Pedro Sánchez durante su intervención de esta mañana - EFE

Sánchez equipara a Rivera con la ultraderecha y reitera el diálogo con Cataluña y el acercamiento de presos de ETA

El presidente del Gobierno vuelve a comprometerse con la exhumación «en muy breve espacio de tiempo» de Franco

Pedro Sánchez prohibirá futuras amnistías fiscales y plantea que las grandes empresas paguen más

MadridActualizado:

Un mes y medio después de acceder al Gobierno, Pedro Sánchez ha comparecido ante el Congreso de los Diputados para exponer su programa de Gobierno, que ha articulado en cuatro pilares: consolidar crecimiento económico y creación empleo digno, igualdad y cohesión social, regenerar la democracia y fomentar la cohesión territorial y la participación activa en la construcción europea. Aunque todos los grupos salvo el socialista han cercado al Gobierno, en un largo turno de réplica Sánchez ha centrado sus críticas en PP y Ciudadanos, centrando sus ataques especialmente en Albert Rivera. Y reiterando su apuesta por el entendimiento con PNV, ERC y PDECat.

El presidente del Gobierno ha confirmado en el arranque de su comparecencia que su «decisión política es firme» en lo referente a la salida de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. «Vamos a proceder a la exhumación», ha confirmado Sánchez, que ha asegurado que a la espera de ultimar el instrumento jurídico que lo hará posible su finalización será «en un muy breve espacio de tiempo». Lo ha justificado en que «ninguna democracia puede permitirse monumentos que exalten ninguna dictadura».

En el apartado económico el presidente del Gobierno ha hecho una valoración que reconoce la situación de crecimiento económico que vive el país, pero cuestionando la forma de ese crecimiento. «España crece pero no redistribuye. España crece, sí, pero a golpe de precariedad y no de productividad», ha dicho Sánchez.

La base de su política económica se sustentará en un incremento de gasto vía dos pilares. La primera es un aumento de los ingresos a través del «rediseño» del impuesto de Sociedades para que «el tipo efectivo de grandes corporaciones se acerque al nominal y en ningún caso sea inferior al 15%».

Pero el otro pilar será el menor ritmo de reducción de déficit pactado con Bruselas. La nueva senda es llegar al 2,7% en lugar de al 2,2% en 2018 y al 1,8% en lugar de un 1,3% en 2019. Ese margen adicional se repartirá entre todos los niveles de la Administración.

Así, las Comunidades Autónomas podrán llegar el próximo año al 0,3% en lugar de al 0,1%. El gobierno lo cifra en 2.400 millones de margen adicional para el conjunto de las autonomías. «Son unos objetivos coherentes con la evolución económica de nuestro país. Y coherentes con las necesidades sociales». Sánchez ha anunciado que se convocará para el jueves al Consejo de Política Fiscal y Financiera para sellar este acuerdo con los gobiernos autonómicos.

Sánchez ha anunciado que planteará también un anteproyecto de ley de prevención y lucha contra el fraude fiscal, que incorporará la prohibición para elaborar en el futuro nuevas amnistías fiscales. Una medida que el presidente utiliza para justificar la no publicación de la lista de personas que se acogieron a la amnistía como había prometido. «Desgraciadamente no es posible revisar los casos que se acogieron a dicha amnistía», ha dicho Sánchez. En ese proyecto se incluirá en la lista de morosos a los responsables solidarios del fraude.

Sobre el acontecimiento vivido ayer en el Congreso al fracasar la renovación de RTVE, el presidente del Gobierno ha pedido a sus aliados en esa operación (Unidos Podemos y los independentistas) «que apoyen el último paso para salir del bloqueo», es decir, se aferra ya a la fórmula del administrador único.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ratificado hoy que el Gobierno reformará los plazos máximos de instrucción al considerar que han sido «especialmente nocivo» en procesos complejos como los vinculados a la corrupción. «La necesidad de una justicia ágil no puede servir nunca como excusa para la precipitación en la instrucción de determinadas causas y mucho menos como antesala para la impunidad», ha manifestado Sánchez antes de anunciar que derogará el artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Cataluña: «Generosidad por parte de todos»

Estos han sido las cuestiones más novedosas durante un discurso que se ha extendido durante una hora y media. A partir de ahí, Sánchez ha desarrollado durante el resto del discurso un programa del que ya ha habido dado pinceladas.

En su primera intervención Sánchez ha hablado muy poco de Cataluña y la política territorial, aunque la ha catalogado como «objetivo prioritario». Sánchez se ha comprometido en «avanzar en la vigencia efectiva del marco estatutario», lo que supone el planteamiento defendido por PSOE y PSC de desarrollar mediante otras vías normativas aquellos artículos del Estatuto de Autonomía de Cataluña que fueron suspendidos por el TC.

Sánchez ha defendido su estrategia de caminar hacia la «normalidad institucional» y se ha manifestado «dispuesto a abrir un discurso franco y directo» en el que ha demandado «generosidad por parte de todos». En este punto ha defendido la activación de las comisiones bilaterales como planteamiento «fundamental para restablecer confianzas quebradas».

Ha sido en el largo turno de réplica de Sánchez cuando el presidente del Gobierno ha dado muestras de su voluntad de persistir en la alianza que le permitió sacar adelante la moción de censura. Tras la advertencia de Tardà, Sánchez se ha mostrado «dispuesto a explorar una solución para esta crisis». Insistiendo en su apuesta por desarrollar el Estatut y una eventual reforma de la Constitución: «Cataluña después de la sentencia del TC tiene un Estatuto que no votó. La solución es votando. Nosotros lo que queremos es votar un acuerdo y ustedes una ruptura», le ha dicho a Tardà.

En su respuesta a Aitor Esteban ha insistido en que «el Gobierno está decidido a contribuir a normalizar» lo que tiene que ver con la política penitenciaria y el acercamiento de presos al País Vasco. Un asunto que Sánchez ha utilizado paa confrontar tanto con Albert Rivera como con Rafael Hernando por, a su juicio, haber acusado al Gobierno de ser «cómplice de los terroristas». Cosa que de manera estricta no se ha dicho.

A la interpelación de Rivera por no haberse reunido con las víctimas o la pregunta de Hernando de si va a acercar a los presos, Sánchez ha sido meridiano: «El Gobierno va a cumplir con la ley penitenciaria. Una vez se ha derrotado a ETA esas políticas penitenciarias tienen que ser repensadas. Y lo voy a hacer públicamente como lo hago yo desde el atril».

Tras utilizar gran parte de su intervención en contestar a la vez a PP y Ciudadanos, Sánchez ha dedicado buena parte del tiempo en confrontar con Rivera por sus propuestas fiscales o su discurso en Cataluña. En una estrategia por escorar a la formación naranja para dejar libre el centro: «Cada vez se parecen más a la ultraderecha europea».