Melania y Donald Trump han celebrado esta semana el cumpleaños del pequeño Barron
Melania y Donald Trump han celebrado esta semana el cumpleaños del pequeño Barron - Instagram

De Barron Trump a Chelsea Clinton, el estigma de ser hijo de un presidente de Estados Unidos

Se han criado en la Casa Blanca y, más allá de la política, hacen piña para defenderse

LOS ÁNGELESActualizado:

Barron Williams Trump ya es oficialmente adolescente. Esta semana, el único vástago de Donald y Melania Trump cumplía 13 años y su madre lo celebraba publicando una foto en su Instagram, donde aparecen dos globos formando el numero 13 y una felicitación donde puede leer: «13, Feliz Cumpleaños BWT». Coincidiendo su cumpleaños con el primer día de las vacaciones de Semana Santa de su escuela de Maryland, donde estudia séptimo grado, Barron se desplazó esta semana junto a su madre a la casa que los Trump tienen en Palm Beach (Florida). Allí, pasarán unos días de descanso mientras su padre se encuentra en plena gira por Ohio.

Al soplar trece velas, Barron se suma a Malia y Sasha Obama, quienes también cumplieron 13 años cuando su padre, Barack Obama, era presidente de Estados Unidos. El joven pertenece, además, a ese exclusivo grupo de hijos de presidentes. Un club que se defiende con uñas y dientes cuando uno de ellos es atacado.

Esta misma semana Chelsea Clinton (38 años) -la hija de Bill Clinton, quien defendió a Barron cuando su padre llegó a la presidencia- fue agredida verbalmente en una vigilia en honor de las víctimas del ataque terrorista de Nueva Zelanda, y Donald Trump Jr. salió en su defensa en twitter: «Es repugnante ver como la gente culpa a Chelsea Clinton del ataque en Nueva Zelanda. Chelsea debería ser alabada por hablar. Cualquiera que no lo entienda es parte del problema».

El club de los hijos de los presidentes es selecto y no inclusivo, sin embargo, todos, hijos de presidentes demócratas y republicanos mantienen una solidaridad sorprendente. Son una pandilla única, donde lo mismo Ivanka Trump (37) defiende a Malia Obama (20), o Barbara y Jenna Bush (37), las hijas mellizas de George Bush, saltan en favor de alguno de los Trump. El mundo parece fascinado con la sorprendente y genuina amistad entre las hijas de Donald Trump y las de los anteriores presidentes, pero es indudable que ser hija del presidente de EE.UU. debe ser algo muy particular que solo ellas pueden entender. Chelsea Clinton y las mellizas Bush cuidan de Malia y Sasha Obama (17); y mantienen relación con Ivanka y Tifian (25), quienes ahora llevan el cargo de «Primeras Hijas de la Casa Blanca».

Olvidan la política

A partir de sus experiencias compartidas en el 1600 de la avenida de Pennsylvania, las hijas de los presidentes de EE.UU. han podido forjar un vínculo único, que pasa por alto sus grandes diferencias de edad e, incluso, las opiniones políticas opuestas de sus padres.

Un hecho que quedó claro cuando las mellizas de Bush dieron la bienvenida a las hijas de Obama al Club de ex primeros niños con una emotiva carta de despedida mientras se preparaban para salir de la Casa Blanca en enero de 2009. «Ahora estás a punto de unirte a otro club exclusivo, una más en el grupo de Primeros Hijos, una posición que no buscabas y has encontrado. Pero tienes mucho que ganar. Estarás escribiendo la historia de tu vida, más allá de la sombra de tus famosos padres y siempre llevarás contigo las experiencias de los últimos ocho años», les escribieron. En los últimos años, las Primeras Hijas han sido un gran apoyo para las Obama. Un agradecimiento que Michelle Obama ha expresado en varias ocasiones, sobre todo a las hijas Bush y a Chelsea Clinton: «Las amaré por siempre por el apoyo que brindan a mis hijas».

Cuando los Trump salgan de la Casa Blanca, recibirán a los hijos del presidente número 45 de los EE.UU; y al pequeño Barron, quien ya habrá superado una adolescencia que, de momento, parece tranquila.