Pedro Sánchez, presidente del Gobierno - EFE | Vídeo: Sánchez, convencido de que PGE se aprobarán en abril EP

Sánchez reafirma en Estrasburgo su confianza en tener los Presupuestos aprobados en abril

El presidente del Gobierno evita una apelación específica a los independentistas y pide a PP y Ciudadanos que permitan la tramitación del Presupuesto

Enviado especial a EstrasbrugoActualizado:

Tras su discurso ante el pleno del parlamento europeo en Estrasburgo, Pedro Sánchez ha dado por hecho en la réplica que su Gobierno va a sacar adelante el proyecto de Presupuestos Generales del Estado, con lo que el presidente del Gobierno tendría en su mano poder alargar la legislatura hasta 2020.

«Vamos a aprobar los PGE probablemente en el mes de abril”, ha dicho Sánchez como respuesta a las dudas expresadas por el líder del PP Europeo, Manfred Weber, que había manifestado su preocupación por «la estabilidad política» ante la ausencia de una mayoría clara para aprobar los Presupustos Generales del Estado.

Sánchez se ha mostrado optimista —«yo creo que lo vamos a sacar»—, y ha puesto en valor que si logra tenerlos aprobados en abril lograrán anticiparse a los plazos del último Presupuesto aprobado por Rajoy.

Tampoco ha querido dar más pistas Sánchez en la rueda de prensa posterior sobre los motivos que le llevan a sustentar ese optimismo, más allá de su antigua vocación deportiva y que el Gobierno «lo que sale es a ganar» y con la «ambición» de sacar adelante las cuentas.

En este sentido, ha pedido al resto de grupos «que permitan su tramitación». Pero Sánchez ha evitado apelar específicamente a los independentistas ya que también ha querido lanzar ese mensaje de que al menos no presenten enmiendas a la totalidad a PP y Ciudadanos para ver «si tienen algo que aportar» o solo pretenden “bloquear”.

Cuando se le ha preguntado por si existen avances en la negociación con ERC y PDECat Sánchez ha contestado que su intención es hablar con «todas» las fuerzas políticas.

Diálogo en Cataluña

Pedro Sánchez no quiso hablar de Cataluña en su intervención. Pero la cuestión se coló de forma inevitable en el debate posterior. Un formato en el que primero los líderes de los grupos y después los parlamentarios que lo solicitasen podían preguntar a Sánchez. La primera en hacerlo fue la líder de los Verdes, Ska Keller, que le demandó «una solución para los que se encuentran ahora en la cárcel».

El presidente del Gobierno le ha contestado que mantiene su «voluntad firme de resolver mediante el diálogo» la situación en Cataluña. Pero ha justificado la existencia de un proceso judicial contra los presos independentistas porque «no se acatado el mandato constitucional», en referencia a las resoluciones del Tribunal Constitucional que Carles Puigdemont y su Gobierno no respetaron esos planteamientos.

Sánchez ha puesto el ejemplo de Baviera, Córcega o la región del Véneto para normalizar la existencia de «tensiones territoriales». Pero a la vez para expresar la diferencia de que en esos casos, cuando la máxima instancia judicial de Alemania, Francia o Italia se ha pronunciado los nacionalistas de esos territorios lo aceptaron. «La diferencia es que cuando se ha pronunciado el Constitucional en esos países se han acatado esas sentencias. En España eso no ha ocurrido».

En el turno de los parlamentarios en torno a media docena plantearon cuestiones a Sánchez que validaban las tesis de los separatistas y demandaban libertad para lo que no cesaban de denominar presos políticos. Eran estos los diputados que mostraban desde sus escaños carteles amarillos de los independentistas presos y fugados.

Sánchez solo insistió en su segundo turno de réplica en que el Gobierno es «leal» con la Constitución. Pero en la rueda de prensa posterior ante un planteamiento similar de una periodista Sánchez ha defendido que «un Gobierno en un estado social y democrático de derecho no dicta sentencias». Ha vuelto a recordar que «no hubo acatamiento de las sentencias del Constitucional» por parte de los líderes independentistas y que ahora tendrán «todas las garantías para poder defenderse».

El presidente del Gobierno ha dicho que «es legítimo» defender la independencia pero no forzar la quiebra unilateral. Ha terminado pidiendo «una oportunidad a la política», que a su juicio debe encontrar «una solución» a través del «reforzamiento del autogobierno».