El escritor extremeño Luis Landero presentó en Toledo su última novela, «La vida negociable»
El escritor extremeño Luis Landero presentó en Toledo su última novela, «La vida negociable» - Ana Pérez Herrera

Luis Landero: «Toda novela es conflicto e insatisfacción»

Luis Landero ha presentado en la Biblioteca de Castilla-La Mancha de Toledo su última novela, «La vida negociable»

ToledoActualizado:

«¿Conocéis alguna novela que hable de la felicidad?» De este modo interpeló este jueves Luis Landero (Alburquerque, Badajoz, 1948) al medio centenar de personas que este jueves se dieron cita en el salón de actos de la Biblioteca de Castilla-La Mancha para asistir a la presentación de su última novela, «La vida negociable» (Tusquets). Y es que el escritor extremeño cree que «en todo artista o escritor hay una insatisfacción, que es lo que plasma en su obra. Toda novela es conflicto e insatisfacción».

En su última novela, con cierto tinte autobiográfico, el autor de otras obras famosas como «Juegos de la edad tardía» u «Hoy, Júpiter» cuenta la historia de una especie de pícaro que se corrompe, al más puro estilo de la literatura clásica española. Hugo Bayo, protagonista de «La vida negociable», peluquero de profesión y un genio incomprendido, les cuenta a todos la historia de sus muchas andanzas, desde su adolescencia en un barrio de Madrid hasta el momento actual, ya al filo de los cuarenta, en que sigue buscándole un sentido a la vida.

De este modo, los clientes de su peluquería tendrán que escucharle recordar la relación tormentosa y amoral con su madre, el descubrimiento ambiguo de la amistad y del amor, sus varios oficios y proyectos, sus éxitos y sus fracasos, y su inagotable capacidad para reinventarse y para negociar ventajosamente con su pasado, con su conciencia, con su porvenir, en un intento de encontrar un lugar en el mundo que lo reconcilie finalmente consigo mismo y con los demás.

«Todos somos personajes secundarios e irrelevantes, pero en algunas ocasiones querríamos ser protagonistas. Por eso, contamos historias como si las hubiéramos vivido», asegura Luis Landero. Esto es lo que hace un novelista y lo que hace el protagonista de «La vida negociable» y los principales personajes de sus novelas.

Personajes que, según cuenta el autor extremeño, se parecen, en cierto modo, a su padre, que fue un campesino con esperanzas de prosperar, razón por la que emigraron a Madrid, y que depositó su confianza en él para que tuviera un buen trabajo, «pero yo elegí otros derroteros y me hice escritor». «Mi padre quería dejar su huella en vida y en eso se parece a los protagonistas de mis novelas. Por eso, tengo un sentimiento de culpa increíble, porque siento que he decepcionado a mi padre. No sé qué pensaría ahora al ver dónde he llegado», manifestó.

Cultura campesina

En todo caso, Luis Landero guarda un buen recuerdo de sus orígenes y de sus ancestros, algo que se ve en muchas de sus obras como, por ejemplo, en su libro autobiográfico «El balcón en invierno». Así, el escritor extremeñó rememoró, cuando era pequeño, las tertulias en invierno en torno al fuego en su casa del pueblo o al fresco al atardecer en verano, escuchando las historias de los mayores.

En este punto, Landero trajo a colación al escritor y pintor británico John Berger, que llegó a decir que «el mayor fracaso del siglo XX y XXI es la destrucción de la cultura milenaria campesina, tan rica por su tradición oral, que pasaba de una generación a otra», algo que desapareció en cuanto apareció la radio, pero sobre todo la televisión y ahora internet.

Por eso, criticó el «lenguaje estándar» que venden los medios de comunicación y la forma de relacionarnos que plantean. Es aquí donde el escritor extremeño destaca los pilares del mundo: «Todo lo que se ha hecho con mérito, a lo largo de la historia, se ha hecho con el hábito de la soledad, el silencio y la concentración».