Allisin Mack, antigua adepta de la secta Nxivm
Allisin Mack, antigua adepta de la secta Nxivm - REUTERAS

Nxivm, la peligrosa secta que se infiltró en Hollywood

Comienza el procesamiento contra los líderes de un credo que reclutaba esclavas sexuales y blanqueaba capitales

Los ÁngelesActualizado:

La actriz de la teleserie «Smallville», Allison Mack (36 años), se ha rendido esta semana ante la Fiscalía en la corte federal de Brooklyn (Nueva York) y se ha declarado culpable de pertenecer al cártel en torno a la secta Nxivm, cuyos dirigentes están acusados de tráfico sexual y estafa, entre otros cargos. El pasado lunes, Mack admitió formar parte de una organización criminal y de conspiración.

Aún tiene pendientes otros cargos de tráfico sexual, usurpación de identidad y blanqueo de dinero. «He llegado a la conclusión de que debo asumir toda la responsabilidad sobre mi conducta. Por eso, hoy me declaro culpable», dijo la actriz ante el juez, tal y como informó «Hollywood Life». Según la Fiscalía, Mack recibió pagos del dirigente de la secta, Keith Raniere (58), por reclutar «esclavas sexuales».

Keith Raniere, fundador de la secta Nxivm
Keith Raniere, fundador de la secta Nxivm - ABC

En 1998, Raniere fundó Nxivm, una organización con una estructura piramidal que dice ser «una comunidad guiada por principios humanitarios, que empondera a las personas y responde a preguntas sobre lo que significa el ser humano», tal y como aún se explica en la web oficial de la secta.

Este supuesto coach se ganó el interés de miembros de la alta clase empresarial neoyorquina con sus programas para el desarrollo personal y profesional de ejecutivos. En realidad, se trataba de una tapadera para blanquear dinero y esclavizar sexualmente a las mujeres que se afiliaban al grupo. Según la Fiscalía, Nxivm, que funcionaba como una secta con sede en la ciudad de Albany y se introdujo en Hollywood, seguía un esquema de estafa piramidal. Se cree que llegó a tener 16.000 adeptos.

Madre coraje

El 24 de julio de 2018, una corte de Brooklyn emitió la acusación formal contra varios miembros de Nxivm: además del propio Raniere y Allison Mack, otras cuatro dirigentes de la secta. Para el proceso ha sido crucial el testimonio de la actriz Catherine Oxenberg(Amanda Carrington, en la serie «Dinastía»), quien en el libro «Cautiva» relató su lucha para recuperar a su hija India de las garras de Nxivm. Precisamente, ante el juez Allison Mack pidió perdón a la familia de Oxenberg y a todas aquellas personas afectadas por su «adherencia equivocada a las enseñanzas de Keith Reniere».

Catherine Oxenberg y su hija India,
Catherine Oxenberg y su hija India, - ANB

El escándalo en torno a la secta Nxivm no es el primero que se sucede en show business. De hecho, en Hollywood han germinado y crecido cultos y asociaciones pseudorreligiosas, que lo mismo persiguen ánimas que buscan aliens entre la ciudadanía. Tom Cruise (56) es uno de los grandes ejemplos de un líder de culto. Considerado uno de los dirigentes de la Cienciología, el actor siempre la ha defendido como «una religión bellísima».

Tom Cruise, en Madrid en 2004, en la apertura de un centro de la Cienciología
Tom Cruise, en Madrid en 2004, en la apertura de un centro de la Cienciología - A. DE ANTONIO

El acercamiento de la estrella de «Misión imposible» a esta secta fue a través de su primera mujer, la actriz Mimí Rogers, en 1986. Desde entonces, es el segundo miembro más poderoso de la congregación. Recientemente, antiguos miembros de la Cienciología denunciaron que a Cruise ya se le trataba como una semidivinidad y que los seguidores estaban obligados a ver todas sus películas en cuanto llegaban a las salas de cine.

Nueva generación

La Iglesia de Hillsburg –un derivado de la corriente evangélica– también se ha infiltrado en la meca del cine, aunque nada tiene que ver con los desmanes de Nxivm. Entre los nuevos «creyentes» se encuentran el cantante canadiense Justin Bieber(25) y su flamante esposa, Hailey Baldwin (22). Ambos aseguran que esta congregación les ha cambiado la vida, tal y como rezan múltiples mensajes en sus redes sociales. La narrativa de la redención ha transformado la imagen de un ídolo pop que acostumbraba a mostrar una actitud gamberra y en ocasiones excesiva antes de dar con sus huesos en la Iglesia de Hillsong. Hombre de familia, Bieber y su mujer pretenden representar a «una nueva generación comprometida».

Justin Bieber y el pastor evangélico Carl Lents
Justin Bieber y el pastor evangélico Carl Lents - ABC

Su transformación está directamente relacionada con el pastor evangélico Carl Lentz, quien, con trazas de rockero desfasado, se dice director espiritual de más de 100.000 almas a lo largo de sus iglesias repartidas por 21 países y con un registro de celebridades que ya lo quisieran los cienciólogos. Este nuevo «culto chill» viene respaldado por la autoayuda tecnológica, donde los feligreses de los cantos de sirena espirituales reciben promesas del más allá y bendiciones online.