El bloqueo de Vox y Cs deja en el aire la investidura de Ayuso

Aguado denuncia que las negociaciones están paradas; los de Abascal niegan las acusaciones

MADRIDActualizado:

El culebrón veraniego que están escribiendo las negociaciones para intentar investir como presidenta de la Comunidad de Madrid a Isabel Díaz Ayuso (PP) escenificó ayer un nuevo episodio. Las relaciones –o la ausencia de ellas, según quien relate lo acaecido en las últimas semanas– entre Ciudadanos y Vox mantiene en vilo a la candidata popular y a sus aspiraciones a ser la próxima líder del Ejecutivo madrileño.

La formación naranja y los de Santiago Abascal protagonizaron un nuevo enfrentamiento dialéctico, con acusaciones cruzadas y desmentidos públicos. El líder regional de Ciudadanos, Ignacio Aguado, aseguró ayer que las negociaciones a tres bandas no han experimentado «ningún tipo de avance» en los últimos diez días. Ortega Smith, secretario general de Vox, aseguró, sin embargo, que «la línea de comunicación es permanente». «Otra cosa es lo que se pueda decir a los medios o lo que algunos quieran escenificar», matizó, en declaraciones recogidas por Efe.

El también portavoz del partido de Abascal en el Ayuntamiento de Madrid criticó ayer, de forma explícita, que Ciudadanos acuse a su formación de «bloquear las negociaciones» para la investidura en la Comunidad. «Sigue en el bloqueo por el bloqueo», afirmó Aguado sobre Vox, tras señalar que «nadie sabe lo que quiere». «No queremos un cambio de sillones, queremos un cambio de políticas», aseguró Ortega Smith, que, preguntado por los medios, no se atrevió a plantear una fecha para la investidura de la candidata popular. No obstante, recordó que tienen «la mano tendida» tanto a Ciudadanos como al PP.

En las quinielas que se manejaban en la Asamblea, se barajaba, en el mejor de los casos, que hoy se estuviera celebrando el pleno de investidura. En el peor, se preveía que tuviera lugar antes del 1 de agosto. Pero las noticias que trascienden de la mesa a la que se sentaron los equipos de Ayuso, Aguado y Rocío Monasterio (Vox) invitan a pensar que el evento podría retrasarse aún más. La fecha límite es el 10 de septiembre, tras el pleno de investidura sin candidato que vivió la Asamblea de Madrid la semana pasada y que activó la cuenta atrás para encontrar un posible presidente regional antes de la repetición de elecciones.

«En el último minuto»

Ortega Smith avisó ayer de que la negociación podría resolverse «en el último minuto». Vox explicó, a través de su portavoz municipal, que más allá de «formalidades» –como, por ejemplo, la célebre foto de los tres partidos o la firma de un pacto «en un único documento»–, exige «un acuerdo de mínimos en cuanto a las líneas básicas en políticas». A ello, añaden que no se les pida «un cheque en blanco».

«Hace un mes decía que no quería entrar en gobiernos, a los sietes días que sí, luego ya no y empezó a pedir hablar de programa. Ahora hemos visto como en Murcia dicen que ya no quieren ni programa, ni más reuniones a tres», expresó minutos antes Aguado en una entrevista televisiva. Para el cabeza de lista de la formación naranja en la Comunidad, esta situación de «bloqueo» solo beneficia al bloque de izquierdas en la Asamblea. A su parecer, Ángel Gabilondo (PSOE) e Íñigo Errejón (Más Madrid), se deben estar «frotando las manos» para que se agote el plazo sin acuerdo entre los tres partidos y se celebren nuevos comicios. Algo que, a su juicio, abriría la posibilidad de que «la izquierda gobierne en la Comunidad».

El reparto actual de fuerzas en la cámara regional, tras las elecciones del 26-M, es de 37 diputados del PSOE; 30 del PP; 26 de Ciudadanos; 20 de Más Madrid; 12 de Vox; y 7 de Podemos. De alcanzar finalmente un acuerdo, el bloque de centro-derecha se impondría con 68 diputados, frente al de izquierdas, con cuatro menos.