La falta de financiación amenaza con crear un colapso
La falta de financiación amenaza con crear un colapso - Juan Carlos Soler

Pedro Duque solo ha cambiado la ciencia «en apariencia»

El presidente de la Cosce reclama un nuevo sistema de gestión tras el retraso de las ayudas estatales

MADRIDActualizado:

Retrasos que se acumulan, financiación que no llega en el tiempo pactado y la imposibilidadde establecer un calendario para organizar y diseñar su trabajo. Este es el escenario en el que la ciencia española debe competir con el resto del mundo. A falta de una financiación estable, los investigadores dependen de ayudas estatales como las del programa estatal de Generación del Conocimiento que acaban de sufrir una nueva demora en su entrega, según ha anunciado el Ministerio de Ciencia.

El trabajo de más de 7.000 grupos de investigación está en el aire y el programa de subvenciones de Ciencia vuelve a estar en entredicho. «Es evidente que este sistema está agotado. Necesitamos una fórmula eficaz, sin excesivas trabas burocráticas que anquilosan la gestión diaria», se queja a ABC Nazario Martín, presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE).

Esta organización científica está convencida de que sin un sistema estable no es posible crear grupos de investigación de calidad y con carácter permanente. «Además, genera en gran parte la fuga de los más jóvenes y mejor capacitados», advierte.

La esperanza de Duque

Poco ha cambiado en las últimas décadas. Ni siquiera con un ministro-astronauta al frente, que llegó con el propósito de aligerar la burocracia del sistema. Pedro Duque era la esperanza de numerosos investigadores y los gestos no han faltado. Hasta la prestigiosa revista «Nature» aplaudió las reformas anunciadas de Duque para facilitar el contrato de personal o las compra de nueva tecnología y equipos.

Las reformas se plasmaron en un Real Decreto que fue aprobado por el Parlamento de forma unánime, pero aún no ha tenido ningún efecto positivo en la gestión. «La burocracia solo ha cambiado en apariencia», dice Nazario Martín. «El real decreto fue una medida de urgencia que no resuelve los problemas de fondo de nuestro sistema de Ciencia. Es esencial que, de una vez por todas, España tenga un sistema de ciencia estable y bien financiado», asegura el presidente de la Cosce.

Cuestión de Estado

Esta organización, que representa a 80.000 investigadores españoles, tiene el diagnóstico y el tratamiento a un problema enquistado: la investigación española necesita un calendario estable, con una financiación que se libere en fechas fijas y no dependa de los presupuestos generales. «Eso implica que la Ciencia debe ser una cuestión de Estado y por tanto, no sujeta al ciclo político. La única solución es que la Agencia Estatal de Investigación sea un órgano independiente gestionada desde el ámbito científico».

No sería la primera vez que se da independencia a la política científica. Nazario Martín pone como ejemplo la época dorada del despegue científico español: la década de los 80 «cuando la política científica estaba gestionada por científicos».