Vídeo: El Gobierno no piensa en adelantar elecciones

El Gobierno perderá la votación de la senda de déficit por la abstención de Podemos y los independentistas

El Gobierno sólo cuenta con los votos del PSOE y el PNV. ERC y PDCat han avanzado que también se abstendrán

Madrid Actualizado: Guardar
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Día clave para el Gobierno en el Congreso de los Diputados. Con la sombra de un precipitado adelanto electoral encima de la mesa, el Ejecutivo de Pedro Sánchez afronta su primera prueba de fuego. El pleno del Congreso de los Diputados se reúne de forma extraordinaria esta mañana para dos asuntos vitales para Sánchez. Un fracaso en alguno de los dos dejaría muy tocado el afán de estabilidad y largo plazo que pretende. Y el Ejecutivo ya es consciente de que cosechará su primera gran derrota fruto de su vulnerabilidad.

A las 11.30 de la mañana arranca la octava y definitiva votación para que el Gobierno logre el cambio de mando en RTVE. Tras el fracaso del proyecto para repartirse el consejo de administración con Podemos, el Real Decreto del Gobierno contemplaba la figura del administrador único. El Ejecutivo eligió a Rosa María Mateo para el puesto.

La elección estaba pactada con las fuerzas de la moción de censura, según aseguró el Ejecutivo. Pero la división en el grupo del PDECat, por el nuevo poder que ejercen los más aférrimos a Carles Puigdemont, no permite dar nada por cerrado. Sin embargo, desde el PDECat se asegura oficialmente que se votará a favor.

Abstención de Podemos

Pero la cuestión más importante llegará a continuación. En el debate sobre el techo de gasto y la nueva senda de déficit que el Gobierno ha pactado con Bruselas, que es lo que realmente se somete a votación.

La portavoz adjunta de Podemos, Ione Belarra, manifestó ayer que «el techo de gasto nace muerto». Después de reunirse durante la mañana de ayer el grupo parlamentario, la conclusión seguía siendo la misma: «Este techo de gasto no nos convence. El Gobierno hizo un techo de gasto que pretendía la abstención del PP». En la formación morada no han querido manifestarse sobre su posición definitiva hasta hoy.

Internamente se apuntaba a su abstención, que sería insuficiente porque los votos en contra de PP y Ciudadanos superarían los votos a favor. Si el Gobierno no supera la votación de hoy, la nueva senda no llegará ni siquiera al Senado. Belarra demandó ayer un techo de gasto que fuera 5.000 milones de euros superior al planteado por el Gobierno, y se encuentran muy molestos porque Pedro Sánchez haya hecho su propuesta sin negociar previamente con ellos.

A primera hora de esta mañana fuentes de Unidos Podemos han manifestado que el partido se abstendrá y tumbará la senda de déficit del Gobierno. Como ya anticiparon ayer se abstienen porque es «un techo de gasto diseñado para conseguir el voto favorable del Partido Popular».

«Son unas cifras que solo miran hacia la mayoría absoluta del Partido Popular en el Senado», dicen desde Podemos, que critica que el Gobierno «tendría que haber propuesto en primer lugar la reforma de la ley de estabilidad presupuestaria, ya que estamos dispuestos a colaborar en un pack antiausteridad».

Los contactos se sucedieron durante todo el día de ayer entre el Gobierno y el Govern de la Generalitat, que será quien determine el voto de PDECat. En Moncloa ayer veían que el cierre de un orden del día para la primera reunión de la comisión bilateral «podría ayudar». Pero no ha sido así, tanto el PDECat como ERC ya han anunciado su abstención.

El Gobierno anunció esta semana que está trabajando en una fórmula para poder evitar el bloqueo del Senado, donde la mayoría absoluta del PP ya ha anunciado su voto en contra. La ley no contempla que en ese caso vuelva al Congreso. Y eso es lo que lleva a Podemos o al PDECat a no encontrar incentivos para apoyar al Gobierno en la votación de hoy, ya que estaría cediendo ante el Ejecutivo en algo que no tiene visos de prosperar.

El acuerdo está, por tanto, abocado al fracaso, puesto que el Gobierno sólo cuenta con los votos del PSOE, el PNV y en su caso Coalición Canaria que, tras escuchar a la ministra de Hacienda decidirá si se queda en la abstención o se pasa al sí.

Primera gran derrota

El Gobierno intentó ayer pasar a la acción públicamente. Pedro Sánchez dejó a un lado el debate de intentar saltar el trámite del Senado y puso toda la presión en Podemos. Para el Gobierno lo fundamental políticamente es superar la votación de hoy en el Congreso, porque es la que constatará en qué siuación está su mayoría para poder gobernar. Lo que suceda en el Senado después ya se abordará.

En su rueda de prensa tras su encuentro con Emmanuelle Macron, Sánchez fue claro: El Gobierno presentará Presupuestos Generales del Estado para 2019 «con esta senda de estabilidad o con la anterior». La nueva senda de déficit concede cinco décima adicionales para cumplir con el déficit, de las que dos se destinarán a las comunidades autónomas, que en total tendrán 2.400 millones para gastar. No deja de ser paradójico, dijo Sánchez, «que la cámara de representación territorial sea la que pueda vetar esa mayor capacidad de financiación para las administraciones territoriales», dijo el presidente del Gobierno en relación al Senado y a posibilidad de veto del PP.

El mensaje a Podemos llegó al plantearles que habrá presupuesto en cualquier caso, animándoles a apoyar esta senda que tendrá más margen que la anterior y con una velada acusación que sabe que Podemos no puede asumir: «Quienes voten en contra, alertó, estarán votando en contra de reconstruir el Estado de bienestar, recuperar la universalidad de la sanidad pública, reavivar el sistema nacional de dependencia y de reactivar los servicios sociales». A última hora de la noche de ayer, miembros del Gobierno reconocían que la cosa «pinta mal».