Rick Santorum, el más católico entre los candidatos republicanos

Es un adversario del aborto y el matrimonio homosexual y defiende el «diseño inteligente»

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El exsenador por Pensilvania Rick Santorum, destaca por ser el más católico de los políticos que luchan por lograr la nominación del Partido Republicano para las presidenciales de 2012.

Hijo y nieto de inmigrantes irlandeses e italianos, y casado desde hace 21 años con Karen Garver, a los 53 años de edad y con siete hijos, Santorum emprendió en abril pasado su campaña por la candidatura presidencial, aunque las encuestas apuntan a que sus posibilidades son reducidas.

A Santorum en la escuela secundaria le llamaban «Gallo» por su altivez y pertinacia, y esos rasgos los conserva en sus posiciones políticas, especialmente en las que en Estados Unidos se llaman «sociales», es decir las vinculadas con la sexualidad, la familia y la religión.

Santorum es un adversario decidido del aborto y el matrimonio homosexual y defiende el «diseño inteligente», la idea de que en las escuelas públicas se enseñe, junto con la teoría de la evolución, la noción de que el Universo tiene un diseño y, en consecuencia, un autor.

Asimismo, Santorum, graduado por la Universidad estatal de Pensilvania, la Universidad de Pittsburgh y la Escuela Dickinson de Derecho, es un resuelto conservador en materia fiscal: adversario de los impuestos y las regulaciones gubernamentales sobre las industrias, firme podador de los programas de asistencia social y partidario de la privatización del Seguro Social.

El conservadurismo social y fiscal de Santorum se combina con un respaldo entusiasta por la invasión de Irak en 2003, y constantes advertencias acerca de la amenaza del islamismo militante.

En 2006 Santorum se opuso en el Senado a una propuesta de reforma integral de la ley de inmigración. Los inmigrantes indocumentados, en su opinión, no deberían recibir ayuda de programas del Gobierno y tendrían que ser deportados. Propone además la construcción de más barreras en la frontera de Estados Unidos con México.

A pesar de su atractivo personal y su buena presencia en los debates televisados, Santorum no ha logrado situarse en las primeras posiciones del fraccionado conjunto de competidores republicanos.