Mitt Romney, tras ser declarado vencedor en New Hampshire - afp

La guerra de los candidatos republicanos contra Mitt Romney

Newt Gingrich lidera una cruzada con el objetivo de impedir que el gran favorito deje sentenciada la nominación en Carolina del Sur

madrid Actualizado:

Mitt Romney es el candidato llamado a lograr la nominación republicana para enfrentarse a Barack Obama por la presidenca de Estados Unidos. Lo es porque, con su victoria amplia en New Hampshire, tras Iowa, Carolina del Sur será la última oportunidad de sus rivales.

Bien lo sabe Newt Gingrich, el más beligerante de todos. Las encuestas daban en Iowa a esta vieja gloria del Partido Republicano una resurrección con la que pocos contaban. Pero sus apoyos cayeron con la misma velocidad que subieron los porcentajes de Rick Santorum, entre otras cosas, por los anuncios negativos pagados por la campaña de Romney.

Gingrich prometió atacar a Romney día tras día

Gingrich tomó nota y prometió venganza. Iba a atacar a el exgobernador de Massachusetts un día tras otro, tan pronto como acabaran los caucus de Iowa. «¿Estás llamando a Mitt Romney mentiroso», le preguntaban a Gingrich un día después del primer asalto. «Sí», respondía, directo, después de haber pasado por alto felicitar al ganador en Iowa. «¿Queremos un moderado de Massachusetts que será bastante bueno en la gestión de la decadencia que no ha ofrecido ninguna evidencia de cambiar la estrucutra del gobierno?», se preguntaba después. «¿Cómo podemos tomar en serio a alguien que, después de gastarse miles y miles de dólares solo ha logrado llegar al 25%?», «Soy víctima de una persona: Mitt Romney», «No se ajusta a la cultura republicana, a la idelogía»... todo en 24 horas.

La de Romney es la campaña mejor organizada y la que cuenta con mayor presupuesto: dobla al segundo con más ingresos, Rick Perry, según los datos que se han hecho públicos, hasta septiembre de 2011. Tras perder ante McCain la nominación en 2008, su equipo ha trabajado con las vistas puestas en esta campaña. Con permiso de Jon Huntsman, al que su repunte en New Hampshire le servirá de poco, es el que tiene el perfil más presidencial. En su viaje del centro a la derecha para seducir al electorado más conservador ha encontrado las críticas más encendidas.

A Romney le acusan de falta de liderazgo por sus cambios de opinión en cuestiones como el aborto, el matrimonio gay o la asistencia sanitaria. El nuevo campo de batalla para Gingrich es la gestión de Romney cuando dirigía la firma de inversiones Bain Capital. Un ataque contra su perfil de empresario, el que más capital le aporta. Un vídeo de 28 minutos retrata a Romney como un depredador, experto en dejar a gente en paro mientras él se enriquecía.

Rick Perry se ha unido a la cruzada de Gingrich

«Para aquellos que creemos en el libre mercado y que el objetivo de los emprendedores es el espíritu empresarial y la creación de empleo es muy difícil encontrar el sentido a una compañía dedicada a saquear empresas y dejar a 1.700 familias sin trabajo», afirma el locutor del vídeo. Bain Capital era una firma especialista en reflotar empresas.

A la batalla se ha unido Rick Perry, dispuesto a decir la última palabra. «Si eres víctima de una reducción de capital, esta es la oportunidad de venir a Carolina del Sur y decirle lo que sientes a Mitt Romney, porque él es el culpable», dijo en un mitin. Perry, ausente en New Hampshire, tiene dinero para gastar en anuncios y nada que perder. Ya ha dado el visto bueno a otros anuncios dirigidos contar Rick Santorum. Romney teme ahora la reacción de Jon Hunstman y Ron Paul, siempre impredecible.

El vencedor en Iowa y New Hampshire, mientras tanto, se aleja de la derecha y pone la lupa en el presidente de Estados Unidos: «Cuando Obama vino a New Hampshire cuatro años atrás, se comprometió a unir a los americanos, hoy asistimos a una presidencia fracasada que ha aplastado a la clase media. El presidente se ha quedado sin ideas, ahora se está quedando sin excusas».

Si Obama se ha quedado sin ideas, como dice Romney, ya están los republicanos para darle pistas.