en la capital londinense. Es más, en el juicio por la custodia de sus hijos que este martes comienza, Haya de Jordanía ha escogido a Fiona Shakleton, para que la defienda ante su marido en los tribunales. «Magnolia de acero», como es conocida, es una de las abogadas de familia, especializada en divorcios más prestigiosa de Reino Unido y que además, también se encargó de otro de las separaciones reales más sonadas de los últimos tiempos: el de Lady Di con el hijo de la Reina de Inglaterra. Por si fuera poco, los medios británicos se hicieron eco de que la soberana inglesa había recibido días antes del desfile anual de Ascot -donde se dispararon rumores de fuga por primera vez- en el palacio de Windsor, a la princesa Haya para tomar el té.

Por otro lado, no es menos estrecho el contacto entre la Casa Real británica y el jeque Mohamed bin Rashid Al Maktum, ya que el emir de Dubai es el dueño de los principales establos de caballos tanto de Reino Unido como del mundo. Además, ha sido el invitado de honor de Isabel II en Ascot en varias ocasiones, en los cuales ha llegado incluso a desfilar en la misma carroza que la Reina.

Sin embargo, no cabe duda de que lo que más está en juego y podría salir perjudicada es la imagen aperturista y cosmopólita del gobernante de Oriente Próximo. Sobre todo, si la princesa Haya de Jordania alegara en el juicio haber sufrido algún tipo de maltrato por parte del emir y la justicia británica tuviera que pronunciarse al respecto, lo cual agravaría aún más el conflicto diplomático entre Emiratos Árabes y Reino Unido.