La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, durante una rueda de prensa en la capital italiana el pasado septiembre
La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, durante una rueda de prensa en la capital italiana el pasado septiembre - EFE

La guerra de los populistas de Grillo con la prensa italiana

El Movimiento 5 Estrellas trata de intimidar a los medios al publicar una lista de periodistas «culpables» de enfangar al grupo político

Corresponsal en RomaActualizado:

«La alcaldesa Raggi y Romeo son amantes, pero no escribas que te lo dije yo sino una fuente anónima». La frase es del asesor de Urbanismo del ayuntamiento de Roma, Paolo Berdini, de 68 años, quien tras hacer unas declaraciones muy duras contra la alcaldesa, Virginia Raggi, de 38 años, pedía al periodista de La Stampa que no citara su nombre. Sabía, como así ocurrió, que era lanzar una bomba sobre la alcaldía el descubrir que Salvatore Romeo, de 52 años, exjefe de la secretaría política de la alcaldesa, era su amante. Este es el último capítulo de la telenovela que se está viviendo en el ayuntamiento de Roma, que sería cómica si no fuera porque es el reflejo de una situación política dramática con el resultado de que la capital de Italia está paralizada.

Paolo Berdini, excomunista, puso a la alcaldesa por los suelos en la entrevista publicada el jueves en La Stampa: «Es inadecuada para el papel que cubre. No está preparada. No está capacitada estructuralmente, no es una cuestión de años. En lugar de rodearse de lo mejor, la rodea una banda, está en medio de una corte de los milagros. La situación es explosiva. Es un error tras otro». Se extendió incluso en ilaciones sobre la historia amorosa de Virginia Raggi con su Romeo. Este había suscrito dos pólizas de seguro de vida por valor de 33.000 euros, a nombre de Virginia Raggi, quien aseguró que no sabía nada, algo que casi nadie cree. Ambos están siendo investigados por la magistratura por abuso de poder. Al poco de tomar posesión, Raggi nombró a Romeo jefe de su secretaría política y le triplicó el sueldo: de 39.000 euros a 120.000 euros.

La alcaldesa tiene enormes dificultades para formar su equipo de gobierno

El asesor de urbanismo intentó por todos los medios desmentir sus declaraciones y llamó incluso «pequeño delincuente» al periodista. La Stampa respondió con la publicación de la grabación de la entrevista. A pesar de todo, durante varios días Paolo Berdini ha insistido, para justificarse, en que desconocía por completo que su interlocutor fuera periodista. Al final, La Stampa ha publicado las palabras del asesor de Urbanismo, en las que se demuestra que lo conocía sobradamente y que el objetivo de sus declaraciones era desvelar la incapacidad de la alcaldesa, pero con el deseo de quedar en el anonimato.

A Virginia Raggi no le quedará otra alternativa que admitir el cese del asesor de Urbanismo, que ya presentó su dimisión y ella no aceptó con una fórmula inusual: «Rechazada, con reserva». No la aceptó de inmediato por las enormes dificultades que está encontrando Raggi para formar su equipo de gobierno. Numerosas han sido las dimisiones y hoy, después de ocho meses en el cargo, está aún sin jefe de Gabinete.

Lo pagan los romanos

Más allá del culebrón que cada día han de comentar los medios italianos, lo que se refleja de la pobre calidad de la Junta Municipal es que en el Movimiento 5 Estrellas no hay una clase dirigente. El daño lo están pagando los romanos y también el país por la mala imagen que hoy tiene en el mundo la capital italiana.

Como telón de fondo, cabe destacar que los populistas del Movimiento 5 Estrellas, que lidera Beppe Grillo, han desencadenado una guerra con la prensa para intimidarla, porque no aceptan las críticas feroces que se hacen a la incompetencia de la alcaldesa Virginia Raggi, 38 años.

En la semana pasada, Luigi Di Maio, de 30 años, candidato in pectore del M5E a primer ministro en las próximas elecciones, sacó una lista de destacados periodistas, con nombres y apellidos, «culpables» de enfangar al Movimiento 5 Estrellas y, en particular, a Virginia Raggi.

La Federación de periodistas y directores de periódicos respondieron con dureza a los populistas de Grillo: «El poder ataca a la información cuando está en dificultad. Sucede siempre, pero hoy los nuevos poderosos, que aman comunicar directamente con los ciudadanos sin fastidiosas mediaciones y sin el riesgo de incómodas preguntas, son más radicales y tratan de resolver el problema en su origen: deslegitimar a los periodistas», escribió en un editorial Mario Calabrese, director de Repubblica.