Imagen del Mar Mediterráneo tomada en la playa de Las Arenas de Valencia
Imagen del Mar Mediterráneo tomada en la playa de Las Arenas de Valencia - ROBER SOLSONA
Temporal

Gota fría en Valencia y Castellón: «Es muy complicado que se repita lo de San Llorenç»

Los meteorólogos comparan el episodio actual con el que provocó la «pantanada» de Tous en 1982

VALENCIAActualizado:

La Comunidad Valenciana se ha convertido en el epicentro de la peor «gota fría» registrada en España en los últimos diez años con lluvias que pueden alcanzar los 250 litros por metro cuadrado y que ya han obligado a cancelar las clases en un centenar de municipios y han provocado cortes de carreteras e inundaciones.

El episodio de «gota fría» ha llegado apenas nueve días de la catástrofe de la localidad mallorquina de San Llorenç, donde una riada provocó trece muertos. Los expertos ven «muy complicado» que en la Comunidad Valenciana se repita una tragedia a pesar de que se pueden llegar a acumular 250 litros por metro cuadrado. «La diferencia –explica el meteorólogo Jovi Esteve– está en la persistencia de las lluvias».

[Última hora: carreteras cortadas, calles inundadas y clases suspendidas por la «gota fría»]

Mientras que en San Llorenç las precipitaciones se concentraron en tres horas, en la provincia de Castellón, en alerta roja hasta la tarde de este viernes, se recogerían en un intervalo de entre seis y siete. Esteve, responsable de Inforatge y hombre del tiempo en la televisión valenciana À Punt, señala que «la orografía de San Llorenç, que está construido en muy mal lugar» también resultó determinante para provocar una riada que los expertos no esperan en la Comunidad Valenciana.

El jefe de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunidad Valenciana, José Ángel Núñez, explica que «lo excepcional era lo que ocurrió en años anteriores, con lluvias escasas y sin episodios generales de lluvias torrenciales en octubre». De hecho, se trata de un mes marcado por las «gotas frías» a lo largo de la historia, como la que provocó el desbordamiento del Turia y devastó la ciudad de Valencia en 1957.

Las características de la «gota fría» que afecta a la región desde ayer guarda paralelismos con la «pantanada de Tous» en 1982. En aquella ocasión, la rotura de la presa de la localidad valenciana dejó ocho muertos y pérdidas por importe de trescientos millones de euros. Esteve señala que la actual «gota fría» resulta «muy similar a la de Tous, pero eso no significa que sus efectos vayan a ser los mismos».

Imagen tomada junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias
Imagen tomada junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias - ABC

No obstante, ahora se «han dado todos los elementos de una gota fría explosiva». Hay una bolsa de aire frío sobre el sur de la Península, explica Esteve, que hace crecer las nubes con violencia. Mientras, el mar Mediterráneo, con veintiún grados, está más caliente de lo habitual. «La cerilla que prende la mecha son los vientos de componente marítima que llegan cargados de humedad».

Sistema de alertas al móvil

Por su parte, el catedrático y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad, Jorge Olcina, subraya que «es necesario comunicar a la gente rápidamente un posible episodio de este tipo» no solo con una alerta en la web de AEMET, sino que se tendría que «crear una agencia estatal de emergencias y avisar a la gente a través de los teléfono móviles, una tecnología con la que cuenta hoy todo el mundo, aunque un sistema así pueda tener problemas legales de protección de datos».

Desde esa central de alertas, se diría a la gente «que no salga a la calle, que tenga precaución y con un par de horas de antelación se puede hacer, las predicciones meteorológicas funcionan bien en España», explica Olcina, que apela también al «papel de los medios de comunicación» en esta tarea, sobre todo radio y televisión, por la inmediatez.

El otro frente en el que habría que trabajar -a su juicio- para evitar daños ocasionados por estos fenómenos normales, es frenar la construcción en ciertas zonas. «La meteorología aquí tiene esas cosas, es una zona de alto riesgo y se debe respetar el territorio de los cauces, el problema es que la mayor parte de los ríos no son ríos, son barrancos, ramblas y la gente se confía», señala.

«No hay legislación que prohíba la ocupación de esas zonas, todos los otoños solemos tener en esta estación, el problema es en superficie, cerca de dos millones de personas viven en espacios inundables desde Cádiz a Girona incluidas las Baleares, y hay que educar a la población», recomienda el experto alicantino.

Se tiene que hacer cumplir la ley del Suelo de 2008 (la de 2015 incide en lo mismo), que «obliga a hacer mapas de riesgo y a calificar suelo como no urbanizable, cumplirlo a rajatabla por parte de las administraciones locales, en cuanto a las autonómicas, deben tener una buena gestión de las emergencias, que es muy buena en España con Protección Civil, la unidad militar... de lo mejor de Europa», opina. No obstante, se muestra escéptico en que pueda aplicarse con carácter retroactivo para las edificaciones ya levantadas: «Sacar esas casas de áreas inundables tendría un coste electoral tremendo».

En cuanto a si pueden producirse catástrofes como la reciente en archipiélago, el catedrático advierte de que «si caen cantidades como en Baleares en tan poco espacio de tiempo, nada quita que pueda ocurrir como en San Llorenç, ha habido en el litoral mediterráneo más importantes»