Ilustración de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón enfrentados - Nieto

La opción de Errejón el 10-N amenaza con romper las alianzas políticas de Podemos

Los dirigentes de Unidas Podemos advierten al PSOE de que les afectará más a ellos. Compromís admite que existen conversaciones con Errejón

Madrid / ValenciaActualizado:

La probabilidad de que el espacio político de Íñigo Errejón esté presente en las urnas el próximo 10 de noviembre perdió fuerza ayer cuando Manuela Carmena se desligó de encabezar la lista de la plataforma a nivel nacional. La operación, sin embargo, sigue siendo factible. Por el momento, desde Más Madrid insisten en que no hay nada oficial, aunque hay colaboradores de Errejón que se muestran ya partidarios de que sus siglas tengan presencia en el Congreso con un grupo parlamentario propio.

Según pudo saber ABC, el salto de Más Madrid a las generales se produciría con alianzas que, de hacerse realidad, debilitarían la política de pactos que lidera Pablo Iglesias bajo el paraguas de Unidas Podemos. Sin margen de maniobra, a escasos tres meses de la repetición electoral, presentar candidaturas por toda España parece descartado.

«Presentarse sería precipitado», reconoció el propio Errejón, la semana pasada, durante una entrevista en TVE. Aunque tampoco lo descartó tajantemente. Mientras tanto, aumentan las especulaciones sobre una posible candidatura de Errejón por la circunscripción de Madrid.

Podemos advierte al PSOE

Una incógnita que Podemos tienen muy presente porque supondría rivalizar por el caladero de votantes progresista y porque, quizá, esa división de la izquierda les penalizaría con la pérdida de diputados determinantes. De puertas para afuera, sin embargo, desde Unidas Podemos aseguran que no les preocupa y advierten al PSOE de que les dañará más a ellos.

«Que una formación política se presente a las elecciones me parece lo más natural», aseguró ayer la portavoz en el Congreso de Unidas Podemos, Irene Montero, durante una entrevista en TVE que interrumpió su baja por maternidad. «A mí me preocupan las cosas serias, no la democracia, no me preocupa que un partido decida presentarse», añadió.

Por su parte, la portavoz de Galicia En Común, Yolanda Díaz, aseguró en la Cámara baja que «bienvenida sea cualquier candidatura», pero recordó «el pellizco real que esa candidatura provocó en la candidatura del PSOE». Desde Unidas Podemos explican que después de las elecciones autonómicas del 26-M, el PSOE no creció en la Comunidad de Madrid. A nivel regional, aunque Ángel Gabilondo ganó las elecciones por la fractura en la derecha, no ganó ni un escaño respecto a 2015 en un momento de subida del PSOE en toda España.

Se pudo constatar «a quién realmente le puede perjudicar esa candidatura», insistió la portavoz gallega. Desde el entorno de Iglesias valoran que Errejón tiene muy poco margen para construir su plataforma aunque sea solo presentando candidatura en un territorio y no consideran que el cofundador de Podemos se lance sin tener garantías.

Sin miedo en el PSOE

Con la información disponible, el PSOE tampoco quiere darse por aludido. El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, manifestó ayer que ese proyecto representa «un espacio a la izquierda del PSOE» y que «no es el espacio en el que nosotros jugamos», que definió como un espacio progresista pero destacando la «capacidad de gestión y la moderación».

Ábalos quiso quitar dramatismo a esa posibilidad -«que se presente el que quiera»-, ya que no les preocupa esa eventualidad porque entienden a la contra que el afectado sería Podemos: «Creo que no. El espacio que viene a representar es una ruptura del espacio del que proviene».

Precedente en el Senado

Por otro lado, el riesgo de romper las alianzas de Podemos sí es real. De hecho, ya existe un precedente. A pesar de que las Cortes se disuelvan este lunes, Adelante Andalucía, confluencia crítica con Iglesias, y En Comú Podem, rompieron en la Cámara Alta con el partido morado y se unieron al grupo del senador de Más Madrid, Compromís y MÉS per Mallorca.

Es más, la fuerza valenciana decidió no presentarse junto a Podemos en las elecciones generales del pasado 28 de abril porque la coincidencia con las autonómicas en la Comunidad Valenciana no lo recomendaba. Amén de que la tendencia a la baja de Podemos en esa región motivó la ruptura definitiva. Lo cierto es que Compromís es una coalición en la que el partido mayoritario, el Bloc, siempre ha sido reacio a este tipo de alianzas postelectorales.

Pero, según pudo saber este medio de diferentes ámbitos de la coalición, cuyo rostro visible es Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, se confirman contactos para volver a concurrir otra vez de la mano en los comicios del 10 de noviembre. En abril solo se logró un escaño: el del diputado Joan Baldoví. Ahora, están abiertos a dos opciones: ir con Podemos o ir con el proyecto de Más Madrid si da el salto. Y, según fuentes parlamentarias, en Compromís también han mantenido contactos con Errejón para valorar ese escenario.

Sin Carmena y Errejón no hay fuerza

La figura de Manuela Carmena era tan incontestable para la plataforma Más Madrid que, cuando se consumó el tándem de la ex alcaldesa de Madrid con Errejón, Iglesias no se atrevió a articular una candidatura propia de Podemos contra ella. Ayer, durante su participación en el XIX Foro Acave, en Barcelona, la exregidora madrileña descartó concurrir al 10-N. Sin su nombre, la hipotética candidatura pierde fuerza y solo el liderazgo de Errejón representaría una amenaza. A eso de aferran en Podemos.

Uno de los elementos por los que Iglesias no criminalizaba el 10-N, según habría comentado en privado, era que en sus cálculos no entraba una participación de su excompañero Íñigo Errejón en los comicios. Algo que, en caso de producirse de forma organizada, y por todo el territorio, reconoce que ocasionaría un duro golpe para Unidas Podemos.

Aunque ese escenario es logísticamente imposible para Errejón, el movimiento se antoja problemático para el líder de Podemos. Con el partido muy lastrado en la España interior, una operación con epicentro en Madrid y alguna fórmula de colaboración en la Comunidad de Valencia, tiene papeletas para ser un gran impacto.