«Madrid sí es una ciudad para bicicletas»
Un joven circula con una bici eléctrica pública por la glorieta de Atocha - victor lerena
transportes / BiciMAD

«Madrid sí es una ciudad para bicicletas»

Las calles de la capital parecen hostiles para las bicis por el exceso de coches y la orografía. BiciMAD, el primer servicio de bicicletas eléctrico, nace con el reto de romper estas barreras

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Sumergirse en la glorieta de Atocha en bici en hora punta es como lanzarse a nadar en océano lleno de tiburones. Al menos, esa es la impresión que tienen los primeros usuarios de Madrid que han estrenado el nuevo servicio público de bicicletas eléctricas, BiciMAD. No obstante, la expectación y la curiosidad que ha suscitado este proyecto ha podido con los miedos y prejuicios que recaen sobre el uso de este vehículo en la capital.

Tanto es así que, sólo en el primer día de uso, se pasó de 150 personas abonadas a BiciMAD a más de 1.000 a última hora de la tarde de este lunes. Una demanda que llegó a colapsar tanto la web como la aplicación móvil oficial durante unas horas. La empresa ha asegurado que el sistema se saturó por la gran respuesta de los madrileños, que en 12 horas solicitaron más de un millar de abonos cuando en Barcelona, donde el éxito también fue rotundo, se tardó un mes en llegar a las 5.000.

Y el empujón del estreno parece que ha continuado durante la segunda jornada: en la estación de BiciMAD más cercana a la glorieta de Atocha solo quedaban dos vehículos libres a primera hora de la mañana.

La bici, más que un elemento de ocio

BiciMAD nace con el reto de romper esas barreras y de convertir «la bici en un sistema de movilidad alternativo y sostenible». «Nuestro objetivo es racionalizar el uso del coche y que cada vez se apueste más por el uso de las bicicletas, caminar e ir en transporte público. Las bicicletas públicas, además, pueden ser un complemento muy bueno en el sistema de transporte público», explica un Técnico de la Dirección General de Movilidad del Ayuntamiento. «Esta estación, por ejemplo, está al lado del intercambiador de Atocha a través del cual llegan a la capital un montón de gente. Desde aquí podrá hacer su última etapa hasta su lugar de trabajo», sugiere.

El sistema cuenta con 1.560 bicicletas eléctricas, 3.120 anclajes y 123 estaciones, situadas principalmente en el distrito Centro, pero también en Salamanca, Arganzuela, Chamberí, Moncloa y Retiro. Para facilitar el uso de la bicicleta, Madrid cuenta con 321 kilómetros de vías ciclistas. Las últimas en ejecutarse han sido el eje Mayor-Alcalá, la M-10 ciclista, el carril de Las Tablas-Montecarmelo y los últimos 70 kilómetros de ciclocarriles que se acaban de «dibujar» en el centro de la ciudad para la inauguración de BiciMAD.

«El miedo impide que la gente use la bici como medio de transporte»«La gente no monta por temor y nunca se quitan el miedo por no salir y probarlo. Las bicis eléctricas implantadas por el Ayuntamiento darán ese empujoncito que necesitan los madrileños para que el temor y prejuicios asociados a la bicicleta se empiecen a desmoronar», comenta Iván Villarubia, un usuario habitual de la bici en la capital.

Villarubia es también uno de los promotores de y promotor de en www.enbicipormadrid.es, una web que aconseja a los usuarios cómo moverse por Madrid en bici. «Es cierto que hay calles con más cuestas y algunas con más tráfico que otras. Y los primeros días puede asustar, pero siempre hay rutas alternativas con menos tráfico. No es todo tan complicado como parece a simple vista», afirma Villarubia con conocimiento de causa.

Falta de concienciación

Lo cierto es que ya son más de 100.000 personas las que optan por circular por Madrid en bicicleta y ayudan a «apaciguar el tráfico». Ahora, uno de los retos de la ciudad es conseguir una mejor convivencia entre bicicletas y vehículos a motor. El problema surge cuando el desconocimiento es generalizado y ni turismos ni ciclistas que comparten el asfalto conocen la normativa. Según la Ordenanza de Movilidad, las bicicletas deben circular en el centro del carril derecho y los vehículos que transitan por ese mismo espacio no deberán sobrepasar los 30 kilómetros por hora.

Esta es una de las tareas pendientes tanto de la empresa adjudicataria del servicio de Bicicletas (BonoPark), como por parte del Ayuntamiento. «Somos conscientes de que hay que hacer campañas de concienciación. Se ha hecho una hace dos o tres semanas y cada 6 meses vamos a repetirlas para, por un lado, tratar que los usuarios de los coches sepan que Madrid sí es una ciudad para bicis y que esta forma de circular ya es una realidad que está presente en nuestras calles y que hay que respetarlas. Y por otra parte, concienciar a los ciclistas de que hay que respetar las normas, tanto cuando circulan por la calzada como para indicarles que no pueden circular por las aceras y tienen que respetar a los peatones», explica Miguel Vital, Consejero Delegado de BonoPark.

Los ciclistas lo ven claro: «No hay ninguna ciudad que quiera mejorar el nivel de vida que no se esté planteando aumentar el espacio para las bicis. Habrá mucha gente que le moleste, pero con este transporte ganamos todos».