María Chivite, durante su intervención después de tomar posesión como nueva presidenta del Gobierno de Navarra - EFE

El PSOE gobierna con nacionalistas en cuatro comunidades

Los socialistas han preferido esta opción también en casi un centenar de municipios españoles

MadridActualizado:

Cuando se trata de elegir entre constitucionalismo y nacionalismo, los socialistas lo tienen claro: prefieren lo segundo. Así, el partido liderado por Pedro Sánchez gobierna en ciudades como Valencia, La Coruña, San Sebastián, Palma de Mallorca o Badalona y en las comunidades de Navarra, Valencia, Baleares y Aragón gracias a los acuerdos alcanzados con las fuerzas nacionalistas y los populistas de izquierdas.

Esta ha sido la estrategia seguida por el PSOE desde la triple cita electoral del pasado 26 de mayo para aferrarse al poder en los gobiernos autonómicos y municipales. Una forma de acceder a los sillones presidenciales que le han recriminado desde el Partido Popular y Ciudadanos. Precisamente, en junio, la formación naranja recogió en un hilo de su perfil oficial de Twitter los «100 pactos de la infamia» a los que el PSOE había llegado con formaciones independentistas y nacionalistas en distintos ayuntamientos alrededor de España.

Alianza con los separatistas

Navarra no es el único paradigma, donde María Chivite gobernará con el apoyo de Geroa-Bai, I-E y Podemos y con las abstenciones de cinco parlamentarios de Bildu. En Cataluña, los socialistas están presentes en al menos 34 Ejecutivos locales después de negociar con Unidas Podemos y los partidos separatistas de Junts per Catalunya (JpC) y Esquerra Republicana (ERC): Castelldefels, Lloret de Mar, Figueres, Cunit o Sant Cugat son algunos de ellos.

La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, se convirtió a primeros de julio en la nueva presidenta de la Diputación de Barcelona tras cerrar un pacto con JpC. De este modo, el PSC recuperaba ocho años después la presidencia de este organismo.

Más llamativo es el ejemplo de Badalona. En este municipio, el popular Xavier García Albiol, ganador de los comicios, vio cómo el PSC le arrebataba la alcaldía al pactar con los comunes, ERC y la CUP (integrado en la candidatura Guanyem Badalona). Un movimiento táctico que ya repitieron en 2015 en esta localidad, que se sitúa entre las más pobladas de España.

En el País Vasco destacan los acuerdos entre el PSOE y el PNV en un total de nueve consistorios: Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Amurrio, Barakaldo, Ermua, Oion, Portugalete y Zigoitia. También en Galicia gobiernan junto al BNG. Para ser más concretos, en ciudades como Santiago de Compostela, Ferrol o Pontevedra.

Singular es asimismo el Ejecutivo cuatripartito de Aragón, donde el socialista Javier Lambán gobierna de la mano de Podemos, los nacionalistas de la Chunta y el PAR.

En lo que concierne al Gobierno de Baleares, los socialistas, encabezados por Francina Armengol, tuvieron la oportunidad de aliarse con PP y Cs, con los que sumaban mayoría absoluta. Sin embargo, optaron por Més per Mallorca y Unidas Podemos.

A todos estos casos se añade el de la Comunidad Valenciana, donde tras las elecciones autonómicas del 28 de abril se reeditó el pacto del Botànic, una coalición entre PSPV, Compromís y Podemos. Lo que supondrá que los nacionalistas seguirán al frente de las políticas lingüísticas cuatro años más.