Sáez, durante su reunión este viernes con alcaldes de la provincia de Burgos
Sáez, durante su reunión este viernes con alcaldes de la provincia de Burgos - ICAL

Sáez trata de frenar la dimisión de los coordinadores médicos de Burgos

Intenta este fin de semana convencer a los profesonales para que desistan el lunes de abandonar en bloque su puesto ante la falta de soluciones

BURGOS Actualizado: Guardar
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El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, aseguró ayer en Burgos que «más allá de un ultimátum lo que tenemos que hacer es sentarnos y buscar soluciones». Respondió así a la ruptura en la noche del jueves de las negociaciones por parte del Colegio de Médicos de Burgos (Combu) hasta que no se produzca el cese del equipo de la Gerencia de Atención Primaria.

El consejero se reunió ayer en Burgos con alcaldes de zonas rurales para conocer su punto de vista y buscar soluciones consensuadas a una situación que reconoce «complicada». Aunque aseguró que la Consejería de Sanidad va a seguir manteniendo los recursos de Atención Primaria y la dotación presupuestaria, reconoce que el problema se produce cuando falta algún médico por descansos tras las guardias, bajas laborales o vacaciones.

A la espera de una «reforma estructural» de la Atención Primaria en la que trabaja un grupo autonómico formado por representantes de la Consejería, los grupos parlamentarios de las Cortes de Castilla y León y los actores del sistema sanitario, incluidos usuarios y alcaldes, el consejero insistió en la dificultad de prestar un servicio adecuado al elevado número de consultorios rurales que hay en la comunidad. Así, puso el ejemplo de Burgos, donde hay 600 consultorios rurales, que son más de los que hay en Galicia, Asturias, Cantabria y La Rioja sumados.

De esta forma, Antonio Sáez Aguado, planteó como posible medida reforzar el transporte a la demanda para garantizar la atención a vecinos de zonas rurales cuando sus consultorios tengan problemas por falta de alguno de los profesionales sanitarios. En esos casos, se podría asegurar su atención en consultorios de mayor tamaño o centros de salud de localidades mayores cuando se produzcan problemas por la escasez de la plantilla.

El consejero reconoció que el principal problema ahora es la Atención Primaria, donde faltan profesionales. «Cuando un médico llega a la sanidad pública han pasado once años desde que empezó a estudiar Medicina, por lo que el problema es la falta de previsión», insistió.

En todo caso, cree que su dimisión, como piden varios colectivos, o la de la Gerente de Atención Primaria de Burgos, donde el problema es más acuciante, «no es la solución, porque lo que hace falta es resolver el problema de las guardias en zonas urbanas y de los desplazamientos en los consultorios rurales». «Cambiar de consejero no hará que se adelante una operación o se realice antes un trasplante», aseguró Sáez Aguado.

El consejero aseguró sumar todos los esfuerzos a sabiendas de que sólo tiene el fin de semana para evitar un nuevo problema. Apuesta por el diálogo y el consenso «porque las líneas rojas no llevan a soluciones». Sin embargo, tras una reunión en el Colegio de Médicos de Burgos, la mayor parte de los coordinadores de centros de salud de la provincia están dispuestos a dimitir de sus puestos el lunes si antes no dimite o se cesa a la gerente de Atención Primaria, a la que culpan del caos de este nivel sanitario.

Sáez Aguado intentará buscar soluciones para apaciguar los ánimos durante este fin de semana, por lo que ayer evitó hablar de las posibles consecuencias de esa dimisión en bloque.

En todo caso, insistió en que el problema es la falta de profesionales que puedan cubrir las vacantes en atención primaria por «una mala planificación en España y, seguramente, en Castilla y León», aunque recordó que las comunidades autónomas no fijan el número de estudiantes de Medicina, las plazas de Médicos Internos Residentes (MIR) y su distribución por especialidades. De hecho, recuerda que el pasado sábado se realizó el examen de acceso al MIR y 8.000 aspirantes se quedarán sin plaza, porque había 14.000 candidatos y solo 6.000 plazas.