Varias viviendas originales en el corazón del barrio, junto a Torre España
Varias viviendas originales en el corazón del barrio, junto a Torre España - MAYA BALANYÀ
Sector Inmobiliario

Fuente del Berro: los 90 años de un «oasis» para los famosos bajo El Pirulí

«Celebrities», artistas y políticos revalorizan esta antigua colonia de pareados, de 1926. La última en instalarse será la pareja de Richard Gere

MADRIDActualizado:

Madrid tiene ejemplos que explican lo caprichoso que puede ser el sector inmobiliario. La colonia de casitas de Fuente del Berro, en boga tras la llegada a su vecindario de Alejandra Silva –pareja de Richard Gere–, es uno de esos «milagros» que han conseguido convertir una zona de origen humilde en un bohemio hogar para famosos, artistas y políticos. Una especie de «oasis» de antiguos unifamiliares de los años 20 cuya ubicación es parte de su atractivo y un hándicap, a la vez, por estar cercada por la M-30. Sus pareados de una y dos alturas con jardín se esconden entre los límites de O’Donnell, Doctor Esquerdo, Jorge Juan y Sainz de Baranda. Desde las alturas, imponente, solo rompe la estética de los «hotelitos» la figura de Torre España (El Pirulí), la sede de informativos del ente público. Solo el colchón verde del parque que le da nombre evita el infierno de la contaminación y el ruido.

Construidos entre 1926 y 1929 –en dos fases–, los que han conseguido conservar su estructura original cumplen este año su noventa aniversario. A pesar de no ser considerada como una zona «premium» en el tablero de las grandes inmobiliarias, lo cierto es que su atractivo ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, convirtiéndose en el hogar de artistas como Luis Eduardo Aute, el escultor Santiago de Santiago, el escritor Fernando Sánchez Dragó o los actores José Luis Gómez y Aitana Sánchez-Gijón. También han fundado su hogar allí la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, y el expolítico Jorge Verstrynge. La Infanta Elena se mudó temporalmente a este pintoresco barrio tras su ruptura con Jaime de Marichalar. En la nómina de propietarios estuvieron, asimismo, Luis Solana, exdirector general de RTVE, e Imanol Arias. Un vecindario de famosos al que ahora se sumará Alejandra Silva, en plenas obras de su futura casa.

Los expertos inmobiliarios explican este fenómeno en la «oportunidad» que supone este tipo de propiedades antiguas para ser reformadas de manera integral, a gusto de sus nuevos propietarios. El precio, por debajo de las prohibitivas cotas que alcanza el metro cuadrado en otras colonias como El Viso (Chamartín), es otro de los alicientes.

Exclusiva, pero no «premium»

Muchos de sus actuales dueños se han encontrado con un «caramelo» al heredar el hogar familiar. Entre sus antiguos moradores era frecuente encontrar obreros de la cercana Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. En su época, cada vivienda fue adquirida por unas 25.000 pesetas. «Ahora, un chalé de cuatro dormitorios o más, con jardín y garaje, alcanza los 4.691 euros por metro cuadrado», explica Ernesto Tarazona, director de Residencial y Suelo de Knight Frank.

No obstante, desde esta consultora, especializada en el sector de lujo, señalan las diferencias con zonas más exclusivas: «Una casa con las mismas características en El Viso está a 8.652 euros por metro cuadrado». «En Fuente del Berro la obra nueva se vende entre 3.400 y 3.900 euros por metro cuadrado. En la colonia de Chamartín los precios pueden superar los 9.000 euros por metro cuadrado. Ni se parecen ni se pueden comparar», añade.

La mayoría de los pareados tiene dos alturas y alguno de ellos se han ampliado con una planta más bajo rasante. De este modo, algunas de ellas llegan a superar los 200 metros habitables, sin contar el pequeño jardín que les rodea. «Los precios, que superan el millón de euros con un estado razonable de la propiedad, se deben no tanto al precio de repercusión, similar al de otros pisos de la zona, sino a su elevada densidad de metros», comenta. En otros casos, se han vendido bloques de dos pareados para ser unificados. En este caso, la superficie habitable puede llegar a los 500 metros cuadrados.

Pero la vida de esta colonia no ha sido siempre tan idílica. Ente los años 70 y 80, los vecinos vieron amenazados sus hogares por la especulación urbanística y las reformas incontroladas. Siendo alcalde Juan de Arespacochaga (entre 1976 y 1978), se presentó un proyecto para levantar grandes torres que conllevaban la expropiación de los terrenos. Años antes, Carlos Arias Navarro –regidor entre 1965 y 1973– trazó un ramal de la M-30 que destrozaba la colonia. Por suerte, el planteamiento inicial no triunfó. Desde 1984, es una zona protegida.