Estructura de las gradas, todavía en pie, al lado de la M-30
Estructura de las gradas, todavía en pie, al lado de la M-30 - MAYA BALANYÀ

Denuncian a cuatro jóvenes por colarse en las ruinas del Vicente Calderón para hacerse fotos

Las ruinas del estadio se han convertido en un peligroso juego para «youtubers» y curiosos

MADRIDActualizado:

Madrugada en los aledaños del Vicente Calderón. Un grupo de jóvenes recorre las vallas que rodean el antiguo estadio del Atlético de Madrid para intentar colarse en él. Y lo consiguen. Sucedió la semana pasada en la zona colindante a la M-30. Cuatro chicos quedaron a las 4 de la madrugada para asaltar las ruinas y los escombros del antiguo coliseo rojiblanco y subir su «hazaña» a las redes sociales. La empresa encargada de la demolición, Erri Berri, que tiene el usufructo del inmueble desde que empezaron las obras de derribo, aunque el terreno pertenece al Atlético de Madrid, los ha denunciado ante la Policía Nacional por entrar sin permiso a una propiedad privada, según ha podido saber este diario de fuentes cercanas a la operación. Piden que se investigue si este hecho puede ser constitutivo de delito. De ser así, se enfrentarían a una multa o hasta a seis meses de cárcel por delito de allanamiento.

Burlar la seguridad

Los cuatro jóvenes, algunos a cara descubierta, cámara en mano y con una «Go Pro» en la cabeza para filmarlo todo y no perder detalle de los recovecos del estadio, esperaron más de tres horas dentro de las paredes que todavía quedan en pie para poder hacerse fotos en la cubierta, así como en las ya demolidas gradas, antaño lugar de cánticos y celebración de títulos y hoy un esqueleto de hormigón rodeado de excavadoras, ya sin asientos, y convertido en un peligroso juego para curiosos y asaltantes intrépidos.

Antes de que amaneciese, los «youtubers» recorrieron todos los rincones del Calderón. Filmaron trofeos apilados en cajas en una antigua despensa, la zona VIP, los despachos, las zonas de prensa o el que fue durante cincuenta temporadas el palco de autoridades. Una vez salió el sol, se retrataron en la zona más alta, al borde del voladizo, poniendo su vida en riesgo en una zona que ahora es un amasijo de hierros y sin llevar con ellos ningún sistema de agarre, como arneses o cuerdas. Ni siquiera cascos.

Burlaron la seguridad del estadio y se jactaron, al relatar su «proeza», de haber entrado a él por donde se sitúa la caseta de seguridad del vigilante del turno de noche . Las mismas fuentes, preguntadas al respecto y temerosas de un posible efecto llamada entre los jóvenes, afirman que las medidas de seguridad, a cargo también de Erri Berri, fueron en todo momento las correctas, aunque esperan que ahora, al haber una denuncia de por medio, la Policía esté más pendiente de quién entra al lugar.

El vídeo ya ha sido eliminado de las redes sociales a petición del Atlético de Madrid, que lo ha bloqueado por motivos de derechos de autor. Los asaltantes, que se autodenominan «exploradores urbanos» y que también se colaron en los túneles de Metro de Madrid o en la antigua central nuclear de Lemóniz, explicaron en su página web que «el hecho de querer entrar es para satisfacer el deseo de verlo por una última vez y poder documentar un poco su estado». Calificaron el atrevimiento como una «oportunidad única para poder visitarlo por dentro», tras alardear de cómo prepararon «la misión» que ahora les puede salir bastante cara.