La víctima tenía 25 años - ABC | Vídeo: El hallazgo del móvil de Míriam arroja nuevos datos en la investigación

Crimen en Meco: el hallazgo del teléfono de Míriam centra las sospechas en una mujer

La autopsia revela que la joven, cosida a cuchilladas, no fue violada y opuso una gran resistencia

MadridActualizado:

Luchadora y valiente. Así la definían quienes la conocían y así fue el trágico final de Míriam Vallejo, de 25 años, quien peleó con uñas y dientes para defender su vida. No lo logró y fue cosida a cuchilladas y abandonada en un camino de Meco (Madrid), con los cuatro perros que paseaba a su lado.

¿Quién la mató? Los investigadores centran ahora sus sospechas en una mujer. El caso de esta joven, cuyo cadáver fue hallado en una vía pecuaria limítrofe con el pueblo en el que residía desde octubre, Villanueva de la Torre (Guadalajara), dio ayer un giro inesperado al encontrar los agentes de la Guardia Civil su teléfono móvil. A tenor del contenido de algunos mensajes, los encargados de Criminalística y del Grupo de Homicidios creen que el asesinato podría llevar sello femenino. Así lo ha podido saber ABC.

No obstante, falta por determinar el motivo del terrible crimen. ¿Celos, un asunto pasional, envidia, venganza...? De confirmarse este extremo, todo apuntaría a que la homicida no es una desconocida –por eso no la atacaron los animales–, ni tampoco es un hecho fortuito. También se indaga en la relación que tenían. ¿Cercana, lejana? ¿Eran amigas, compañeras de trabajo? ¿Se conocieron en las redes sociales? Las pesquisas se centran en analizar los contactos de Míriam.

El día que descubrieron el cadáver, el móvil estaba apagado. Alguien lo conectó después

La nueva y principal hipótesis de trabajo se produjo al encontrar el terminal telefónico. En la escena del crimen no estaba el miércoles pasado, cuando, sobre las nueve la noche, una pareja descubrió el cadáver de Mimi, como era conocida familiarmente. Los agentes rastrearon el lugar en busca de pruebas y vestigios. Sabían que la joven lo llevaba consigo cuando sacó a los animales a pasear. Por eso, los guardias civiles llamaron varias veces, por si estaba en el lugar y no se lo había llevado el autor o la autora. No hubo éxito. El mensaje era siempre el mismo: «Apagado o fuera de cobertura».

Sin embargo, cuando ayer volvieron a la carga, el aparato sonó. Alguien lo había activado. ¿Con qué fin? Tal vez para borrar el contenido o parte del mismo que pudiera comprometer a la supuesta homicida. No ha trascendido el lugar en el que fue encontrado. Lo cierto es que una vez desbloqueado, los agentes vieron mensajes que les resultaron sospechosos y lo pusieron a disposición de la autoridad judicial.

El hecho de que pueda ser una mujer la criminal encajaría con el resultado del informe preliminar de la autopsia, que reveló que Mimi no fue violada. También con el forcejeo y la gran resistencia que opuso a su atacante, que explicarían las dos uñas rotas, los cortes, erosiones y otros signos de arrastre que presentaba el cuerpo. Al igual que las decenas de cuchilladas. Hasta 30, precisaron algunas fuentes de la investigación. Otras rebajaban la cifra a 14. La diferencia puede obedecer a que muchas eran superficiales, tal vez por la escasa fuerza de la agresora y su inexperiencia. Eso, unido a la espiral de violencia desatada, hizo que la apuñalara a diestro y siniestro. No en vano, la herida mortal la tenía en el pecho, según los primeros indicios.

Huellas y ADN

Se desconoce si la víctima y su asesina habían concertado el encuentro o la primera se vio sorprendida por la segunda. O si fue un acto premeditado o fruto de una disputa que acabó de forma trágica. Del teléfono de la víctima se buscarán huellas dactilares y restos de ADN.

No obstante, se mantienen abiertas otras líneas de trabajo. Así, aunque la violencia machista y la agresión sexual han perdido fuerza, el parecido físico de Mimi con la profesora de Zamora Laura Luelmo, entre otras similitudes, hizo que la Guardia Civil buscara a sospechosos de ese tipo. El jueves activó al grupo encargado a nivel nacional de los perfiles criminales de sujetos con antecedentes por delitos sexuales. Y a Instituciones Penitenciarias le solicitó información sobre condenados por esos hechos que vivieran en la zona, recién salidos de prisión, de permiso o en régimen de tercer grado.

A Mimi no se le conocía ninguna relación. Algunos amigos indicaron que tuvo un novio en Alcalá de Henares, pero que habían roto la relación hace tiempo. «No huía de ningún chico», manifestó su tía en las concentraciones que se hicieron en su memoria. En Villanueva y el vecino municipio de Alovera, donde seguía empadronada y vive sus padres. El silencio y las lágrimas del minuto de silencio se tornaron en la rabia de los localidades conmocionadas que siguen preguntándose quién mató a Míriam.