Centro de Operaciones de Ence en Pontevedra, líder europeo en fabricación de celulosa de eucalipto
Centro de Operaciones de Ence en Pontevedra, líder europeo en fabricación de celulosa de eucalipto - M. M.
60 años más en la ría de Pontevedra

Ence se mira en el espejo de la ciudad «más verde Europa»

La sueca Växjö produce su energía térmica con biomasa. Rodeada de lagos, alberga una fábrica comparable a la de Lourizán. ABC analiza la polémica generada en torno a la prórroga a la pastera de la mano de sus defensores y detractores

VigoActualizado:

La prórroga a Ence que extiende su permanencia en la ría de Pontevedra 60 años más deja un sabor agridulce en una ciudad preocupada por la calidad del aire y de sus aguas, pero que a su vez celebra que se hayan salvado miles de puestos de trabajo. Las cifras entre directos, indirectos e inducidos elevan el cómputo global por encima de los 5.000 empleos en Galicia, dato al que se agarran sus defensores para aplaudir una decisión, la de Costas, que en la práctica supone «evitar el cierre de la principal industria que sustenta a la comarca». Pese a todo, a la papelera de Lourizán no le faltanenemigos, aquellos que entienden que el complejo industrial es en sí mismo un «atentado contra el medio ambiente».

Desde la pastera se miran en el espejo de la urbe sueca de Växjö, autodenominada como la «ciudad más verde de Europa». Rodeada de lagos, produce su energía térmica con biomasa y en ella se emplaza una fábrica similar a la de Ence, convencida esta última de que también «Pontevedra puede ser un ejemplo en el seno de la Unión Europea». Pero por si esto fuera poco, el director del Centro de Operaciones en la capital pontevedresa, Antonio Casal, recuerda que año a año se superan las exigencias ambientales marcadas por la Comisión Europea, que recientemente reconocía a la papelera con la «Categoría de Oro» por sus 15 años sometida al registro EMAS de gestión y auditoría medioambiental. Extremo este último que defienden también desde la Plataforma Pro Industria, al afirmar su vicepresidente, Agustín Nogueira, que «el complejo cumple a rajatabla los requisitos medioambientales que se le exigen». «Es incuestionable que Pontevedra mejora cada día las recomendaciones de la OMS en calidad de aire y que la ría destaca por sus excelentes playas para el baño», agrega, para advertir que los análisis realizados periódicamente desmienten per se los argumentos esgrimidos en contra de la factoría.

No opinan igual ni desde el Consistorio ni desde la Asociación pola Defensa da Ría (Apdr). Ambos creen que la ciudad ya ha pagado un alto precio durante todos estos años y que se ha perdido «una oportunidad única» de trasladar la industria a otra zona. Antón Masa, presidente de la Apdr, y la concejala de Seguridad Ciudadana, Carme da Silva, tienen claro que Ence debe marcharse y para ello «agotarán todas las vías», administrativa y judicial, para que no se haga efectiva la prórroga.

Frente a los muchos que opinan que la papelera está pagando hoy por «pecados que cometió en el pasado», tal y como aseguran a ABC algunos de los consultados, Carme da Silva pone en duda que el complejo industrial cumpla con todos los requisitos medioambientales y califica de «trampa» este argumento esgrimido por Costas. «Se modificó la ley para que Ence pudiera seguir en la ría», indica tajante. Una consideración que Jacobo Moreira, portavoz local del PP, tilda de «falacia». «Es un atrevimiento decir que se legisla para una empresa», defiende quien le pone precio a la prórroga. «Si Ence gana, Pontevedra tiene que ganar», en clara alusión a que no le será gratis la concesión y que de ella debe derivar una contrapartida.

Muy crítico, Masa, cuya plataforma lleva años luchando por la ubicación de Ence en lugar distinto al que ocupa actualmente, censura que «el monte gallego tenga que estar a expensas de las necesidades de Ence». Este colectivo no le ve el beneficio a que permanezca en su localización actual e incluso cuestiona el número de empleos que aportan los estudios realizados. En opinión de su presidente, «no solo frena el desarrollo económico de la comarca, sino que supone un claro impedimento para el saneamiento de la ría». Extremo este último que cuestiona Aguas de Galicia, al señalar su director, Roberto Rodríguez, que la prórroga puede ser incluso beneficiosa para «acelerar el plan de saneamiento de la Xunta» al tiempo que podría acabar «desbloqueando también la situación de la Edar de Os Praceres».

Edar de Praceres

Y es precisamente a esta última depuradora, cuya dimensión es insuficiente para prestar servicio a Pontevedra, Marín y Poio, a la que las mariscadoras miran con más recelo. La patrona mayor de Lourizán, María del Carmen Vázquez Nores, siempre vio la salida de la pastera de la ría como una «utopía». En su conversación con este diario, apunta que la única preocupación que tienen es el saneamiento y que «este no llega». «El problema es la depuradora y la presencia de coliformes en el agua», insiste. En este sentido, la CE ya ha avisado, bajo amenaza de sanción, que hay que resolver este problema cuanto antes, un problema que la mayoría de las personas con las que ha hablado este diario aseguran ha servido a los detractores de Ence para justificar una contaminación que no procede de la cocción de la madera de la fábrica, sino de las aguas residuales, tal y como confirmaron las autoridades europeas.

Para Francisco Peña, la localización de Ence en la ría de Pontevedra, «un estuario con múltiples espacios de gran valor ecológico», no es una tarea que resulte nada fácil de entender, pero «una vez cometido el error es evidente que si se decide mantener es preciso exigir unas inversiones importantes en tecnologías limpias». Pionero e impulsor de la salud ambiental, con una trayectoria que acredita su reconocido prestigio a nivel internacional como sanitario-ambientalista, recomienda «utilizar los instrumentos de gestión ambiental para corregir y minimizar los impactos de las emisiones atmosféricas y la calidad de los efluentes líquidos sobre la ría».

Peña reconoce que los efectos sobre el entorno han disminuido notablemente en los últimos tiempos gracias a las inversiones realizadas en mejoras ambientales, pero matiza que «no es menos cierto que hay que asumir que en un complejo industrial de estas características no es nula la contaminación que genera». En este sentido, aboga por una exhaustiva evaluación ambiental y del riesgo toxicológico como medida preventiva». Respecto a las fortalezas de la planta, manifiesta que «es una pieza clave para el desarrollo del sector forestal en Galicia», y en términos de empleo hace hincapié en los 366 trabajadores que dependen directamente de la factoría, 800 indirectos en la comarca y un total de 5.000 inducidos en toda la región.

Traslado «inasumible»

Al margen del impacto paisajístico que la compañía se ha comprometido a corregir, para ello se invertirán 4 millones de euros de los 61 comprometidos para la mejora medioambiental y la competitividad en la fábrica, hay un clamor general que pide salvaguardar los puestos de trabajo que genera. En este sentido y ante la reclamación de un traslado, el director del Centro de Operaciones de Ence se muestra categórico al afirmar que «si Ence sale de la Ría es para cerrar». Su traslado supondría. según las cifras que maneja la empresa, entre 700 y 800 millones de euros. «Es inviable», apunta Casal.

En este sentido, Pedro Soto, trabajador de Ence y presidente del comité de empresa, asegura que «llevamos mucho tiempo luchando por esta prórroga». A su juicio, los que se oponen a la permanencia de la pastera en la ría se están oponiendo al crecimiento económico de la comarca. «Lo contrario no solo hubiera afectado a los trabajadores de Ence, también del sector forestal, de las empresas suministradoras de material y auxiliares», señala, para sentenciar que lo que es «medible no es opinable». Despejado su futuro, confía en que no se tarde en instalar la segunda planta de biomasa que generará aún más empleos.