Sánchez y Feijóo durante su encuentro en La Moncloa
Sánchez y Feijóo durante su encuentro en La Moncloa - EFE
ENCUENTRO CON FEIJÓO EN LA MONCLOA

Sánchez ratifica los plazos del AVE y abre la puerta al traspaso de la AP-9

El mandatario autonómico asevera salir mucho menos preocupado tras su primera reunión con el socialista

SantiagoActualizado:

Feijóo llegó esta tarde a La Moncloa con la intención de que el presidente Pedro Sánchez mantuviese los compromisos adquiridos por su predecesor, Mariano Rajoy, con Galicia. Tras un encuentro de dos horas que tachó de «constructivo», el mandatario autonómico explicó en rueda de prensa que salió de la cita «mucho menos preocupado». Sánchez ratificó, como ya había hecho el titular de Fomento la semana pasada, el compromiso para que la línea de AVE entre Madrid y Galicia empiece a funcionar en 2019 e incluso abrió la puerta a otra de las reivindicaciones que llevaba bajo el brazo, la transferencia de la autopista AP-9 a la Comunidad.

Feijóo aseguró que tiene la certeza y la ratificación de los plazos por parte del Ejecutivo central para la llegada de la alta velocidad a la Comunidad. Sánchez prometió que el AVE a Madrid llegará en pruebas a Orense en 2019 después de que Feijóo le trasladase que esa fecha es un objetivo «irrenunciable» para la Xunta. También se mantiene la previsión de que la alta velocidad ferroviaria conecte Orense con Lugo en 2021. Sobre este tramo Feijóo valoró que se mantenga la electrificación y modernización completa de la vía dejando dos o tres variantes ferroviarias para años posteriores, conforme a lo acordado en su momento con Mariano Rajoy. Por tanto, aseveró el mandatario gallego, «Lugo-Madrid se hará en 3 horas y 45 minutos en 2021, esa es otra de las fechas que llevo con certeza después de haber escuchado al presidente». Sobre la posibilidad de licitarse contratos de tren directo de Orense a Vigo, Sánchez le comunicó que en este momento está en declaración de impacto ambiental.

En materia de infraestructuras, el nuevo presidente del Gobierno se comprometió también con el levantamiento del peaje de Redondela, un asunto en el que, aseveró Feijóo, ya está trabajando Fomento.

Otra de las reivindicaciones que marcaron el encuentro fue el traspaso a Galicia de la autopista AP-9. Reclamada unánimemente por todos los grupos con presencia en el Parlamento gallego en varias ocasiones, el Gobierno de Mariano Rajoy rechazó el debate del traspaso en el Congreso hasta tres veces. Sánchez no dio un sí rotundo a Feijóo, pero tampoco se negó en banda. Según explicó el presidente de la Xunta, su homólogo en el Gobierno central le ha pedido más tiempo para estudiar el tema. «No tengo un no de Sánchez, pero tampoco tengo un sí a la transferencia», resumió Feijóo, quien concluyó que el Gobierno «se abre» a esta transferencia. «Creo que podíamos haber avanzado un poco más en esta materia, pero hay que ser respetuoso con los tiempos de las administraciones», destacó Feijoo. El mandatario autonómico consideró que el Gobierno «no cuenta con la información suficiente», sugiriendo que el Ejecutivo central sitúa el final de la autopista en Portugal y no en Tui.

En la primera reunión entre Sánchez y Feijóo desde la llegada del primero a La Moncloa, se abordó además otro de los compromisos adquiridos por el anterior ejecutivo y que es clave para la recuperación del sector naval ferrolano. Sánchez trasladó a Feijóo que acometerá el contrato de 4.000 millones por el que la Armada española encargará a Navantia cinco fragatas F-110. La orden de inicio se dará antes de finalizar el año. El contrato, ha explicado la empresa pública en diferentes ocasiones, supondría empleo estable para los astilleros ferrolanos para los próximos diez años.

La reforma de la financiación autonómica fue otro de los grandes ejes del encuentro. El presidente de la Xunta pidió al jefe del Gobierno avanzar en el nuevo modelo y que la negociación del sistema no sirva para acallar «problemas identitarios» de algunas autonomías. Tras garantizar el compromiso de Galicia con la unidad y la estabilidad de España, el presidente de la Xunta advirtió a Sánchez de que la reforma del sistema de financiación autonómica no se puede guardar de forma indefinida «en un cajón» ni puede ser «moneda de cambio para acallar problemas identitarios» de algunas comunidades, en referencia a Cataluña.

Sánchez, quien ya había asegurado que no será posible aprobar un nuevo modelo de financiación en la actual legislatura, reafirmó ante Feijóo que el «calendario es el que es». El presidente gallego señaló, además, que se lleva la «disposición» de Sánchez de solventar «la falta de equidad» entre las comunidades que no han acudido a mecanismos extraordinarios de financiación y las que si lo han hecho. Así, puso en valor que las comunidades que cumplen los objetivos deben ser favorecidas.

Críticas de la oposición

Tras el encuentro, los líderes de los partidos de la oposición en Galicia —En Marea, PSdeG y BNG— censuraron la actitud de Feijóo. En sendos comunicados, Luís Villares (En Marea) consideró que su actitud de «defensor» de Galicia «no es creíble» ya que la agenda gallega, cuyo cumplimiento exige al Gobierno y que asegura que había acordado con Mariano Rajoy, «nunca existió».

Gonzalo Caballero (PSdeG) destacó el compromiso del actual presidente del Gobierno con la Comunidad frente a «años desprecio» de Mariano Rajoy. El líder del PSdeG valoró el compromiso de Sánchez con el AVE y que «mostrase sensibilidad» con los afectados por la explosión en Tui.

Por su parte, la nacionalista Ana Pontón (BNG) calificó de «fiasco» la reunión «que se saldó sin un solo avance para Galicia», según interpreta de la comparecencia del titular de la Xunta haciendo «inventario».

.