El consumo de ácidos grasos trans influyen en la predisposición a padecer una depresión
El consumo de ácidos grasos trans influyen en la predisposición a padecer una depresión

Depresión y alimentación: ¿qué relación existe entre ambos?

Los hábitos saludables pueden contribuir a evitar la predisposición a padecer trastornos relacionados con los estados de ánimo

Actualizado:

En los últimos años ha crecido la tendencia a llevar a cabo estudios cuyo objetivo es conocer cómo influye la dieta en determinadas enfermedades. Entre las más estudiadas se encuentran aquellas que están relacionadas con la salud mental, como es el caso de la depresión. No en vano, los datos de la Sociedad Española de Psiquiatría revelan que entre el 10 y el 15% de la población tendrá alguna vez un cuadro depresivo en su vida. La depresión afecta a una de cada 5 mujeres y a uno de cada 10 hombres, de manera que se calcula que sólo en España hay entre 1,2 y 1,5 millones de personas con este trastorno.

Se trata de una enfermedad con muchas incógnitas en cuanto a sus causas. De hecho, se cree que la causa no se encuentra en un único factor, sino en la combinación de varios factores de riesgo. Entre ellos se encuentran la dieta, el sueño o el ejercicio.

«La respuesta a cómo la dieta puede influir en nuestro estado de ánimo hasta el extremo de ser un motivo para desarrollar depresión o ansiedad, la encontramos en lo que se conoce como sistema nervioso entérico (SNE)», según afirman los especialistas de mediQuo. El SNE es la parte del sistema nervioso que se encarga de regular nuestro aparato digestivo y se encuentra en las capas que revisten nuestros órganos digestivos. De ahí la estrecha relación del estado de ánimo con enfermedades como el síndrome de colon irritable o con síntomas como la diarrea, el estreñimiento o la acumulación de gases.

¿Entonces… puede una dieta curar la depresión u otras enfermedades del estado de ánimo? La respuesta de los especialistas de mediQuo es no. No hay evidencias de que una dieta determinada pueda curar la depresión, aunque hay que tener en cuenta que una dieta poco adecuada (igual que una vida sedentaria o un mal hábito de sueño) puede suponer un factor de riesgo para desarrollarla.

Así, el consumo de ácidos grasos trans (comida «basura» o bollería industrial), el bajo consumo de ácidos grasos Omega-3, mantener un patrón de dieta occidental con alto consumo de grasas saturadas y de carnes rojas y procesadas pueden ser factores que influyen en la predisposición a sufrir una depresión.

En resumen, se puede decir que no hay ninguna dieta que cure las patologías relacionadas con la salud mental como la depresión o la ansiedad. Pero que sí que es cierto que una dieta sana, variada, basada en productos frescos y de temporada, acompañada de actividad física y de un correcto patrón de sueño (en definitiva, mantener unos hábitos de vida saludables) es beneficioso para poder evitar estos trastornos.

Apúntate a la newsletter de Familia y recibe gratis cada semana en tu correo nuestras mejores noticias

O súmate a nuestro whatsapp, y recibe cada día en tu móvil lo más interesante de ABC Familia