El presidente, junto a sus consejeros, en el acto de la toma de posesión
El presidente, junto a sus consejeros, en el acto de la toma de posesión - F. HERAS

Mañueco tira de políticos e Igea de técnicos: estos son los perfiles del nuevo Ejecutivo de Castilla y León

Siete hombres y sólo tres mujeres que este miércoles tomarán posesión de sus cargos forman la nueva Junta de Castilla y León, el primero en coalición desde hace 28 años

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«Es un gobierno lógico y conjunto que nace para cuatro años». Así definió el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al equipo con el que pretende dirigir Castilla y León durante la legislatura que acaba de arrancar. Siete hombres y tres mujeres que se reparten diez consejerías -una más de las que había en el Ejecutivo anterior- que ayer enumeró «con orgullo e ilusión» porque se trata de «un gobierno moderado, reformista y centrado en las personas». Y también renovado, dado que sólo dos de los diez consejeros que hoy tomarán posesión de sus cargos proceden del Ejecutivo anterior: Juan Carlos Suárez-Quiñones, que repite en Fomento y Medio Ambiente, y Carlos Fernández Carriedo, que cambia la cartera de Empleo por la de Economía y Hacienda.

Mañueco defendió que este Ejecutivo nace «fruto del diálogo y con el objetivo principal de mejorar la vida de los ciudadanos de Castilla y León». Para ello, anunció que trabajarán «desde el minuto uno» en torno a unos ejes de actuación que pasan por «el crecimiento económico y la creación de empleo; la potenciación de los servicios públicos; el desarrollo del mundo rural; el reto demográfico y la lucha contra la despoblación, y el salto a la sociedad de la comunicación, la transparencia y la calidad democrática». Con estos retos, señaló, se ha elegido a «personas con dilatada experiencia, preparación, vocación de servicio público y compromiso con Castilla y León y con España». Diez consejeros que se sitúan en un «plano de igualdad», ya que ninguna consejería estará por encima de otra, aclaró Mañueco, a pesar de que seis hayan sido propuestas por el PP y cuatro por Ciudadanos.

No es paritario

El presidente de la Junta, ante el comentario de que no se trataba de un gobierno paritario, dado que está formado por siete hombres y tres mujeres, además de él mismo, se limitó a señalar que «son muchas las circunstancias a tener en cuenta, entre ellas las territoriales». Lo cierto es que en el Ejecutivo presentado ayer estarían representadas todas las provincias, a tenor del lugar de nacimiento o la relación de cada consejero, con la única excepción de Segovia.

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  1. Carlos Fernández Carriedo (Economía y Hacienda): el incombustible consejero

    F. HERAS

    Su presencia en el nuevo Gobierno autonómico se daba por seguro. Carlos Fernández Carriedo ha pasado por tres consejerías desde que en 1999 se hiciese cargo de la de Sanidad y Bienestar, con la difícil tarea de negociar las competencias sanitarias que llegaron del Estado. Después vino la de Medio Ambiente y, ya en 2016 la de Empleo, aunque antes fue portavoz del Gobierno y del Grupo Popular en las Cortes autonómicas, donde dejó sobradas muestras de sus dotes como parlamentario. Economista de profesión, su capacidad de trabajo y su lealtad le colocan como «consejerible» en cualquier departamento. Siempre disponible, ha tenido que tapar no pocos parches e, incluso, en ocasiones se ha visto relegado para dar salida a otros «compromisos». Con la Consejería de Economía y Hacienda vuelve a sus orígenes (fue director general de Presupuestos) pasa ocuparse de lo que más domina: los números y las cuentas.

    Ha sido clave en las negociaciones con Ciudadanos, llegando a convertirse en algún momento de la tensa negociación en el interlocutor único con Francisco Igea. Leal al presidente, al que siempre apoyó, eso sí, de forma discreta y sin grandes alharacas.

  2. Ángel Ibáñez (Presidencia): un burgalés que asumirá gran parte del peso político

    En poco tiempo ha pasado de ser procurador en las Cortes por Burgos a presidente del Parlamento y ahora a liderar una de las consejerías con más peso político de la Junta. Controlar la Comisión de secretarios (encargados de decidir los asuntos que se aprueban en el Consejo de Gobierno) y las delegaciones territoriales le permitirá ser el impulsor de muchas de las políticas del Gobierno y una coordinación territorial. Al contrario que con los gobiernos de Herrera, de Ibáñez no dependerá la Comunicación, que pasa a ser responsabilidad directa del presidente. Mañueco le ha elegido por su capacidad de trabajo, por ser una persona muy ordenada -lleva todo al detalle- y por saber anticiparse. Serio y riguroso, es una persona «para tener siempre al lado», según muchos de sus compañeros. Su entrada inesperada en las Cortes regionales tras el portazo y espantada de Silvia Clemente le ha otorgado un mayor grado de conocimiento y ha sabido gestionar solventemente cada uno de los plenos en la fase final de la legislatura. Será, sin duda, junto a Fernández Carriedo uno de los hombres fuertes de Mañueco.

    Es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Burgos, personal fijo por oposición en la Universidad de Burgos como Técnico Superior en Innovación y Empleo y fue el director de la Unidad de Empleo de la UBU desde 2000 hasta enero de 2013, fecha desde la que está en excedencia.

  3. Isabel Blanco (Familia e Igualdad): una mujer de partido

    Es uno de los rostros menos conocidos del equipo elegido directamente por Mañueco, aunque desde hace pocos años su carrera política ha cogido velocidad, convirtiéndose en una de las pocas mujeres cercanas al nuevo presidente. Su peso en el Grupo Parlamentario Popular y en la dirección del PP regional hacen de ella una mujer muy de partido. Aunque por su currículum bien pudiera haber ocupado la Consejería de Fomento, -es ingeniera de Caminos, Canales y Puertos-, Mañueco ha pensado en ella para llevar los temas sociales, un departamento siempre ocupado hasta la fecha por mujeres. Es sin duda, la cuota zamorana del Gobierno.

  4. Juan Carlos Suárez Quiñones (Fomento y Medio Ambiente): un juez resolutivo

    ICAL

    No las tenía todas consigo tras el amago de veto de Cs a su nombramiento, pero Mañueco, consciente de su capacidad de gestión y de sus dotes resolutivas, tenía muy claro que debía contar con él. Este juez dio su salto a la política hace 8 años de la mano de Soraya Sáenz de Santamaría y desde entonces no ha ocultado su entusiamo y pasión por el servicio público. No hay ciudadano al que no quiera dar una respuesta a sus problemas, aunque no sean de su área. Repite en su cargo y entra en el núcleo duro de Mañueco.

  5. Rocío Lucas (Educación): discreta y experta en la función pública

    ICAL

    Si algún reto tiene la Consejería de Educación esta legislatura es negociar con el profesorado para mejorar sus condiciones y en eso Lucas tiene sobrada experiencia. Ya fue directora general de Recursos Humanos de este departamento y viceconsejera de Función Pública. Una soriana que lleva varias legislaturas como alto cargo, aunque con un perfil poco mediático y muy discreto. Los que la conocen destacan que es muy «viva» y una «hormiguita» en el trabajo. Hasta ahora era la gerente del Ecyl. También es muy activa en el PP, donde ha sido siempre una fiel defensora de Mañueco estos años.

  6. J. J. Carnero (Agricultura y Desarrollo Rural): Férreo defensor del medio rural

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    Sus desvelos se han visto compensados tal y como le prometieron cuando se vio obligado a renunciar a presidir la Diputación de Valladolid por deseo de Génova. Trabajador incansable, sus ocho años en la institución provincial, a la que llegó procedente de la Junta, le han aportado el bagaje para desenvolverse en la gestión más cercana, la de los municipios. Zamorano de nacimiento y vallisoletano de adopción, es un férreo defensor del mundo rural que conoce a la perfección.

  7. F. Igea (vicepte y portavoz): El díscolo de Cs obsesinado con la regeneración

    ICAL

    Médico de profesión, especialista en el aparato digestivo, arrancó en política de la mano de UPyD antes de dar el salto a Ciudadanos, bajo cuyas siglas fue diputado por Valladolid la pasada legislatura. Puso contra las cuerdas a Rivera al plantar cara a su candidata, Silvia Clemente, y descubrir el pucherazo de las primarias que acabó con la carrera política de la segoviana. Ha sabido mantener durante semanas el protagonismo que le daba el saber que en su mano estaba el futuro gobierno de la Comunidad, aunque para ello la dirección nacional de Cs se haya tenido que emplear a fondo con un estrecho marcaje. Una vez dado el «sí» y tras los muchos recelos iniciales que nunca ocultó, ni en las formas ni en el fondo, ahora es un ferviente defensor del gobierno de coalición con el PP en el que se convertirá en una suerte de «santísima trinidad» al asumir en su persona tres cargos: vicepresidente de la Junta, titular de la novedosa Consejería de Transparencia, Ordenación Territorial y Acción Exterior, además de portavoz del Gobierno. La labor de dar voz al Ejecutivo autonómico -es buen orador y mejor escritor- fue una de sus principales reivindicaciones durante la negociación, sabedor de la importancia de dar visibilidad a su formación política.

  8. Verónica Casado (Sanidad): La mejor médica del mundo vela por la Primaria

    ICAL

    Asume la Consejería más difícil y que mayores problemas causó al Gobierno autonómico la pasada legislatura por las continuas quejas y reivindicaciones ciudadanas. Es además, el departamento en el que Francisco Igea puso sus ojos desde el primer momento con el objetivo de reorganizar la sanidad de Castilla y León. Para este objetivo ha elegido a Verónica Casado, una profesional que pasaba consulta desde hace 30 años en el centro de Salud de Parquesol (Valladolid), donde sus pacientes pueden presumir de tener a su disposición a la Mejor Médico de Familia del Mundo, un galardón que obtuvo el pasado año en el Congreso Mundial de Medicina de Familia y Comunitaria de la WONCA World (Organización Mundial de Médicos de Familia). Casado ha logrado la excelencia en asistencia sanitaria teniendo como máxima que «los médicos de familia vemos a enfermos, no enfermedades». Tras la decisión, nada fácil, de colgar la bata y el fonendoscopio, llega a la Consejería de Sanidad con el objetivo de poner orden e impulsar la Atención Primaria como primer paso para la transformación del sistema sanitario en la Comunidad.

    Expresidenta y socia fundador de la Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (SocalemFYC), ya ha anunciado su intención recuperar la motivación de los profesionales.

  9. Germán Barrios (Empleo e Industria): excargo del PP y creador del Ecyl

    ICAL

    En algún cajón de su guarda aún el primer borrador de la ley del Servicio Público de Empleo, que él mismo diseñó. Este salmantino-abulense ha ocupado varios puestos de reponsabilidad en la Junta con el PP, partido del que fue afiliado hasta ser nombrado presidente del CES en 2013, pero ahora entra como «fichaje» de Cs. Defensor de las políticas sociales y la economía liberal, cuenta ya con el apoyo sindical para una Consejería que tratará de frenar las crisis empresariales y reducir el paro.

  10. Javier Ortega (Cultura y Turismo): un profesional de la gestión cultural

    HERAS

    Cs tenía claro que al frente de la Consejería debía estar un amplio conocedor de la gestión cultural, no en vano tendrá ante sí el reto de convertir la cultura, el turismo y el patrimonio en arma fundamental contra la despoblación. Javier Ortega lo es. En 2013 asumió con entusiasmo y rigor la catalogación y digitalización del amplio archivo de Miguel Delibes, cuyos 14.000 documentos pertenecientes a la Fundación que después -de la que hasta ayer mismo era director gerente- son hoy accesibles desde cualquier parte del mundo a través de la red.