El selfie que Javier Aznar dedica a ABC Cultural
El selfie que Javier Aznar dedica a ABC Cultural - J. A.
Darán Que Hablar

Javier Aznar: «No me interesa el continuo lamento de periodistas/escritores con su profesión»

Más conocido como El Guardián, autor del exitoso blog «Manual de un buen vividor» de la revista «Elle», este joven santanderino acaba de publicar su primer libro, «¿Dónde vamos a bailar esta noche?» (Círculo de Tiza)

MadridActualizado:

¿Cuáles son sus intereses como escritor?

Parafraseando a Michi Panero, me conformo con no aburrir al personal.

¿Y como lector?

Me interesan los que tienen una mirada especial. Que no necesariamente tiene que coincidir con la mía. Admiro a los que son capaces de contar una historia con ritmo, estilo, sentido del humor e inteligencia. Y esto es algo que puede ir desde un escritor, a alguien como Noah Hawley con un capítulo de «Fargo», pasando por una canción de Los Lagos de Hinault, hasta la perfecta estructura de una broma de Louis CK ( https://www.youtube.com/watch?v=ufdvYrTeTuU). Me gustan los que te contagian, de alguna manera, pasión por lo que sea que te están contando. Esos autores de los que te leerías hasta su lista de la compra porque sabes que encontrarías algo especial. Y me interesa mucho la gente que esquiva la solemnidad, los que no te quieren vender lo inteligentes o profundos que son. Nada me gusta más que leer a alguien que parece estar siendo frívolo pero en el que luego observas muchas más capas. Me recuerdan a esos profesores que dominaban la materia y que no sentían la necesidad de demostrarte nada.

¿Sobre qué temas suele escribir?

En mi libro he escrito sobre esos momentos efímeros, no necesariamente momentos Kodak (o momentos Instagram, podríamos decir ahora), que de alguna forma se te quedan grabados en el cerebro con un: «Qué feliz fui en ese momento y qué poco me di cuenta».

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

He publicado en GQ, Jot Down o Líbero. Tengo una columna mensual en ELLE. Y ahora voy a empezar a escribir para Vanity Fair.

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

El otro día leí una carta que había escrito Beethoven a una niña de 9 años: «El verdadero autor nunca se siente orgulloso, desafortunadamente ve que el arte no tiene límites; le deprime lo lejos que está del objetivo; y aunque pueda ser admirado por otros, está triste por ver que la genialidad es un distante y brillante sol que le guía». Yo siempre me siento así. Solo estoy orgulloso durante un par de segundos. Enseguida se me pasa y veo el talento de los demás brillando a mil millas de mí. Es muy destructivo, pero quiero pensar que el inconformismo es parte del aprendizaje.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

Cuando vi que escribiendo conseguía cosas: atención, interés, cambios de opinión, discusiones, perdón o risas.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

Me gustan las redes sociales. Aprendo, me divierto y son un buen vehículo para dar a conocer mi trabajo. Ahora parece que hay que demonizarlas, y decir que hay que tener mucho cuidado, que las redes sociales son un arma de doble filo. Todo muy «Black Mirror». Bien, es que todo es un arma de doble filo en las manos equivocadas: un bote de champú en un avión, el cuchillo de la mantequilla o unos simples cordones. Todo es susceptible de ser usado para hacer el mal. Pero no por ello son necesariamente malos. En Twitter no me interesa discutir, ni construirme hombres de paja contra los que afianzar mi opinión. Escribo, comparto, leo, aprendo. Y callo, algo bastante útil en determinadas circunstancias. ¿Que son una burbuja? Desde luego. ¿Que hay mucha impostura? Menos mal. No soporto casi ni mi propia realidad, como para aguantar la de los demás. Yo me quedo con su parte buena e intento no ser un cretino.

¿Qué perfiles tiene?

Twitter e Instagram. ( @guardian_el_ y @guardiancenteno para los links)

¿Cuenta con un blog personal?

Tuve un blog en la revista ELLE. Fue un tiempo divertido. Pero nunca he tenido un blog fuera de un medio.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

Me interesa muchísimo la intersección que hay entre publicidad y literatura. Al final, todo se reduce a contar una historia. Por eso creo que Toni Segarra es de los tipos más interesantes que hay hoy en día. También estoy bastante obsesionado con los podcasts. Creo que en España hay un potencial tremendo por desarrollar en este campo.

¿Forma parte de algún colectivo/asociación/club?

Me acabo de dar de alta en el club de los corazones solitarios que preside Pedro G. Cuartango. También soy socio del Club Matador, donde organizo conversaciones literarias con escritores. Aunque no es más que una tapadera para visitar con asiduidad al mejor barman de Madrid: Ángel Ávila.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

Una vez leí que tener un hijo es siempre tener algo al fuego. Cuando escribes es algo parecido. Siempre tienes varias historias e ideas bullendo en la cabeza en distintas fases de cocción.

¿Cuáles son sus referentes?

Si tuviera que formar mi estantería perfecta o una fiesta de disfraces de mis autores favoritos, elegiría a los siguientes: Chuck Klosterman, Leila Guerriero, Joan Didion, David Sedaris, Zadie Smith, Simon Rich, Eduardo Mendoza, Teju Cole, John Banville/Benjamin Black, Patti Smith, John Fante, Ian McEwan, Raymond Chandler, Delphine De Vigan, Beigbeder, Pla, Tom Wolfe, David Foster Wallace, Ferlosio. Lo que tienen en común, supongo, y enlazando con la pregunta del principio, es que si mañana se publicaran de estos autores su antología de «Listas de La Compra», mañana mismo estaría haciendo cola en la librería.

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

Pablo Martínez Zarracina. Un autor de Bilbao que vive en Bilbao y escribe sobre Bilbao. Tiene un talento inmenso y un sentido del humor muy británico. Y tengo muchas curiosidad por leer lo siguiente que publique Gabriela Ybarra. Aunque yo soy más joven que ellos. Que no viene a cuento pero solo quería recalcarlo porque soy así de vanidoso.

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

Eso es algo difícil decir de uno mismo. Sería una pregunta perfecta para mi editora, Eva Serrano, una mujer interesantísima y culta, que me estuvo persiguiendo meses para que publicara con ellos. Para mí fue un orgullo que alguien que publica en España a Leila Guerriero se interesara tanto. La verdad es no sé qué habrá visto en mí.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

Lo importante, en mi opinión, es todo lo que has tenido que dejar de hacer para poder escribir, más que lo que has tenido que hacer. Todo a lo que renuncias, todo lo que aparcas, todo lo que sacrificas, traicionas y olvidas por hacer esto. Pero no me interesa demasiado el continuo lamento de periodistas/escritores con su profesión. No me va el victimismo que a veces impera en la profesión: ¡Un verano tuve que poner copas y privé al mundo de mi voz! ¡Malgasté mi inmenso talento haciendo tareas prosaicas en vez de estar escribiendo mi gran novela! ¡Un youtuber vende más libros que yo!