Reunión de la Mesa del Parlament
Reunión de la Mesa del Parlament - INÉS BAUCELLS

El independentismo traslada al pleno del Parlament su indecisión sobre los diputados suspendidos por Llarena

Después de meses mareando sobre si aceptar o rebelarse contra la suspensión decretada por el Supremo, Junts per Catalunya y ERC llegan a un insustancial acuerdo

La suspensión afecta a los exconsejeros Turull, Sànchez, Rull y Romeva, así como a Puigdemont y Junqueras

BarcelonaActualizado:

Junts per Catalunya (JpC) y ERC han anunciado este martes su voluntad de que sean los diputados del Parlament quienes decidan si se acepta -o no- la suspensión de Puigdemont, Junqueras y otros cuatro exconsejeros presos. Así las cosas, han evitado de nuevo posicionarse de forma clara sobre si aceptan la suspensión decretada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

Según han detallado el propio presidente de la cámara catalana, el republicano Roger Torrent, y el vicepresidente primero del parlamento autonómico, Josep Costa (JpC), primero se llevará el caso a la Comisión del Estatuto del Diputado, que elaborará un dictamen que se elevará al Pleno. Un laberinto reglamentario que incluye una comisión todavía no conformada para evitar un posicionamiento claro.

Según ha conocido ABC, los diputados fugados y presos a los que afecta la suspensión están conformes con esta fórmula, a pesar de que esta no da una respuesta definitiva puesto que serán los electos que participen en la comisión, primero, y los diputados del Parlament, después, quienes diriman una cuestión que elevó al máximo la tensión entre JpC y ERC antes del parón veraniego.

«Hay que garantizar tres elementos; que nadie debe renunciar a su acta de diputado, que no se manipulen y cambien las mayorías parlamentarias y que sean efectivas todas las decisiones del Parlament», ha señalado Torrent en declaraciones a la prensa después de asegurar que el acuerdo permite encontrar una solución a las «ingerencias del supremo».

Ciudadanos y la «vía penal»

El contenido del acuerdo alcanzado entre Junts per Catalunya y ERC, que el pasado año acabaron con sus relaciones gravemente dañadas al calor del debatre sobre los diputados suspendidos, no ha gustado en la oposición. Así las cosas, el vicepresidente segundo del Parlament y diputado de Ciudadanos, José María Espejo-Saavedra, ha apuntado a un posible delito de la Mesa. «Nos planteamos acudir a la vía penal por la posible comisión, a nuestro tenor muy clara, de un delito de desobediencia judicial», ha advertido en declaraciones a la prensa. Por su parte, el diputado socialista Ferran Pedret ha criticado que se prolongue la decisión sobre la suspensión de los diputados procesados por presunta rebelión. «Podríamos habernos ahorrado tres meses», ha sentenciado.