El selfie que Ángelo Néstore dedica a ABC Cultura
El selfie que Ángelo Néstore dedica a ABC Cultura - Á. N.
Darán Que Hablar

Ángelo Néstore: «El lenguaje siempre tiene una carga política»

Forjado en el ámbito de la traducción, este italiano de 31 años, último ganador del premio Hiperión de poesía, acaba de publicar «Adán o Nada», una obra «transgénero» que, sin duda, dará que hablar

MadridActualizado:

¿Cuáles son sus intereses como escritor?

Nunca me planteé de forma consciente el dedicarme a la poesía, sobre todo teniendo en cuenta mi falta de conocimiento del idioma cuando llegué a España hace nueve años. De hecho, me acerqué a este género a través de la traducción, tras publicar la versión italiana de «Cuánto dura cuanto», de la poeta María Eloy-García, que me fascinó. A raíz de este trabajo he ido explorando nuevos territorios hasta desembarcar en el universo poético, pero sin cerrarme a otros. No me gusta encasillar la escritura en géneros, de hecho, no me gusta el uso de la palabra «género» en ninguno de sus polivalentes significados porque creo que, a menudo, nos encorsetan y tienden a limitarnos. Por ejemplo, he experimentado en el lenguaje poético con «Adán o nada» (Bandaàparte) creando un texto híbrido entre la poesía y el teatro, mientras que en «Actos impuros» he empleado un lenguaje más seco, que se acercaría a la prosa poética y en mi tesis doctoral he roto con la costumbre hegemónica de usar el masculino genérico sustituyéndolo por el femenino. Creo que el lenguaje siempre tiene una carga política y eso es lo que más me interesa como escritor y es lo que realmente constituye el hilo conductor de toda mi creación.

¿Y como lector?

Por coherencia, tampoco como lector me suelo cerrar a nada. Mi formación en traducción me ha llevado a tener siempre mucha curiosidad por cualquier tipo de texto. Sin embargo, las estanterías de mi biblioteca rebosan de cómics, novelas gráficas, ensayos y libros de poesía en italiano, español e inglés. Intento no dejarme llevar por modas y suelo leer también de vez en cuando libros que chocan por completo con mi ideología y mi modo de ver el mundo. Creo que más que catalogar un libro como bueno o malo, de una forma monolítica, aunque las tecnologías desgraciadamente nos llevan hacia la filosofía frenética del me gusta o no me gusta, quizás deberíamos detenernos en los enfoques de lectura. «Fun Home», la novela gráfica autobiográfica de la autora estadounidense Alison Bechdel, es sin duda uno de mis libros favoritos que suelo volver a leer con cierta frecuencia por su apuesta política. Ahora, sin embargo, me interesa leer en profundidad el «Antiguo Testamento». El criterio siempre está en el ojo de quien lee.

¿Sobre qué temas suele escribir?

Tanto en «Adán o nada» como en «Actos impuros», que son mis dos primeros libros, indago en torno a ideas similares, abordando cuestiones de género desde una perspectiva queer, jugando con el género poético/teatral en el primero de ellos (Adán y Nada son los protagonistas de una obra de teatro: un hijo que no se refleja en la masculinidad construida y deseada por el padre), y proponiendo una suerte de narrativa más seca en «Actos Impuros», donde hablo de maternidad/paternidad, adopción y derechos civiles desde una visión más madura y cercana a mi edad.

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

«Adán o nada» se ha publicado en la editorial Bandaàparte y estoy muy orgulloso de que haya sido la casa de mi primer libro. Antonio de Egipto, Marga Suárez y Pedro Peinado han confiado en mí desde el primer momento, me han cuidado en todos los aspectos y han conseguido infundirme seguridad, una experiencia inolvidable sin lugar a duda para cualquier autora o autor que tenga la suerte de estar en su catálogo. «Actos impuros» ha salido a la luz en fechas similares por casualidad al haber sido galardonado con el premio Hiperión de Poesía y también ha sido todo un lujo contar con el apoyo y el cariño de su equipo editorial, capitaneado por Jesús Munárriz, que ha cuidado y mimado mi libro.

En ambos casos, me he dado cuenta que el proceso de edición, cuando está coordinados por profesionales que realmente trabajan también desde la vocación y la pasión, es mucho más amplio y no se limita al mero artefacto del libro sino se convierte en una experiencia enriquecedora, que no se agota en el tiempo o en la vida de la promoción del libro.

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

Esa es una pregunta difícil porque en mi caso he tenido gemelos. Sin duda, un libro no existiría sin el otro, forman una suerte de bilogía que aborda el mismo tema desde lugares distintos, con lo cual pienso en ellos casi como una única «criatura» y así intento escabullirme descaradamente de su difícil pregunta.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

Desde el momento en el que me di cuenta que tenía realmente algo que contar y compartir. Cuando escribo un texto o una serie de textos con el afán de convertirse en una publicación suelo tener siempre en mente al público lector. En caso contrario, escribo un «diario poético» o uso, en ciertas ocasiones, las redes sociales.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

Me gusta la inmediatez y la apertura que propician las redes sociales. Sin ellas, probablemente no podría haber entablado conversaciones y llegado a conocer a personas que ahora se han convertido en amigas o a escritoras que aprecio enormemente. Por ejemplo, un día desde mi terraza creí haber visto a una poeta con la que había coincidido en una entrega de premios, me metí en Facebook y le pedí que levantara la mano para cerciorarme de que efectivamente era ella. Gracias a eso, desde aquel día Violeta Niebla se ha convertido en una de mis mejores amigas y juntos dirigimos el Festival de Poesía de Málaga Irreconciliables.

En general, suelo usar las redes para comentar asuntos políticos, artísticos y periodísticos que me resultan interesantes, intentando aportar mi visión sobre los hechos o para estar al día de los eventos culturales de la ciudad.

¿Qué perfiles tiene?

Tengo un perfil en Facebook, Instagram y Twitter, aunque suelo utilizar con más frecuencia el primero, ya que no invierto mucho tiempo en las redes. También tengo uno en LinkedIn, pero llevo años sin actualizarlo. Quizás haya llegado la hora de cerrarlo.

¿Cuenta con un blog personal?

En mi página personal angelonestore.com he decidido abrir una sección de crítica de libros de poesía acompañada de fotografías artísticas de los mismos con la colaboración del artista gráfico Martín de Arriba y otra de vídeos en la que subiré poemas propios y ajenos leídos por mí. Ambas se estrenarán el mes que viene.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

Como dije en la pregunta anterior, este es mi segundo año como co-director, junto con Violeta Niebla, del Festival Internacional de Poesía de Málaga Irreconciliables, que este año se celebrará en otoño. Se trata de una iniciativa que, a diferencia de otras parecidas, surge desde el bajo y no desde las instituciones, aunque reconozco que muchas se han implicado en el proyecto con entusiasmo desde el primer momento tanto desde el sector público como el privado y a pesar de la crisis. Irreconciliables nace de la necesidad de poner de manifiesto la pluralidad de la poesía, de ampliar el espectro de la «paleta de colores lírica», como diría otro irreconciliable, Juan Manuel Villalba. Es una oportunidad para mezclar géneros y poetas nacionales e internacionales que normalmente no compartirían mesa (o micrófono) en un recital y para que tengan la posibilidad de hablar, enfrentarse, enriquecerse y enriquecer al público con su diversidad lírica. Además, apostamos por una poesía que también habla a través de las artes escénicas, de la música, de la experimentación, de las nuevas tecnologías y de la performance. Nuestras últimas iniciativas han sido un speed dating poético y una batalla de raperas y raperos contra poetas, en la cual finalmente se alzó ganador un poeta improvisando un rap.

Paralelamente, edito con la autora y periodista Carmen G. de la Cueva, responsable de la plataforma feminista latribu.info y el fotógrafo y diseñador gráfico Martín de Arriba en la editorial La Señora Dalloway, un proyecto que nace con la vocación de armar una genealogía propia de voces de mujeres, de situar a las escritoras en el lugar que les corresponde y, al mismo tiempo, de cuestionar la narrativa dominante, no solo poniendo en el centro los relatos de las mujeres, sino también abordando los estudios sobre la masculinidad para cuestionarla.

¿Forma parte de algún colectivo/asociación/club?

Me relaciono y colaboro con muchos como, por ejemplo, el colectivo LGBTQI, grupos de investigación de la Universidad de Málaga, un club de lectura en lengua italiana, una asociación que intenta integrar la comunidad china con la española o el colectivo underground VPF, que reúne a artistas de varias disciplinas en la ciudad de Málaga.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

Tras la publicación casi en paralelo de los dos libros de poesía realmente estoy intentado retarme y he decidido trabajar sobre una autoficción queer, en la cual volveré a mezclar los géneros, como la narrativa, la poesía y el ensayo, aunque de momento se encuentra en un estado embrionario y es un verdadero experimento.

¿Cuáles son sus referentes?

Mis referentes proceden de distintas disciplinas. Mi escritura, por ejemplo, se nutre de la lectura de teóricas como Judith Butler, Paul B. Preciado o Michel Foucault, de autoras de cómic como Alison Bechdel, de la música de Franco Battiato, de dramaturgas como Angélica Liddell o Rodrigo García, de los escritos de Antonio Gramsci o de Pier Paolo Pasolini y de la poesía de Luisa Castro, Louis Aragon, Valerio Magrelli, Constantino Cavafis, Sharon Olds, Adrienne Rich, Anne Carson, entre otras.

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

Hay voces brillantes con una trayectoria clara y definida, como las de Erika Martínez, María Eloy-García, Pablo García Casado, Miriam Reyes, Alejandro Simón Partal o Javier Fernández, pero para tener una idea más completa es suficiente con echarle un vistazo a la programación de estos últimos años de nuestro Festival de Poesía Irreconciliables.

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

Creo que es demasiado pronto para saber si aporto algo nuevo y, probablemente, no sea yo la persona más apropiada para decirlo, pero sin duda intento que mi mirada sea honesta, en primer lugar conmigo mismo. Quizás, lo que más destacaría de mi apuesta es el afán de poner de manifiesto el discurso que rige las masculinidades dominantes para quebrarlo, a través de soportes teóricos como los estudios queer. Bajo esta luz, me interesa en especial modo desconstruir ciertos conceptos para que quede evidente que la norma hegemónica no es un discurso monolítico sino más bien flexible y capaz de producir subjetividades sometidas a los valores de la cultura que impone.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

Sin duda, lo más raro que he tenido que hacer como escritor está relacionado con mi faceta de traductor. En más de una ocasión me he visto obligado a trabajar sobre textos que chocan por completo con mis ideales. Sin embargo, creo en el papel ético y político de la traducción y en la importancia que tenemos en este sentido a la hora de vehicular un mensaje ideológico.