El primer radar de tramo, en la AP-6 - ABC
TRÁFICO

Multas ficticias de 600 euros hasta febrero

Entra en funcionamiento el primer radar de tramo en España, que controla la velocidad media en el túnel de Guadarrama y en breve lo hará en Torrox (Málaga). Quien supere los 100 km/h recibirá una carta y no pagará, pero solo durante dos meses

madrid Actualizado:

Después de varios amagos por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT) anunciando que los nuevos radares de tramo planificados para tres vías españolas iban a entrar en funcionamiento, finalmente será «en los próximos días» cuando los conductores que atraviesen el túnel de Guadarrama, en Madrid (que funciona desde hoy mismo), y el de Torrox, en Málaga, recibirán una multa ficticia en sus casas de 600 euros de sanción si han circulado a una velocidad indebida. El mismo error supondría la pérdida de seis puntos de su carné, dependiendo del exceso cometido. Tráfico lo ha anunciado finalmente esta mañana, comunicando también los plazos: la carta informativa al conductor se remitirá hasta el próximo 1 de febrero y desde ese mismo día, la cosa ya será real. Vehículo que sea captado antes y después del túnel con una velocidad medida superior a los 100 kilómetros por hora será sancionado y recibirá una multa con el importe correspondiente.

No sirve de nada frenar o cambiarse de carril

El primer radar de tramo se ha instalado en el kilómetro 53,500 de la autopista AP-6, en la boca de entrada del túnel, y en el kilómetro 57, boca de salida del túnel y en sentido hacia La Coruña. Se controlará, por tanto, la velocidad media a la que circula el conductor esos 3,5 kilómetros, que no puede rebasar los 100 km/h. El segundo punto aprobado para la colocación de estos mecanismos de control será el punto kilométrico 287,750 de la Autopista del Mediterráneo, en Málaga, en la boca de entrada y un kilómetro siguiente, se cerrará ya el radar dirección Málaga-Barcelona.

ATLAS
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Según recoge la Dirección que encabeza Pere Navarro, cabe recordar que estos dispositivos se asemejan más a los «foto roja» o cámaras que hay en algunas ciudades para detectar a los conductores que se saltan los semáforos que a los actuales radares fijos, ya que funcionan con cámaras de visión artificial infrarrojas situadas en cada uno de los carriles. Estas cámaras graban todos los vehículos que pasan por el túnel y registran el momento en que cada vehículo entra y sale del túnel, así como su matrícula. Más tarde, con estos datos, un ordenador comprueba los tiempos que cada vehículo ha tardado en cruzar el túnel y calcula su velocidad media. Posteriormente, las imágenes de aquellos vehículos que se hayan saltado la velocidad serán enviados al Centro de Gestión de Denuncias Automatizadas de León de Tráfico, que gestionará la multa y se la hará llegar al conductor. Tráfico informa de que, por si alguien osa cambiarse carril o frenar, no sirven de nada estas maniobras a la desesperada, porque estos sensores están interconectados y aprecian si se ha superado la velocidad media en el tramo, de cualquier modo. La señalización de estos radares por tramos consistirá en unos sistemas verticales similares a la de los radares fijos y también con paneles luminosos. Además de estos dos radares, está prevista la puesta en marcha inminente de otro radar en la AP-6, en Barrios (León). En palabras del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que anunció el pasado mes de julio la instalación de este trío de radares que se trata de sistemas de control «más justos» y «más razonables» que los radares fijos. Evitan, adujo, la «pillería» de los que frenan al ver un radar fijo y evita que un conductor que conduce con asiduidad de manera correcta sancionado por un despiste en un momento dado. Se justificó, igualmente, la colocación de estos nuevos sistemas porque son los que se tienden a utilizar en «diferentes países» de la Unión Europea (UE).