Atasco en la glorieta de Plaza Elíptica
Atasco en la glorieta de Plaza Elíptica - GUILLERMO NAVARRO

Plaza Elíptica, epicentro de la polución: «Gobiernan para el centro, pero a los barrios nos abandonan»

Los vecinos de una de las zonas más contaminadas de España reclaman medidas más allá de Madrid Central

MADRIDActualizado:

La denuncia de la Comisión Europea a España por incumplir reiteradamente los límites de dióxido de nitrógeno (NO2) ha avivado, aún más si cabe, las llamas de la controversia sobre la lucha contra la contaminación de los Gobiernos municipales de Manuela Carmena y de José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís. En pleno debate sobre la efectividad de Madrid Central, los vecinos de la periferia consideran que, en los planes para reducir los niveles de polución de la capital, se les ha ignorado en favor de los distritos interiores. «Mucho gobernar para el centro, pero a los barrios nos tienen abandonados», asegura Matilde, una vecina del área de Pradolongo, en Usera. Situada junto a la glorieta de Plaza Elíptica, la zona es una de las más castigadas por las emisiones de NO2 en toda España. Sus calles, atestadas de coches, sufren día y noche el ruido incesante del tráfico de la Autovía de Toledo (A-42).

Mientras unos reprochan al nuevo Consistorio su decisión de suspender las multas en Madrid Central, desde el Ayuntamiento insisten en que las medidas recogidas en el Plan A de Calidad del Aire (puesto en marcha por el anterior equipo de Gobierno) no son suficientes para hacer frente a los niveles de contaminación en la ciudad. Los datos muestran que, a pesar de los esfuerzos por restringir el tráfico en el Centro, durante los cuatro años de mandato de Carmena se han superado los niveles de NO2 permitidos en 17 de las 24 estaciones de medición, según un informe de la Dirección General de Sostenibilidad. La de Plaza Elíptica no solo presenta una de las medias más altas de contaminación de toda la ciudad (53 microgramos por metro cúbico), sino que rebasó al menos 33 veces el límite horario de 200 microgramos que establece la normativa europea, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica. Madrid es la única de las tres ciudades españolas bajo la lupa de la Comisión (las otras dos son Barcelona y Granada) en superar este límite.

Aparcamiento disuasorio

Muchos residentes coinciden en señalar que la situación del estacionamiento en el barrio ha empeorado a pasos agigantados durante los últimos años. «La gente coge el coche, lo trae hasta aquí y lo aparca para ir al Metro» explica Carmen, que lleva casi 40 años viviendo en Usera. Dice que los propios residentes no son capaces de encontrar sitio para aparcar en la calle porque todo está lleno. Un problema agravado por la falta de aparcamientos disuasorios, prometidos por Carmena durante su mandato. De los doce espacios comprometidos por Ahora Madrid como parte del Plan A de Calidad del Aire, solo el del Wanda Metropolitano (sufragado por el Atlético de Madrid) se ha construido.

Otros residentes creen que las restricciones de Madrid Central solo han servido para exacerbar el problema, aunque un empleado de la única gasolinera en Plaza Elíptica asegura que el tráfico siempre ha estado igual de mal. «Llevo aquí cinco años y la cantidad de coches que pasan ha sido siempre la misma», explica.

La contaminación la notan, sobre todo, en las ventanas. Carlota (nombre ficticio) regenta una panadería en la calle Marcelo Usera y explica que todas las semanas tiene que limpiar los cristales , «que están negros por el humo de los coches». Un problema similar al de Doina, que vive en un primer piso, y ha notado cómo, año tras año, se le ponen negras las persianas cada vez con más frecuencia. Otros, en cambio, opinan que todo es una «estrategia de despiste» de los políticos para evitar centrarse en los problemas del barrio. «Los únicos que no respiran bien son ellos, que nos quieren distraer», afirma Javier (nombre ficticio).

En lo que sí coinciden todos es en destacar el estado de dejadez y abandono en que se encuentra el barrio, independientemente del partido que gobierne en la ciudad. «Con Carmena estuvimos mal, pero es que ahora estamos peor», explica Matilde. Hace tres meses fue aprobada por el pleno del distrito la Zona de Aparcamiento Vecinal (ZAV) de Usera, con áreas destinadas exclusivamente a residentes y otras de rotación previo pago. Es la única esperanza de los vecinos para que se solucione el problema del estacionamiento, aunque Matilde cree que aún les queda mucho para que se ponga en marcha: «a saber si al final se acaba por abandonar eso también».

Sube con Carmena

Madrid es la única ciudad de España que ha superado el límite de 200 microgramos de NO2 por metro cúbico a la hora que establece la normativa europea. Lo ha hecho en dos de sus estaciones: la de Plaza Elíptica y la de Ramón y Cajal, en el distrito de Tetuán. Según el informe del Ministerio para la Transición Ecológica, cuyos datos presentarán a la Comisión Europea como alegación al expediente abierto para el periodo 2010-2017, la contaminación bajó ligeramente en todo el territorio nacional durante el año pasado, aunque las principales aglomeraciones urbanas (Madrid, Barcelona y Granada) continúan presentando niveles muy por encima de los permitidos. Además los datos ofrecidos por la concejalía de Medio Ambiente revelan que durante los años del Gobierno de Manuela Carmena (2015-2019) la media de NO2 subió en 17 de las 24 estaciones madrileñas con respecto al período 2011-2015. Incluso en la de plaza del Carmen, dentro del área de Madrid Central.