Boina de contaminación en Madrid, vista desde el exterior
Boina de contaminación en Madrid, vista desde el exterior - JAIME GARCÍA

Los «Madrid Central» de los grandes municipios de la Comunidad para combatir la contaminación

Los ayuntamientos disponen de sus propios protocolos contra la polución y han abordado medidas concretas como la peatonalización de sus calles

MadridActualizado:

La denuncia de la UE contra España por la elevada y persistente contaminación en Barcelona, Granada y Madrid no se limita a estas urbes y señala también la zona del corredor del Henares como uno de los puntos conflictivos de la región. La posición de Bruselas, más allá de las exigencias al Ayuntamiento de la capital, revela que esta situación destaca como un problema generalizado que marca la agenda del grueso de grandes municipios de la Comunidad, que ya han puesto en marcha sus particulares «Madrid Central» para combatir, especialmente, las emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2). Aunque solo Coslada rebasó junto a Madrid el límite de 40 microgramos de NO2 de media en 2018, otras localidades como Móstoles, Alcalá de Henares, Leganés o Torrejón de Ardoz han abordado actuaciones concretas como peatonalizaciones, nuevos parques o protocolos con limitaciones de circulación para episodios de alta polución.

Las actuaciones de los ayuntamientos remiten a la legislación europea, pero especialmente al texto marco que la Comunidad de Madrid aprobó en 2017 y que obligaba a los municipios de más de 75.000 habitantes a tener un plan propio para combatir los episodios de NO2. No obstante, el propio Gobierno regional no ha activado en todo este tiempo su protocolo, que establecía cuatro escenarios con limitaciones de velocidad a 90 kilómetros por hora en la M-40, M-45 y M-50 y teletrabajo para empresas de más de 250 empleados en casos extremos de polución.

La inclusión del Henares en el expediente de la Comisión Europea remite a los valores registrados por la estación de Coslada, que según los datos de la red de Calidad del Aire de la Comunidad de Madrid superó el año pasado en siete ocasiones los máximos previstos por la UE, con 41 microgramos de NO2 de media y con un pico de 54 en enero. Así, y después de superar también el límite horario de 200 microgramos en 2015, 2016 y 2017, el Consistorio de la localidad (PSOE) aprobó el pasado mes de marzo su plan, además de otras medidas como plantar 600 árboles o acoger el «carsharing».

El texto, con cuatro escenarios, se basa en el sistema de pegatinas de la Dirección General de Tráfico (DGT) y, según la polución, prohíbe aparcar a los coches sin pegatina en el centro y en las consideradas como zonas «sensibles»: colegios, centros de salud o para personas mayores. En episodios persistentes, se restringirá el tráfico y se regulará el uso de las calefacciones.

Actuaciones dispares

El resto de grandes localidades de la zona –poblaciones superiores a los 100.000 habitantes– abordan soluciones dispares para la contaminación, como en Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares, vecinas y gobernadas por el PP y el PSOE, respectivamente. En el primer caso, donde el año pasado no llegaron a superarse nunca los 40 microgramos de NO2, carecen del protocolo que impuso la Comunidad, pero –aseguran– lo suplen con la creación o reforma de un centenar de parques y el anillo ciclista habilitado en los últimos años. «La contaminación que sufre Torrejón viene mayoritariamente causada por Madrid capital», justifican fuentes municipales.

La denuncia de Bruselas contra España señala al Henares como uno de los puntos más conflictivos

En Alcalá, que superó una vez el límite de la UE, la actuación es más profunda y combina el plan para los episodios de polución con una serie de actuaciones urbanas. El equipo de Gobierno destaca la peatonalización del casco histórico, los nuevos ejes de movilidad en torno a estos barrios, la incorporación de autobuses propulsados por gas natural comprimido, la remodelación de zonas verdes o la creación de ciclocarriles en la segunda mitad del pasado mandato.

Respecto a las medidas para los picos de dióxido de nitrógeno, se prevén avisos a la población –presente en todos los textos–, reducción de velocidad, refuerzo del transporte público, restricción de aparcamiento o limitación de acceso a vehículos.

El cinturón sur, al límite

La red de la Comunidad cuenta con un total de 23 estaciones, de las cuales las situadas en el sur están al borde de rebasar los límites legales. De hecho, aunque en 2018 no se superó en la media anual, sí se hizo en los meses de enero, febrero, septiembre, octubre y diciembre, con picos de hasta 53 y 54 microgramos en Getafe y Alcorcón.

Leganés (PSOE), que excedió cinco veces el umbral el año pasado, posee tres aparcamientos disuasorios en las tres estaciones de Cercanías del municipio –Zarzaquemada, Parque Polvoranca y Leganés Central– y el centro es peatonal, con la velocidad limitada en determinadas vías a 30 y 40 kilómetros por hora. Además, dispone de un protocolo propio que reserva competencias al Ayuntamiento y la Comunidad. En los episodios iniciales se rebaja la velocidad en las autovías que cruzan la localidad e incluye indicaciones al sector industrial y comercial, con pautas como el teletrabajo o la regulación de las temperaturas.

Las medidas de los ayuntamientos remiten al plan aprobado en 2017, que no se ha activado una sola vez

Móstoles, el municipio más poblado de la región con más de 200.000 vecinos, cuenta también con un plan para emisiones de ozono y otro para NO2, igualmente con restricciones al tráfico y a fábricas y comercios. Además, desde el Ayuntamiento (PSOE) aseguran que se ha cambiado la flota de vehículos municipales por eléctricos, se han instalado varias vías ciclistas, peatonalizado la zona centro e impulsado aparcamientos subterráneos.

Getafe, Parla y Alcorcón son la excepción y aunque han avanzado en peatonalizaciones y en el cierre al tráfico general en algunas calles, aún no han aprobado ningún plan para las emisiones de dióxido de nitrógeno.

Fuera de la red

Aunque las estaciones recogen los datos de 23 ubicaciones, otros grandes ayuntamientos fuera de la red se han puesto manos a la obra a pesar de que los niveles de contaminación no son preocupantes de momento. El ejemplo más claro es Fuenlabrada, el segundo municipio más poblado de la Comunidad de Madrid, con cerca de 195.000 habitantes. Fuentes del Consistorio, gobernado por el PSOE, detallan a ABC que preparan un plan integral, similar al de sus localidades vecinas, para la presente legislatura tras renovar su mayoría absoluta.

Su intención es aprobar un plan de calidad del aire y un estudio sobre movilidad en la ciudad, con la remodelación de las lineas de la EMT. En paralelo, aunque aún no han determinado las calles, se prevé la peatonalización de algunas vías principales del centro, así como aparcamientos disuasorios.

Aunque los textos normativos siguen las líneas maestras del plan que firmó Cristina Cifuentes, la pretensión del nuevo Ejecutivo regional es revisar este articulado y elaborar uno nuevo. Isabel Díaz Ayuso lo tiene en agenda y ya su predecesor Ángel Garrido avanzó las intenciones regionales.