Iñigo Errejon posa en la Asamblea Regional, donde es diputado regional por Mas Madrid
Iñigo Errejon posa en la Asamblea Regional, donde es diputado regional por Mas Madrid - EFE

Errejón, arma arrojadiza de La Moncloa para presionar a Iglesias

Podemos cree que es el PSOE quien debería preocuparse si vuelve a la política nacional

Investidura Pedro Sánchez, sigue el debate en directo

MadridActualizado:

Antes de que Íñigo Errejón se pronunciase sobre si Más Madrid concurriría en un hipotético adelanto electoral, en algunos rincones de La Moncloa empezaron a expandir hace semanas el daño que le produciría a Pablo Iglesias. Los fontaneros del Gobierno querían construir el relato desde abajo: generar la preocupación en la formación morada de que si finalmente bloquean la investidura de Pedro Sánchez este jueves irán rumbo al desastre. Pero en Podemos aguantan el pulso y fuentes del partido advierten de que quien debería estar «más preocupado» por Errejón es el propio PSOE.

Desde el entorno de Iglesias culpan al jefe de Gabinete de Sánchez, Iván Redondo, de querer un adelanto electoral para laminar a Podemos y aseguran que el PSOE está buscando «excusas» para forzar esos nuevos comicios. Consideran además que La Moncloa está agitando a Más Madrid para meterles miedo ante un adelanto electoral. Esgrimiendo incluso detrás de las cámaras los resultados del pasado 26-M para que su narrativa cale. Más Madrid irrumpió con 20 escaños y un 14,6 por ciento de los votos, situándose como cuarta fuerza política en la Asamblea de Madrid, mientras que Podemos solo logró siete diputados, de los 27 que tenía antes, y el 5,5 por ciento.

No obstante, a los dirigentes morados no les preocupa Más Madrid, o al menos eso expresan de puertas para afuera, y por su parte aseguran que al fracturarse más la izquierda el PSOE también se arriesga a perder electorado. Errejón se ha convertido así en un arma arrojadiza entre ambas formaciones. A modo de ejemplo, hay quien recuerda en Podemos que, pese a su batacazo en la Comunidad de Madrid, los socialistas se quedaron este mayo en los mismos 37 escaños que tuvieron en las autonómicas de 2015. Es decir, que no rascaron votos morados suficientes y a pesar de subir del 25,4 por ciento al 27,3 las décimas no se tradujeron en más representación.

Oferta inasumible

Para que Sánchez sea nombrado presidente del Gobierno esta semana tendrá que llegar a un acuerdo con Iglesias -- antes del próximo jueves -- que se anticipa muy complicado a pesar de los últimos movimientos. Después de que el candidato socialista revelara que el «escollo» para la coalición era el secretario general de Podemos, Iglesias dio un paso atrás pero supeditó el apoyo de su grupo a un número de ministros «proporcional a los votos» del 28-A. «He estado reflexionando y no voy a ser la excusa para que el PSOE evite un Gobierno de coalición», expresó líder de Podemos, que propuso a los socialistas un Consejo de Ministros con cinco o seis ministerios morados.

La nueva oferta de Podemos resulta inasumible para el PSOE, que busca un gobierno monocolor y quiere evitar al entorno de Iglesias dentro. Como explicaron ayer las páginas de ABC, los últimos pasos retoman una negociación rota pero las relaciones entre ambos partidos están aun más tensas. El único apoyo asegurado que tenía Sánchez para la votación de mañana al cierra de esta edición seguía siendo el diputado de PRC. Los números abocan a una investidura fallida y en La Moncloa ya preparan el terreno electoral. Las diferentes fuerzas parlamentarias ven el 10-N, fecha para el adelanto elegida por el PSOE, cada día más cerca.

«No descarto casi nada»

Durante una entrevista en El Mundo, preguntado sobre si Más Madrid concurriría a unos segundos comicios, Errejón se expresó que si Más Madrid «sirviera de inspiración en otros lugares nos alegraría». Y continuó: «En política he aprendido a no descartar casi nada». Fuentes parlamentarias que han tenido contacto con Errejón en los últimos días tampoco descartan que el líder de Más Madrid concurra con su plataforma si el 10 de noviembre los españoles fueran llamados a las urnas. De hecho, no rechazan que incluso lo haga como fuerza aliada de otra formación en algún territorio. Aunque aclaran que por ahora son todo futuribles sin concretar.

Sea cual sea su última decisión, Errejón podrá ir testando relaciones con otros grupos de la izquierda en el Senado. Adelante Andalucía, confluencia crítica con la dirección de Podemos, y En Comú Podem, la marca catalana, rompieron el jueves en la Cámara Alta con la formación de Iglesias y se unirán ahora al grupo de Más Madrid, Compromís y MÉS per Mallorca. «Hay claramente sitio para otra fuerza progresista no sectaria», atizó Errejón durante su entrevista, antes de conocerse la ruptura de las confluencias con su antiguo partido.También el presidente del Gobierno en funciones suscribió esta idea durante una entrevista en cadena Ser. En Podemos deben «reflexionar» y elegir «si quieren ser una fuerza útil para la izquierda o una fuerza que va a la contra del conglomerado de personas, de movimientos sociales, que lo que está esperando es que haya un Gobierno progresista», expresó Sánchez, que abundó así en la desmovilización y el descontento del electorado de Podemos señalando un hueco a otras fuerza de izquierda.