El CD Urda es el único equipo en Preferente que aún juega en tierra. Lo hará hasta diciembre, cuando empiecen a poner el césped artificial
El CD Urda es el único equipo en Preferente que aún juega en tierra. Lo hará hasta diciembre, cuando empiecen a poner el césped artificial - Ana Pérez Herrera

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De los 202 equipos federados que hay en Castilla-La Mancha, 36 siguen jugando en campos de tierra. Hay uno en Preferente, nueve en Primera y 26 en Segunda Autonómica. Lo que parece una imagen del pasado, es todavía relativamente frecuente

ToledoActualizado:

El pasado domingo 4 de noviembre se jugó un partido histórico: CF Méntrida-Atlético Consuegra, del grupo III de Primera Autonómica. Se adelantaron los locales con un gol de Julio Casado en el minuto ocho, pero un doblete de David Sánchez, todavía en la primera parte, le dio la victoria final a los visitantes. El choque se disputó en la «Dehesa del Caño», en el que un día después empezaron las obras para cambiar de piel: de la antigua tierra al moderno césped artificial.

Con casi 5.000 vecinos censados, Méntrida (Toledo) era el municipio más grande de Castilla-La Mancha que aún tenía un campo de tierra. Ahora lo es Escalona (Toledo), con unos 3.200 habitantes. Lo que a todas luces parece una anomalía, una imagen del pasado, es todavía relativamente frecuente en el fútbol regional.

Según el recuento de ABC, esta temporada hay 36 equipos (contando al Méntrida) que disputan sus partidos como local en campos de tierra. Son algo menos del 20 por ciento de los 202 que compiten entre todas las categorías (incluidos equipos profesionales como el Albacete Balompié, el CF Talavera o la UB Conquense), pero son muchísimos más de los que la gente piensa.

De hecho, la típica pregunta es: pero, ¿todavía se sigue jugando al fútbol en campos de tierra? Pues sí. Para comprobarlo solo hay que ir un domingo al «Liborio Torres» (El Herrumblar CF), a «El Calamón» (CD Racing Club Cabañas) o al «Rufino Pozo» (CDE Oropesa), por poner algunos ejemplos de campos con nombres añejos.

«Son cosas que pasan. Es un proyecto que imagino que se ha ido dejando en favor de otras inquietudes y aquí estamos, con un campo de tierra del que, gracias a Dios, solo nos queda un mes. Las obras ya están en licitación y comenzarán a primeros de diciembre», dice Ignacio González, directivo del CD Urda (municipio toledano de unos 2.700 habitantes), el único equipo de Preferente (en el grupo II) que sigue jugando en tierra. Al igual que en Méntrida, en Urda también se cambian al césped artificial.

El «Liborio Torres» (El Herrumblar FC), «El Calamón» (CD Racing Club Cabañas) o el «Rufino Pozo» (CDE Oropesa) son ejemplos de campos de tierra con nombres añejos
El «Liborio Torres» (El Herrumblar FC), «El Calamón» (CD Racing Club Cabañas) o el «Rufino Pozo» (CDE Oropesa) son ejemplos de campos de tierra con nombres añejos

«No nos beneficia»

Ahora mismo, el CD Urda está en descenso. Solo ha ganado tres partidos de once, todos en casa, en el «Municipal», porque fuera ha perdido los cinco partidos que ha jugado. «Pese a que dicen que nos beneficia jugar en tierra, no es así. Este año la pretemporada ha sido muy rara; físicamente, no hemos empezado bien y es lo que nos ha llevado a estar abajo», explica el directivo González, que añade: «Hemos cambiado de entrenador y ahora parece que la cosa va de otra manera. De todas formas, somos un club humilde; el 80 por ciento de los jugadores del equipo son de Urda. Siempre ha sido así y eso lo queremos seguir manteniendo».

Cambiar la tierra por el césped artificial cuesta entre 250.000 y 300.000 euros

De los 36 equipos de la región que aún juegan en tierra, uno lo hace en Preferente, nueve en Primera Autonómica y 26 en Segunda Autonómica, la categoría más baja. Por provincias, doce de estos equipos son de Toledo, once de Cuenca, cinco de Guadalajara, cuatro de Albacete y otros cuatro de Ciudad Real.

Mientras ponen el césped en la «Dehesa del Caño», el CF Méntrida entrena y juega en Aldea del Fresno, a diez kilómetros, aunque ya en la Comunidad de Madrid. La cesión del campo es gratuita. «El Ayuntamiento de Aldea del Fresno se ha portado de maravilla», explica Jesús Marinas, secretario del CF Méntrida.

Marinas cuenta que «hace seis o siete años llegamos a ver muestras de césped artificial con el concejal de Deportes que entonces había». Sin embargo, el edil dimitió y el proyecto se aparcó. Hasta ahora. «Como el año que viene hay elecciones, pues, posiblemente, sea por eso por lo que ponen el césped», apunta.

El Méntrida subió a Primera Autonómica en 2017 después de ocho años en Segunda. La temporada pasada se mantuvieron y en esta marchan en el medio de la tabla, octavos clasificados. «De verdad que podríamos estar mejor. Llevamos dos partidos fallando penaltis, está faltando suerte», comenta su secretario.

«Las anteriores corporaciones no le daban mucha importancia a una instalación deportiva. Por supuesto, que desde el club presionábamos, pero tenían otras prioridades», lamentan en el CD Urda
«Las anteriores corporaciones no le daban mucha importancia a una instalación deportiva. Por supuesto, que desde el club presionábamos, pero tenían otras prioridades», lamentan en el CD Urda - Ana Pérez Herrera

En el CD Urda también reconocen que el césped artificial se ha podido instalar mucho antes. «En legislaturas anteriores, en los años de vacas gordas, hubo muchas posibilidades, pero las anteriores corporaciones no le daban mucha importancia a una instalación deportiva. Por supuesto, que desde el club presionábamos, pero tenían otras prioridades. Nosotros siempre hemos dicho que el deporte es cultura y que, mientras la gente está jugando al fútbol, no está en otras historias», relata Ignacio González. Tan ilusionados andan en Urda por el césped que «cuando se ponga, habrá que hacer una fiesta grande».

En Méntrida desde el día 5 de noviembre hay obras para quitar la tierra. «Como el año que viene hay elecciones...», ironizan

En el campo «Ignacio Mejías» de Villalgordo del Júcar (municipio albaceteño de unos 1.100 vecinos), el césped artificial ni está ni se le espera. El problema es la (falta de) pasta. Así de sencillo. «La directiva del club habla todos los años con el Ayuntamiento para que nos eche una mano, pero nos dicen que no tienen dinero», se lamenta Miguel Cortés, secretario del CDF Alto Júcar.

Este equipo compite en el grupo I de Segunda Autonómica, el único donde la mayoría de campos (nueve de diecisiete) sigue siendo de tierra. «Hay que adaptarse, no queda otra», añade Cortés. Este año, el CDF Alto Júcar va fenomenal, segundo clasificado con seis victorias, un empate y ninguna derrota.

Cada año, más costes

Instalar el césped artificial cuesta entre 250.000 y 300.000 euros. «La Diputación de Albacete saca subvenciones para poner el césped, pero el Ayuntamiento tiene que pagar el IVA, que serían unos 75.000 euros; y el Ayuntamiento debe varios millones de euros, no se sabe exactamente cuánto», relata Miguel Cortés. Mientras, en el club bastante tienen con pagar las fichas de los jugadores (unos 150 euros cada una, sumando el reconocimiento médico) y los arbitrajes (otros 150 euros por partido). «La federación cada año sube los costes», se queja el secretario del CDF Alto Júcar.

«En cuanto les dices a los jugadores que el campo es de tierra, no quieren jugar con nosotros. Prefieren hacerlo en Autonómica», lamentan en el CD Urda, el único equipo con campo de tierra que milita en Preferente

En Méntrida y en Urda el césped artificial lo pagará el Ayuntamiento. Se supone que con la nueva superficie ambos equipos podrán atraer a más futbolistas de otros pueblos. Algo que hasta ahora es un auténtico rompecabezas. «Los jugadores se acostumbran al césped y no quieren jugar en tierra. En cuanto les dices que el campo es de tierra, te dicen que no quieren jugar con nosotros. Prefieren hacerlo en Autonómica que en Preferente», dice resignado el directivo del Urda.

Con el césped también llegará un marcador electrónico. Sin embargo, en Urda van a mantener el marcador de tablillas. Aunque solo sea un recuerdo para que, cuando pasen los años, los padres les cuenten a sus hijos que ellos jugaban en un campo con barro, con charcos y con las líneas pintadas de cal. Era más romántico.

Pese a que el césped se instalará esta temporada y con él llegará el marcador electrónico, en Urda conservarán el marcador de tablillas
Pese a que el césped se instalará esta temporada y con él llegará el marcador electrónico, en Urda conservarán el marcador de tablillas - Ana Pérez Herrera