Carmena y Casado comparten fila en la misa de la pradera de San Isidro - JAIME GARCÍA

El San Isidro más oportunista

La pradera del santo se ha convertido en el escenario donde los candidatos han tratado de sacar el máximo rédito electoral con anuncios sorpresa como el referéndum de Isabel Serra (Podemos) para abolir la tauromaquia en la región; nuevas rebajas fiscales del PP; la reforma del parque de Carabanchel de la que ha dado traslado el equipo de Carmena o, el más comentado, el adelanto de la fecha de parto de Villacís

MadridActualizado:

El menú estrella de este miércoles en la pradera de San Isidro no han sido las gallinejas, ni los entresijos, ni las rosquillas del santo, sino el oportunismo en clave de urna, que se ha exprimido -hasta límites en algunos casos poco decorosos- para arañar votos en el «sprint» final hacia el 26-M. Si ha habido un anuncio electoralista que ha acaparado toda la atención ha sido el de Begoña Villacís, candidata a la Alcaldía de Madrid por Ciudadanos, informando de que iba a adelantar su fecha de parto a este viernes.

A su llegada al parque de Carabanchel, acompañada por su homólogo en la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, y el presidente del partido, Albert Rivera, ha sido la primera en hablar de los tres para transmitir su íntima noticia. Antes de hacer sus declaraciones, debido al gran número de periodistas y curiosos rodeándolos, ha bromeado: «¡Qué bien sentir tanto calor humano! No, si al final vais a conseguir el parto en directo. Apretad un poquito más y ya veréis». A continuación ha revelado que este año le iba a pedir al santo algo «especial»: «Voy a aprovechar para anunciar que finalmente voy a tener que adelantar el nacimiento de mi bebé, tal y como me han aconsejado los médicos. Como va a ser mi tercera cesárea esto va a ocurrir el viernes. Al final no voy a poder aguantar más, que es lo que yo hubiese querido». La concejal municipal ha confiado estar «deseando ver la carita» de su bebé, que se llamará Inés, y ha añadido que no podrá continuar lo que queda de carrera.

El apoyo de Casado y Rivera

Los cabeza de lista se han paseado por el parque de Carabanchel haciendo la digestión de la última encuesta electoral, que otorga el triunfo del bloque progresista tanto en la Comunidad de Madrid como en el Ayuntamiento de la capital. Con la bola aún en el estómago para la derecha y el buen sabor de boca que le ha dejado a la izquierda, los candidatos que aspiran a ambas plazas han compartido acalorado espacio (a 30 grados) con parte de los madrileños que les confiarán su apoyo.

Sólo dos líderes nacionales han arropado a sus aspirantes, Rivera y Pablo Casado, quienes han coincidido en hacer un llamamiento de movilización a los ciudadanos para lograr formar gobierno tanto en la Real Casa de Correos como en el Palacio de Cibeles. «Pedimos humildemente que el voto se concentre en el PP. Hay partido sí, y sobre todo que no queremos pasar de la Champions a la segunda división», ha lanzado el dirigente de los populares junto a José Luis Martínez-Almeida, su apuesta para la Alcaldía, e Isabel Díaz Ayuso, para la Comunidad, ambos vestidos con el traje masculino de chulapo.

El portavoz del Grupo Municipal Popular ha avanzado una nueva promesa y ha dado a elegir a los madrileños entre «el infierno» de Más Madrid o «el oasis» del PP: «Carmena ha subido de 100 euros de media a cualquier madrileño que viva en esta ciudad en los últimos cuatro años. Pretendo bajar los impuestos a cualquier madrileño que viva en esta ciudad 150 euros los próximos cuatro años».

Poner fin a los toros

La candidata de Podemos a la Comunidad de Madrid, Isabel Serra, ha aprovechado la atmósfera taurina que envuelve a San Isidro para asegurar que si lleva las riendas de la Puerta del Sol hará un referéndum «para prohibir la tauromaquia». «Yo creo que un país justo es aquel país que es también justo con los animales, que no los maltrata», ha argumentado.

Ahora Madrid se ha asegurado de colocar un nuevo anuncio en la prensa que no llegará a ejecutarse, si cabe, hasta final de año. Madrid Diario ha recogido que el parque de San Isidro se reformará para conectarlo con Madrid Río con un presupuesto de 3,3 millones de euros. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, por segundo año consecutivo no ha paseado por el recinto al término de la misa. Aún convaleciente por su lesión en el tobillo ha preferido irse a descansar a casa. Más confiada y guasona que en ninguna edición de esta tradicional fiesta ha dicho que al patrón de los madrileños le iba a rezar para que a Madrid fuera «todo lo mejor». «De ello se deduce que el santo me va a decir: Manuela, quédate tú, que lo vas a hacer muy bien», ha apostillado.

La nota de color y más humorística la ha puesto Vox. Rocío Monastario, presidenta de la formación en Madrid y candidata a la Comunidad; su marido, Iván Espinosa de los Monteros, vicesecretario de relaciones internacionales del partido, y Javier Ortega Smith (Alcaldía) han aparecido por la pradera vestidos de pies a la cabeza de chulapos y se han desmarcado de sus rivales cantando a los periodistas, hasta en tres ocasiones, el mítico chotis de Agustín Lara versionado para la ocasión: «Madrid, Madrid, Madrid, Carmena que poco te queda aquí. Madrid, Madrid, Madrid, limpiaremos las aceras ya por fin. Y abriremos esa almendra que cerraste, arruinando al comerciante que sólo quería vivir, Madrid».

Típica se ha convertido también en esta festividad la ausencia del ganador de los sondeos por la Asamblea madrileña, Ángel Gabilondo, quien se ha desplazado a un acto electoral del PSOE en Alcobendas. Además, como han confiado desde sus filas, es muy alérgico al polen y lo pasa mal en la pradera. Pepu Hernández, el hombre de Pedro Sánchez para arrebatar la alcaldía a la ex juez ha estrenado la cita aprovechándola hasta el final. Tras el acto litúrgico oficiado por el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, durante más de una hora, el ex entrenador de baloncesto se ha dirigido a la caseta socialista, ubicada junto a la de Cs. Después, ha paseado entre los madrileños. Algunos le han dado ánimos y otros le han asegurado que le van a votar.