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Londres 2012: La tercera final del siglo para España

La selección española pelea para entrar en la historia contra un equipo que se mira en el espejo del Dream Team que machacó en Barcelona 92

Londres 2012: La tercera final del siglo para España
El equipo español celebra la victoria en la semifinal de Londres 2012- REUTERS

España tendrá su broche soñado en los Juegos de Londres. El equipo de baloncesto peleará por tercera vez en su historia por subir a lo más alto del podio olímpico, misión casi imposible ante un rival que se ve en el espejo al nivel del Dream Team liderado por Michael Jordan. Será en la jornada de clausura, fecha inmejorable para el triunfo.

Tan difícil resultará la final como inverosímil el camino recorrido hasta aquí para una España irregular, fallona como nunca en varios partidos y sospechosa para muchos por su derrota ante Brasil en la primera fase. De aquellos polvos llegan esta vez flores por el pase a la final de un equipo con sello NBA, uno de los mayores cambios respecto a aquella desigual batalla de Los Ángeles que sonó como una proeza en la madrugada española del 24 de agosto de 1984.

Casi tres décadas después todo ha cambiado. También en el baloncesto español, que se ha acostumbrado a exportar a sus estrellas al país de las barras estrellas. El quinteto de gala de Scariolo, el que jugó de inicio contra Rusia, juega o ha jugado en la NBA, motivo para que la final se juegue de tú a tú como sucedió cuatro años atrás en Pekín.

De Los Ángeles a Londres

Los números son bastante claros: Estados Unidos es superior al resto. Los americanos han promediado más de cien puntos por partido en Londres, apoyados en un porcentaje letal de triples que convierten sus partidos en fusilamientos. Como ante Nigeria en la primera fase, cuando los de Mike Krzyzewski anotaron 29 triples. Pero además de sumar los americanos también son los primeros en restar. Las estadísticas les señalan como reyes de los rebotes y, sobre todo, sus largos brazos constituyen un peligro constante de perder el balón.

Para hacerse de oro España tendrá que luchar contra la historia en un torneo que parececoto privado de Estados Unidos, que jamás se ha bajado del podio -no disputó Moscú 1980- y solo dos veces no ha logrado la presea preciada por todos. Pero la hemeroteca también apunta a que la diferencia es cada vez menor. España cayó en Los Ángeles por 29 puntos de diferencia, ventaja que dejó a un lado cualquier polémica arbitral. En Pekín la cosa estuvo mucho más pareja. Estados Unidos siempre estuvo al mando, pero España se pegó al cogote del equipo norteamericano en los instantes finales. Para la posteridad quedó, por ejemplo, el impresionante mate de Rudy Fernández en la cara de «Superman» Dwight Howard, nuevo compañero de Pau Gasol en los Lakers.

Diferentes caminos a la final

Un camino repleto de obstáculos ha marcado el tránsito de los de Scariolo por Londres. Llegaron como candidatos a la plata y estuvieron a punto de irse antes de tiempo, víctimas de algún que otro mal trago en un grupo con trampa. España comenzó a tambalearse en el tercer partido, cuando el equipo local de Gran Bretaña estuvo a punto de dar la campanada. Un sofocón ante el rival más débil que hizo saltar las alarmas. Luego llegó la derrota ante Rusia y las dudas sobre qué debía hacer España en el último partido: ganar para cruzarse con Estados Unidos o perder para evitar a los mejores hasta la final. Sucedió lo segundo, entre las dudas de muchos sobre si la derrota fue premeditada.

El mal sabor de boca del choque contra Brasil se alargó en los cruces. Primero contra Francia en un partido que parecía perdido pero acabó con la paciencia de Batum y compañía gracias a un notable último cuarto. El guión se repitió en la semifinal ante la gigante Rusia, que se desmoronó como un castillo de naipes ante una Españaencendida por fin en ataque e intensa en defensa. Crucial que los mejores momentos del torneo llegaran en esos últimos minutos para recargar pilas ante la misión del domingo.

Hasta ahora la vida ha sido más fácil para los americanos. Ninguna sorpresa. Cayeron todos por paliza salvo Lituania, que tuvo el honor de caer solo por cinco puntos. El espectáculo se mantuvo en los cruces, ante Australia y Argentina. Todas las quinielas apuntan a la victoria también en la final de LeBron James, Kobe Bryant, Kevin Durant y compañía, empeñados en que se les compare con el Dream Team que maravilló en Barcelona.

La final del domingo se disputó hace tres semanas en un amistoso en Barcelona. España brilló en el arranque y soñó con la machada, pero fue incapaz de manter el tipo para sucumbir ante el martillo de los estadounidenses. Ahora los de Scariolo se aferran a un oro imposible sobre el papel que marcaría en Londres el cambio de un ciclo en un deporte en el que ya han desaparecido las fronteras.

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