Entierro de los ocho pilotos de la Legión Cóndor, enterrados en el cementerio de La Almudena
Entierro de los ocho pilotos de la Legión Cóndor, enterrados en el cementerio de La Almudena - ABC
CURIOSIDADES DE MADRID

Diez apuntes históricos para conocer la relación de Madrid con el nazismo

A pesar de la neutralidad de España en la Segunda Guerra Mundial, la capital desempeñó un papel destacado durante el conflicto y los años siguientes

MadridActualizado:

Aunque España ejerció un papel neutral durante la Segunda Guerra Mundial, durante el conflicto y los años posteriores fue un escenario paralelo de espionaje y diplomacia clandestina. Madrid, como capital, fue uno de los ejes de esta historia, configurada a base de nazis huidos, tapaderas, espías y declaraciones de conveniencia. La presente lectura, ligera y conformada como aproximación a tales episodios, es una recopilación de las narraciones que, desde ABC, se han escrito al respecto.

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  1. El nazi que Hitler quiso como hijo

    León Degrelle, a la derecha, como oficial de la Legión Valonia (unidad adscrita a las SS alemanas)
    León Degrelle, a la derecha, como oficial de la Legión Valonia (unidad adscrita a las SS alemanas) - ABC

    León Degrelle (Bouillon, Bélgica, 1906) fue un famoso oficial de la Legión Valonia que, fundador del rexismo, la rama del fascismo en Bélgica, destacó como mando en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el atractivo de su biografía va más allá del campo de batalla, con Madrid como puente entre la guerra y Málaga, donde fue adoptado por una mujer sevillana que lo convirtió en español, ya como adulto.

    Su vida fue novelada por él mismo en un piso de la madrileña calle de Santa Engracia. Según sus memorias, acabó en España tras el final del conflicto, con mucha suerte porque se encontraba en Noruega durante la toma de Berlín por los Aliados. Tras pasar un tiempo hospitalizado en San Sebastían por un accidente de su avioneta cuando huía, organizó una escapada falsa. Su destino no era otro que Madrid.

    En la capital, oculto durante más de un año, se enteró de la muerte de sus padres, al tiempo que sufría fuertes hemorragias con la «constante sensación de morir». Por ello cambió su ubicación, viajando a Málaga. En su marcha a Andalucía, ante la petición de extradición de Bélgica para juzgarlo, es adoptado por una mujer sevillana. Ya con el nombre de León José Ramírez Reina, volvió a Madrid para escribir su vida en catorce volúmenes, en un piso de la ciudad que años atrás le permitió esquivar a la muerte.

    Consulta aquí la historia completa de León Degrelle

  2. «El hombre más peligroso de Europa»

    Otto Skorzeny, en el centro de la imagen
    Otto Skorzeny, en el centro de la imagen

    Otto Skorzeny (Viena, Austria, 1908) pasó a los libros de Historia como el liberador de Benito Mussolini en Los Alpes; pero también por ser catalogado como «el hombre más peligroso de Europa» por el Alto Mando aliado, en 1943. Su fama, sin embargo, no supuso ningún cargo de conciencia, según reveló a ABC en una entrevista en su despacho de Madrid, próximo a la Puerta del Sol. «Vivo bastante bien», confesó al periodista Antonio Alférez en 1970. En la capital, Skorzeny gozó desde 1951 de un retiro placentero, enamorado de la ciudad y enfrascado en la lectura y el deporte, sus grandes pasiones.

    Este gigante de 195 centímetros y 100 kilos, descrito por Alférez como un personaje de apariencia recta y carácter volátil, capaz de pasar en un instante de la cólera a la sonrisa, vivió tranquilo desde el final de la Segunda Guerra Mundial, especialmente porque fue absuelto en 1947 de los cargos de guerra imputados. Aunque sostenía que su nombre no era más que un instrumento para la prensa sensacionalista, lo cierto es que era el responsable máximo de la organización secreta de antiguos miembros de las SS en España, Odessa, que se encargó de la evacuación de éstos a Sudamérica.

    Durante aquellos años, según un reportaje de la BBC, viajó hasta Argentina en numerosas ocasiones para convertirse en asistente del presidente Juan Domingo Perón y en guardaespaldas personal de Eva, su mujer.

    Consulta aquí la historia completa de Otto Skorzeny

  3. La confitería que salvó a 30.000 judíos

    La historia de la confitería Embassy, en el número 12 del paseo de la Castellana, no sólo se refiere a su carácter aristócrata, sino también a su importancia capital en la evacuación de miles de judíos hacia Portugal en la Segunda Guerra Mundial. Su proximidad con la embajada alemana, a apenas unos pasos, no arredró el ánimo de su dueña, que en colaboración con la diplomacia británica instaló en el sótano una suerte de refugio para indocumentados, que recibían atención, comida y apoyo económico.

    Se calcula que la embajada británica gastó más de 1.000 libras diarias para alcanzar este propósito, con unas 30.000 personas salvadas del acoso nazi. Como apunte, citar que Franco nunca emprendió una política de persecución directa contra los judíos, pero también es cierto que cualquiera que entrara ilegalmente en España estaba sujeto a arresto y deportación.

    Consulta aquí la historia completa de «Embassy»

  4. El restaurante tapadera de Alcalá

    Según los informes norteamericanos sobre Madrid, recogidos por José María Irujo en su libro «La lista Negra», el restaurante Horcher fue, presuntamente, una tapadera del gobierno nazi para financiar las actividades de espionaje, así como un refugio para los nazis fugitivos de la justicia. No obstante, esta versión fue desmentida por la nieta de los dueños primigenios, con la simple explicación de que al local acudía la gente pudiente que en aquella época vivía en la capital, concretamente alemanes y británicos.

    Horcher, fundado en 1904 en Berlín y trasladado a Madrid en 1943, se configuró como un destacado punto de encuentro de aristócratas, diplomáticos y personalidades nazis. Su presencia motivó que agentes secretos del bando aliado frecuentaran la zona, como la espía Aline Griffith, que ocupa buena parte de estas historias.

    El restaurante, situado en la calle Alcalá, mantiene intacto su aire considerado y exclusivo. Siempre fue así, tanto que era uno de los lugares preferidos de Hermann Göring, comandante de la Luftwaffe.

    Consulta aquí la historia completa de Horcher

  5. Griffith, la espía por excelencia

    IGNACIO GIL

    Como ya se ha indicado en el escrito anterior, buena parte de estas historias, referentes a los años de la Segunda Guerra Mundial en la capital, tienen como protagonista principal a Aline Griffith, hoy condesa de Romanones. Griffith, que trabajó como espía para la Oficina de Servicios Estratégicos de Estados Unidos -OSS por las siglas en inglés-, narra sus memorias en «La espía que vestía de rojo», un libro que explica ese Madrid paralelo y atractivo a pesar del contexto.

    La espía coincidió en este escenario clandestino y pesudobélico con el entonces jefe de las SS, Heinrich Himmler, o el jefe de la propaganda alemana en la ciudad, Hans Lazar, entre otros. Los movimientos de estos, cómo no, pasaron por el escrutinio de la mujer.

  6. Pasapoga, centro de espionaje

    El Pasapoga, en el número 37 de la Gran Vía, es hoy el establecimiento de una famosa tienda de ropa. Antes, sin embargo, fue un local nocturno que vivió diferentes etapas, de la gloria al declive. En ese sentido, acogió a personajes como Ava Gardner o Gary Cooper, pero tiempo atrás se configuró como un centro de espionaje. Aline Griffith, como ya hemos avanzado, era habitual en el local.

    En la pista del Pasapoga la espía norteamericana vigilaba con sumo sigilo y habilidad a los nazis que lo frecuentaban. Su confidente no era otro que el propietario del local, Bernard Hinder, según recoge la propia Griffith en su libro «La espía que vestía de rojo». El dueño era un aliado encubierto de las embajadas británica y estadounidense.

    Consulta aquí la historia completa del Pasapoga

  7. La maniobra de «Friedenskirche»

    JOSÉ RAMÓN LADRA

    «Friedenskirche», en español Iglesia de la Paz, es un templo protestante situado en pleno Paseo de la Castellana, construido a principios del siglo XX. Su concepción se debe, en gran parte, al ánimo del Káiser Guillermo II por demostrar el vigor de Alemania tras su unificación. En origen, se edificó junto a la embajada alemana (hoy edificio de IBM), siendo su escasa relación con el nazismo referente a esta ubicación.

    Aunque el vínculo en este caso es casi anecdótico, se tiene constancia de que en la Guerra Civil, ante el asedio aéreo de las tropas sublevadas, el pastor de la iglesia colgó una enorme bandera roja con la cruz gamada en el centro para identificarse como aliado y disuadir cualquier pretensión de bombardeo. Evidentemente, dada su conexión con la embajada, era habitual que personalidades nazis frecuentaran el templo, cuya historia es uno de los tesoros ocultos de la capital.

    Consulta aquí la historia completa de Friedenskirche

  8. La tasca nazi de Madrid

    Además de Otto Skorzeny y León Degrelle, entre los oficiales nazis que huyeron a Madrid tras la Segunda Guerra Mundial, destaca el nombre de Paul Maria Hafner. Oficial de las SS, gozó de un retiro apacible, ajeno a las barbaridades cometidas y con total impunidad, como sus homólogos huidos. Fallecido en 2010, siempre negó el Holocausto.

    Asentado en Madrid desde 1954, su historia en la capital es la crónica de un negocio con buenos resultados. El exoficial primero abrió varios comercios que le reportaron importantes beneficios. Después, probó suerte en una posada bautizada com el «Cortijo Tirolés» («Tiroler Hof», en alemán), según recoge el libro «Nazis on the Run: How Hitler's Henchmen Fled Justice» (Oxford University Press, 2011), escrito por el profesor Gerald Steinacher.

    Consulta aquí la historia completa de Paul Hafner

  9. El homenaje a la Legión Cóndor

    ABC

    «Envueltos en la bandera española, con la cruz gamada y sobre ellos el casco de campaña» recibieron sepultura, según la crónica de ABC, ocho pilotos de la Legión Cóndor en el cementerio de La Almudena, el 3 de julio de 1942. Heinz Lignitz, Joseff Ullmann, Johann Seitz, August Heyer, Leo Falck, Georg Übelhack, Walter Brotzmann y Helmut Felix Bolz -superviviente del conflicto y enterrado junto a sus compañeros en 1967 por deseo propio- aún descansan en la necrópolis madrileña. Los aviadores combatieron en el cielo de la capital, junto al bando sublevado, durante la Guerra Civil.

    En 2012, la embajada alemana eliminó la placa que rendía homenaje a estos caídos. La inscripción, tallada en piedra, decía: «Aviadores alemanes muertos por Dios y por España; ¡¡¡Presentes!!!».

    Consulta aquí la historia completa de la Legión Cóndor

  10. La División Azul, en La Almudena

    DE SAN BERNARDO

    También en el cementerio de La Almudena figura un homenaje a los caídos de la División Azul, el ejército de voluntarios españoles que luchó junto a los nazis en el frente ruso. El monumento rememora a los muertos de la batalla de Krasny Bor, que tuvo lugar entre 1941 y 1944. Este episodio está estrechamente relacionado con el anterior pues en el entierro de los aviadores de la Legión Cóndor, el embajador alemán Eberhard Von Stohrer destacó «el espíritu de hermandad» entre ambos ejércitos; y recordó cómo Alemania «luchó unida al Ejército español para combatir al enemigo común, y hoy (en referencia a los homenajeados en el mauseoleo), en los campos de Rusia, la gloriosa División Azul lucha brillantemente al lado de las tropas alemanas para arrollar al comunismo».