Albert Rivera le trasladó su segundo «no» a Pedro Sánchez el pasado día 11 en el Congreso - Ángel de Antonio

«Los cien pactos de la infamia» consolidan el no de Ciudadanos a Pedro Sánchez

Las alianzas del PSOE con nacionalistas frustran gobiernos constitucionalistas

MadridActualizado:

Cada vez son más las presiones que recibe Ciudadanos (Cs) para abstenerse en la investidura de Pedro Sánchez, pero por cada voz que clama por un ejecutivo moderado y centrado que no dependa de los independentistas, los liberales encuentran un nuevo motivo para blindar su «no» al candidato socialista. El último en insinuar que un pacto entre el PSOE y Cs sería lo mejor para España fue el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy. Sin embargo, esta semana los «cien pactos de la infamia» han alejado aun más si cabe esta posibilidad.

«Este presidente que tenemos no puede dar lecciones de pactos y no puede exigir que nos abstengamos porque él, siempre que puede, pacta con los nacionalistas», dijo ayer Inés Arrimadas en Barcelona, desde donde quiso denunciar «los cien pactos de la infamia» a los que han llegado los socialistas tras las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo.

En un partido que nació hace algo más de una década para combatir al nacionalismo en Cataluña, la facilidad con la que los socialistas se apoyan en –y apoyan a– los nacionalistas constituye una línea roja difícil de esquivar. El capricho de la aritmética obliga a Cs a elegir entre respaldar –aunque sea de forma indirecta– a un presidente que llegó al poder con los votos del PDECat, ERC, PNV y EH Bildu, o empujarle a repetir fórmula ante el «no» inamovible de populares y liberales.

La portavoz de Cs advirtió a Sánchez de que los acuerdos sellados por los socialistas en todo el territorio nacional «van a perseguir su conciencia» y apuntó que no puede contar con su partido para «blanquear» ni «lavar la cara» a su imagen. Arrimadas también lanzó un mensaje para quienes tratan de situar a Cs en una dicotomía –escoger entre Sánchez o una repetición electoral– y señaló que esto constituye «una falsa falacia», dado que el presidente del Gobierno en funciones ya tiene su próximo gabinete «montado con populistas y nacionalistas».

Desde que el 28 de abril se conocieron los resultados electorales y se vio cómo el PSOE (123 escaños) y Cs (57) superaban la mayoría absoluta (176), los liberales han despejado toda posibilidad de acercamiento a los socialistas aduciendo que estos ya tienen un pacto sellado con Podemos y el resto de «sus socios». Pero lo cierto es que ni uno ni otro han explorado esa vía.

«La infamia mayor»

«La infamia mayor», según Arrimadas, se concretó el pasado miércoles con la constitución del Parlamento de Navarra. La coalición constitucionalista Navarra Suma –integrada por PP, Cs y UPN– ganó las elecciones, pero una alianza del PSN con la confluencia nacionalista Geroa Bai le dio a los vasquistas la Presidencia de la Cámara y brindó un asiento a EH Bildu, heredera de la ilegalizada Batasuna.

Arrimadas hizo referencia también a otros acuerdos a nivel local entre el PSC y los independentistas catalanes, pero los pactos entre nacionalistas y socialistas no se dan solo en Navarra y Cataluña, sino además en Galicia, País Vasco, Comunidad Valenciana y Baleares. Cs recogió en su perfil oficial de Twitter 99 «pactos de la infamia» y un centésimo: el ya «montado» para la investidura de Sánchez.