Diego López, a sus compañeros: «Me quedo en el Madrid»
Diego López para un tiro de Vecchi - efe
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Diego López, a sus compañeros: «Me quedo en el Madrid»

El portero afirma que tuvo que irse en 2007 ante la titularidad de Casillas y ahora que se ha ganado el puesto quiere disfrutarlo

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Pecho de Tarzán, vientre de tableta de chocolate. Diego López no ha dejado de competir por ser el mejor guardameta del Real Madrid desde que recibió vacaciones el 26 de mayo, dos días después de la Décima. Sus entrenamientos en pleno asueto deben cansar a su familia. Regresó al trabajo el 14 de julio y su estado físico era óptimo. Lleva el «photoshop» incorporado de serie. Su cuerpo no miente. Solo esa calva incipiente y esa barba prominente rompen con una imagen perfecta. El guardameta no esculpe sus músculos para tener una bonita foto. Sus abdominales son el resultado de su sacrificio por ser cada vez más rápido a los 32 años. Por ser el número uno. El club ha decidido contratar a Keylor Navas«para acabar con una situación insostenible», el combate Casillas-Diego López, que volvió a reeditarse en la presentación de Kroos, con cánticos a favor de uno y otro. El objetivo es desprenderse de uno de los dos. Y el gallego ha sido claro en el vestuario. «Mi sitio es éste. Esta es mi casa. Me voy a quedar en el Real Madrid».

Sus reflexiones ante sus compañeros las conoce mejor que nadie Manuel García Quilón, su representante. Son tajantes: «Se marchó en el año 2007, porque no tenía sitio (Casillas era el titular), y ahora que se ha ganado el puesto no va a dejar el Real Madrid».

No tirar todo por la borda. Futbolista y apoderado enjuician que su postura es lógica. No van a tirar por la borda todo lo conseguido desde que Mourinho le hizo titular el 30 de enero de 2013 frente al Barcelona. Una condición que Ancelotti confirmó. Saben que el Madrid pagará los diez millones de la cláusula de Keylor en los próximos días y escuchan que la intención más sencilla es traspasar al guardameta titular de la pasada temporada. No están dispuestos a irse del club. «¡Diego López no se va!», advierte García Quilón. «Es un gran portero, lo ha demostrado y volverá a demostrarlo esta temporada. Va a ganarse la confianza de Ancelotti una vez más».

Vecchi, su gran valedor. William Vecchi, el curtido preparador de porteros, es el primer referente de Diego López en el cuadro técnico. Fue quien informó a Carlo hace un año de la conveniencia de elegir como titular al gallego. Y es quien trabaja actualmente con él en plena pretemporada, a destajo, horas y horas. Mientras, Casillas continúa de vacaciones hasta la próxima semana. Y Keylor aún no ha firmado.

El lucense vuelve a partir con ventaja. Primero, por su esfuerzo constante a lo largo del año, incluidas las vacaciones. Segundo, porque ese estado de forma perenne le permite ponerse a punto a punto antes que sus rivales internos y con suma facilidad. Nunca verán ustedes a Diego López sufrir un bajón físico. Imposible. Podrá parar mejor o peor. Podrá gustarles mucho o poco. Pueden ustedes ser casillistas o dieguistas, lo que nunca podrán decir de López es que se encuentra fuera de forma. Será simplemente mentira.

Hay que contar la verdad interna que siente el cuadro técnico: verle entrenar aporta una enorme confianza a Vecchi y Ancelotti. Saben que es una apuesta segura. Es regular, nunca se desmorona. Todo lo basa en el trabajo. Y eso gusta a « Carletto» y a Vecchi. Ambos viven un dilema. Casillas tiene calidad, duende, es capaz de todo y de nada. Diego es equilibrio, siempre mantiene una línea. ¿ Quién se va? ¿Debe irse uno?

El Real Madrid se dispone a fichar a Keylor con el fin de forzar la situación. «No podemos continuar en el asunto de la portería como el año pasado». La intención es que uno de los veteranos elija si es mejor arriesgarse a ser suplente o si es preferible marcharse a disfrutar de una titularidad segura en otra entidad.

Dentro del club existe también un análisis a medio plazo. Si Diego López y Casillas continuaran esta temporada, Navas sería cedido durante un año, para integrarse en el primer equipo equipo la próxima campaña. El costarricense tiene 27 años y es una adquisición de futuro, pues Diego López celebró ya los 32 y Casillas, los 33.

Lo único realmente indiscutible es que la contratación inminente del guardameta del Levante ha suscitado la reflexión de los dos consagrados. Es lo primero que pretendía la casa. Todo depende de ellos.