El nuevo cuartel se va a levantar entre las avenidas de Coronel Baeza y Mas del Rivero, en los terrenos de la Vega Baja
El nuevo cuartel se va a levantar entre las avenidas de Coronel Baeza y Mas del Rivero, en los terrenos de la Vega Baja - H. FRAILE

La Fundación Toledo se opone al nuevo cuartel de la Guardia Civil en Vega Baja

En un comunicado, pide que no se construya nada hasta que se realice el planeamiento legal del yacimiento

ToledoActualizado:

Tras las últimas informaciones relacionadas con el abandono del yacimiento arqueológico de Vega Baja, en Toledo, y el supuesto peligro de que el ordenamiento aún vigente permita nuevas construcciones en la zona, —además de ciertas especulaciones periodísticas aparecidas recientemente en la prensa nacional—, la Real Fundación Toledo, que preside Paloma Acuña, ha decidido salir al paso de la polémica y dejar clara su postura como institución comprometida con el patrimonio de la ciudad.

Así, la Fundación ha enviado un comunicado oficial en el que expresa el, a su juicio, riesgo en el que aún se encuentra este «espacio esencial» de Toledo. Estos temores, y también rumores, no son nuevos y, de forma cíclica, saltan a la opinión pública en épocas proclives a las conjeturas, como es el verano. Un ejemplo de ello es la reunión mantenida hace algo más de un año por los directivos de la Fundación Toledo y el Ayuntamiento, con la presencia del impulsor y primer presidente de quella, Gregorio Marañón y Bertrán de Lis.

De aquel encuentro salió el compromiso de que no se construirían las 1.300 viviendas que contemplaba el anterior Plan de Ordenación Municipal (POM), posibilidad que ha vuelto a la palestra en las últimas semanas.

«Incapacidad de gestión»

Pues bien, en el comunicado de la Real Fundación de Toledo se recuerda que han pasado 13 años desde la paralización del proyecto urbanístico y que es el momento de recordar que aquella decisión, adoptada en 2006, «fue un éxito de la sociedad civil toledana». Sin embargo, durante todos estos años «poco o nada se ha hecho por solucionar la principal herida urbanística y cultural de la ciudad, que muestra una evidente incapacidad de gestión». Un espacio en creciente deterioro, peligrosamente expuesto a intervenciones que van mermando su integridad y a decisiones irreversibles que condicionarán su futuro. Una situación a la que desde la Real Fundación de Toledo hemos dedicado una atención constante, hemos denunciado, informado, alegado, debatido y discutido, hemos propuesto medidas y soluciones, tal y como consta en artículos, informes, alegaciones y estudiospresentados en estos años, siempre destinados a la protección de los valores patrimoniales y a facilitar el trabajo de las diferentes administraciones públicas competentes y responsables».

Añade que esta situación de «evidente abandono» se ha visto agravada recientemente por la construcción de una serie de bloques de viviendas en un espacio que separa el circo romano del resto de la Vega Baja, «independientemente de que se eleven sobre lo quese ha deno minado como Santa Teresa II».

También, por la construcción de un gran aparcamiento en superficie que condiciona «cualquier posibilidad de ordenar la movilidad en el futuro y, sobre todo, por el anuncio de la próxima construcción de un nuevo cuartel para la Guardia Civil en un espacio esencial para la conservación de este conjunto cultural claramente amenazado».

A todo ello suma la Fundación la propuesta de urbanización de un amplio sector de La Peraleda, que supone «la reproducción del problema en otra zona protegida, que es la extensión natural y cultural de la Vega Baja». Y hace un llamamiento a las administraciones públicas para que aborden, definitivamente, « de una vez por todas», la solución de unos problemas que «llevan demasiados años encima de la mesa y solo pueden empeorar al pasar a estar condicionados por procesos jurídicos, que pueden, incluso, impedir en el futuro las actuaciones necesarias para conservar los bienes y valores que todavía atesoran nuestras vegas».

Desde la institución, aseguran que es necesario dar una serie de pasos: Establecer una figura legal de protección que unifique y complete las diferentes declaraciones como Bien de Interés Cultural que se superponen en la actualidad sin llegar a proteger el conjunto de valores patrimoniales de la zona; elaborar el Plan Especial que requiere la declaración a la que hacemos referencia en el punto anterior (donde se incluyan todas aquellas propuestas que aseguren la correcta gestión del espacio y posibiliten la implantación de los usos dotacionales que requiere la ciudad); dejar en suspenso cualquier decisión irreversible para el futuro de la Vega Baja y el resto de espacios relacionados, hasta la aprobación del planeamiento que se requiere, y recuperar la información arqueológica sin la que es imposible restituir y valorar científicamente la evolución histórica del lugar.