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Weber tratará de mantener el legado de Merkel en Europa

El candidato, elegido por abrumadora mayoría candidato conservador a presidir la Comisión

Corresponsal en BruselasActualizado:

La elección de Manfred Weber como candidato a la presidencia de la Comisión por parte del Partido Popular Europeo ha sido el primer paso y no ha revestido mayor compliación. Más difícil será que esta elección se sustancie. En efecto, el que hay que considerar como el representante del legado europeo de la canciller Angela Merkel, puede ser tanto el primer alemán que alcanza la posición ejecutiva más importante en la UE como el primer candidato formal que tiene que ceder el paso a la «realpolitik», tras un resultado electoral que puede dejar un panorama totalmente inédito.

El Congreso del Partido Popular Europeo, celebrado en Helsinki, eligió ayer por una abrumadora mayoría a Weber como su candidato para sustituir a Jean-Claude Juncker al frente de la Comisión Europea si el partido resulta ser el más votado en las elecciones de mayo próximo. Weber es actualmente el portavoz parlamentario del PPE y ha sido apoyado por todas las grandes delegaciones de modo que el resultado de la votación ha sido abrumador: 492 votos frente a 127 que ha obtenido el otro aspirante, el ex primer ministro finlandés Alexander Stubb. La delegación del PP español apoyó abiertamente a Weber, que podría ser el primer presidente de la Comisión que no ha sido antes jefe de Gobierno.

Poco convencional

Tampoco ha habido antes un presidente de la Comisión de nacionalidad alemana, a pesar de que Alemania es sin duda el país más influyente y decisivo en el seno de todas las instituciones comunitarias. En este sentido, Weber es un alemán poco convencional, primero porque procede de la CSU bávara y segundo porque en los años que ha sido portavoz del grupo popular se ha labrado una reputación de hombre a la vez fiel a sus principios y flexible en la negociación.

En las elecciones de mayo se enfrentará con toda seguridad al candidato del grupo socialista, el holandés Frans Timmermans, que actualmente es el «número dos» de la Comisión y que será proclamado por este grupo político a falta de otros aspirantes. Sin embargo, se cree que en esta ocasión los liberales no presentarán ningún candidato, habida cuenta de que la fórmula no es del agrado del presidente francés, Emmanuel Macron, que es en estos momentos el líder más influyente en este espectro, a pesar de que no se haya querido definir como liberal.

El Tratado de Lisboa establece que la elección del presidente de la Comisión le corresponde al Consejo Europeo, pero que en este caso los jefes de Estado y de Gobierno lo harán «teniendo en cuenta el resultado de las elecciones». La fórmula para definir esa interpretación del resultado han sido los «spitzenkandidat» («candidato especial» en alemán), pero los líderes han dicho siempre que no se sienten formalmente obligados a respetarla. En revancha, el Parlamento Europeo, que ha de ratificar esta elección por mayoría, sostiene siempre que no aprobarán un candidato que no sea uno de los «spitzenkandidat».