El presunto asesino, aficionado a la pesca - ABC / Vídeo: El asesinato de Miriam Vallejo podría tener un móvil sexual o machista

Crimen de Meco: detenido el novio de la compañera de piso de Míriam Vallejo

La Guardia Civil ha arrestado al hombre, de 29 años, como supuesto culpable del asesinato de la joven Miriam Vallejo

MADRIDActualizado:

La Guardia Civil ha resuelto por fin, tras más de seis meses de investigaciones, el crimen de Míriam Vallejo,asesinada el jueves 17 de enero. Ayer por la mañana detuvieron al novio de la compañera de piso de la joven en su vivienda de Azuqueca de Henares.

La mujer, de 25 años, fue encontrada con decenas de cuchilladas en un camino de Meco. Desde entonces, muchas han sido las especulaciones sobre su muerte y la identidad del autor del terrible crimen. Sin embargo, siempre se mantuvo la sospecha de que debía ser alguien cercano a ella.

Así, se ha arrestado al novio de su compañera de piso, de 29 años, quien aún no ha comparecido ante el juez. El caso está bajo secreto de sumario.

Se llegó a especular la posibilidad de que el autor del crimen fuese una mujer. Su compañera de piso, C. S. R., se pronunció al respecto en redes sociales, afirmando estar viviendo un «infierno» tras perder a su «mitad». «Me han amenazado en mi pueblo, y lo peor, no a la cara, hablando en bares de que me iban a dar "pal pelo"», explicaba la chica. En la escena del crimen no estaba el miércoles pasado, cuando, sobre las nueve la noche, una pareja descubrió el cadáver de Mimi, como era conocida familiarmente.

Mensajes sospechos

Aquel fatídico día, Míriam salió a pasear con sus perros por el camino de tierra ahora mortal y no regresó. Los animales continuaban a su lado cuando se encontró el cuerpo. Siempre quiso ser veterinaria. Para poder cuidarlos mejor y tener un espacio más grande se mudó, junto a C. S. R. a Villanueva de la Torre, acompañada de su pastor alemán, un pequeño mestizo y los canes de la otra joven. Su interés en los demás y sus ganas de ayugar la llevaron hacerse voluntaria de Protección Civil, donde estaba muy bien valorada.

Los agentes rastrearon el lugar en busca de pruebas y vestigios. Sabían que la joven llevaba su teléfono móvil encima consigo cuando sacó a los animales a pasear. Por eso, los guardias civiles llamaron varias veces, por si estaba en el lugar y no se lo había llevado el autor o la autora. No hubo éxito. El mensaje era siempre el mismo: «Apagado o fuera de cobertura». Pero, cuando volvieron a la carga, el aparato por fin sonó. Alguien lo había activado. Una vez desbloqueado, los agentes vieron mensajes que les resultaron sospechosos y lo pusieron a disposición de la autoridad judicial.