La manifestación de Madrid Central, el pasado sábado - MAYA BALANYA

Las cifras que revelan que Madrid Central no bajó la contaminación

El dióxido de nitrógeno subió en Plaza de España, junto al área de bajas emisiones, en la misma proporción que bajó en la de plaza del Carmen

MadridActualizado:

La eficacia de Madrid Central está en entredicho, ya que desplaza los niveles de contaminación a los aledaños de su perímetro sin otras medidas que lo palien. Ayer, el Ayuntamiento de Madrid, que dirige José Luis Martínez-Almeida (PP), hizo público un balance sobre los datos de dióxido de nitrógeno (NO2) que se registraron en las 24 estaciones de medición de calidad del aire de la ciudad desde que se activó Madrid Central. La Corporación hace una comparativa con los seis meses y medio que abarcan del 30 de noviembre de 2017 al 18 de junio de 2018 respecto a los que van del 30 de noviembre de 2018 al 18 de junio de este año. La diferencia entre uno y otro periodorefleja que en 19 estaciones subieron los niveles de NO2.

La evidencia de que el plan estrella de Manuela Carmena traslada la polución a los barrios limítrofes del gran área de prioridad residencial se comprueba con dos ejemplos. Mientras en Plaza del Carmen la evolución del dióxido de nitrógeno mejoró un 17%, en la estación de Plaza de España, linde con el perímetro de Madrid Central, aumentó este contaminante atmosférico en la misma proporción.

De más a menos

El promedio de los niveles de este agente contaminante, cuya fuente principal es el tráfico rodado, los gases que emiten las grandes industrias, así como las calefacciones de carbón (200 dentro de Madrid Central), se incrementó en El Pardo (un 20%); en Casa de Campo (19%); Plaza de España (17%); Sanchinarro (15%); Villaverde (15%); Plaza Elíptica (13%); Ensanche de Vallecas (13%); Urbanización Embajada (10%); Vallecas (8%); Farolillo (8%); Barrio del Pilar (7%); Juan Carlos I (7%); Escuelas Aguirre (5%); Méndez Álvaro (3%); Arturo Soria (3%); Plaza Castilla (2%); Cuatro Caminos (2%); Moratalaz (2%); Ramón y Cajal (2%).

Por el contrario, se mantuvo la media en Barajas y se redujo en Castellana (-2%); Retiro (-6%); Tres Olivos (-9%), y Plaza del Carmen (-17%).

El Carmen no empeora

El último Boletín Diario de Calidad del aire del Ayuntamiento (del 2 de julio), ya con la moratoria de multas activada, recoge que el límite de microgramos por metro cúbico (µg/m³) de NO2 permitidos para la protección de la salud (40) se superaba en seis estaciones: Plaza de España (45), Escuelas Aguirre (57), Ramón y Cajal (41), Villaverde (42); Urbanización Embajada (42) y Plaza Elíptica (59). En Plaza del Carmen el valor medio fue de 35 microgramos por metro cúbico de aire, un dato inferior al promedio obtenido durante los cinco primeros meses del año, con Madrid Central en funcionamiento, donde, según el Boletín Mensual de Calidad del Aire municipal, la media fue de 37 y se superó el límite en doce estaciones.

Hoy, Almeida y la vicealcaldesa, Begoña Villacís (Cs), se reunirán con la Plataforma en Defensa de Madrid Central, un ente orquestado por Ecologistas en Acción que ofrece datos contrarios a los publicados por el Ayuntamiento. Según su último informe, los niveles de dióxido de nitrógeno registrados este año fueron inferiores a los de 2018 en 15 de las 24 estaciones de la red. En cuanto al valor medio correspondiente a junio, el registro alcanzado, 25 µg/m³, fue el segundo más bajo para un mes de junio de los últimos 10 años.

Críticas y fallos

La cita de los máximos representantes municipales se enmarca dentro de la ronda de contactos que mantiene abierta la Corporación para recoger todas las sugerencias de los afectados y mejorar un sistema que desde que se puso en marcha ha presentado numerosas críticas y fallos.

Como reconoció el Gobierno de Ahora Madrid gracias a ABC, se han tenido que anular más de 6.600 multas desde el 16 de marzo, fecha en que se activó la fase sancionadora, hasta el 16 de abril por un error en el formato horario de las cámaras, que no reconocían la diferencia entre antes y después del mediodía.

Además, como publicó este diario, también se ordenó al UTE Madrid Sur Movilidad (MSM), que gestiona el área restringida y su tecnología, que el número de multas emitidas por Madrid Central no podía ser numeroso, así que sólo se sancionaba a vehículos sin distintivo ambiental de la DGT; es decir, diésel previos al año 2006 y gasolina anteriores al 2000. El actual delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, encargado de pulir los defectos de una medida que se aceleró en clave electoral, comunicó en la última Junta de Gobierno que se había tenido constancia de que los avisos previos a la fase de multas sólo se enviaron a propietarios de estos vehículos. El resto de contaminantes prohibidos, los B y C que no son de residentes de la zona, accedían sin ser informados vía misiva.

Los disuasorios, a cero

El Plan A de Calidad del Aire que activó la anterior responsable del área, Inés Sabanés, se centró en Madrid Central, pero no desarrolló la medida alternativa para aparcar el vehículo privado: los 12 estacionamientos disuasorios que inicialmente prometió tener listos en 2017. A día de hoy sólo funciona el de la avenida de Portugal, una herencia del PP, y el del Wanda Metropolitano, construido por el Atlético de Madrid. Sabanés sólo ha redactado tres de los 12 aparcamientos prometidos en Pitis, Paco de Lucía, Fuente de la Mora, Valdebebas, Canillejas, Estadio Olímpico, Santa Eugenia, San Cristóbal, Villaverde Alto, Villaverde Bajo cruce, Aviación Española y Colonia Jardín.