Inés Arrimadas, Patricia Reyes y Miguel Gutiérrez, tras los primeros ataques en la marcha del Orgullo - Maya Balanya / Vídeo: Atlas

Patricia Reyes (Ciudadanos), sobre el Orgullo: «Fue un día difícil porque es duro ver el odio de frente»

La organización de la manifestación reclama a los liberales «autocrítica y análisis»

MadridActualizado:

Anteayer Ciudadanos (Cs) vio «el odio» de frente. El partido concurrió a la manifestación del Orgullo Gay en Madrid y después de horas aguantando insultos y lanzamiento de objetos, sus dirigentes, afiliados y simpatizantes fueron escoltados por la Policía para abandonar la marcha reivindicativa sin mayores incidentes. La formación señala a un culpable del acoso sufrido: el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska.

En la Agrupación Centro del PSOE, en el madrileño barrio de Chueca, Grande-Marlaska advirtió horas antes del desfile de las «consecuencias» que podía depararle a Cs «pactar con la extrema derecha». Pasadas las 21 horas del sábado, una sentada bloqueó el avance de los diputados de Cs que acudieron, como uno más, a reclamar la igualdad y el fin de la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género.

Cerca de las 22.30 horas, los radicales consiguieron su objetivo: la comitiva naranja abandonó el lugar bajo protección policial y los manifestantes que bloqueaban su paso les despidieron con un cántico que recordó al que dedican en ciertos pueblos de España a los liberales: «¡Fuera, fascistas, de nuestro Orgullo!».

La delegación de Cs la encabezaron, entre otros, la portavoz nacional del partido, Inés Arrimadas; la responsable del área de Mujer y LGBTI, Patricia Reyes; la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís; el candidato de Cs a presidir la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, y diputados como Miguel Gutiérrez o Melisa Rodríguez. «Fue un día difícil porque es duro ver el odio de frente, pero tenemos claro que eran grupos organizados», relató ayer a ABC Reyes en conversación telefónica.

«Eran grupos organizados»

La diputada y máxima autoridad del partido en temas de igualdad, indignada y resignada a partes iguales, quiso también destacar lo positivo que dejó la jornada del sábado. Entre los manifestantes, aunque no copen portadas ni minutos de televisión, también hubo quienes les gritaron «¡bravo!», les levantaron el pulgar o hicieron el símbolo de victoria con los dedos. Reyes, después de un día complicado, se despertó ayer con multitud de mensajes dándole ánimos e instándole a continuar luchando por aquello en lo que cree.

Un ejemplo es la ley de gestación subrogada, que su partido registró la semana pasada en el Congreso –iniciativa que de momento no apoya ninguna otra fuerza–. Para Reyes, lo vivido en el Orgullo del sábado fue especialmente «desolador». Después de años yendo a la manifestación de Madrid –«ya iba antes de estar en política»–, vio cómo se les expulsaba de una marcha que reivindica la tolerancia.

La organización, que este año prohibió a Cs tener su propia carroza después de que este partido se negase a firmar un manifiesto por el que se comprometía a «no valerse de los votos de la ultraderecha para gobernar», situó a los liberales a la cola de los partidos políticos; justo detrás de UPyD. Sin embargo, «de repente», se colaron un grupo de radicales con pancartas y proclamas contra Cs. «Se suponía que no podían estar ahí», explicó Reyes, pero la organización no hizo nada por impedir su presencia.

En un comunicado, FELGTB y COGAM, las organizadoras de la manifestación, aseguran que intentaron «solventar lo antes posible» el tapón generado por la sentada frente a la pancarta de Cs y reconocen que «no fue posible» hasta que la Policía optó por sacar de la marcha a los liberales. FELGTB y COGAM, que en ningún momento de la nota condenan la violencia contra los miembros de Cs, sí agradecen «la paciencia» del resto de manifestantes e invitan al partido a «hacer autocrítica y analizar» el porqué de la protesta contra ellos.

Arrimadas comparó a Marlaska con Torra: «Es la versión sanchista del “apreteu”»

Las organizadoras, en alusión a Vox, acusan a Cs de «dar poder mediante pactos a partidos LGTBIfóbicos». Aunque Cs se ha valido de los votos de este partido para gobernar en numerosas instituciones, también es cierto que siempre ha marcado como línea roja la defensa de los derechos de este colectivo y que no ha hecho ninguna cesión en este aspecto.

Reyes, directamente, tacha el comunicado de «patético». «Que culpabilicen a Cs, que no condenen la violencia... Ellos son los responsables de la organización y creo que no funcionó muy bien si nos tuvieron que sacar de ahí. Me parece tremendo», resumió.

La Policía Nacional ha abierto una investigación porque tienen datos de que entre los agresores había miembros organizados de grupos de la ultraizquierda madrileña. Algunas de las proclamas del sábado –como «Madrid será la tumba del fascismo»– son habituales en ellos. Ya el mes pasado, en las fiestas de Moratalaz, integrantes del grupo radical Distrito 14 atacaron, como en años anteriores, a afiliados de Cs. Los investigadores esperan practicar detenciones pronto, aunque entre los miembros del escrache también había manifestantes que se les unieron, sobre todo en la sentada. Informa Carlos Hidalgo.

Orín, lejía y whisky

Amén de estos grupos radicales, que acudieron a la cita cargados con botellas rellenas de orín para lanzárselas a los integrantes de Cs, en el partido cargan de forma contundente contra Grande-Marlaska por no garantizar la seguridad. Como relató Reyes, agua fue «lo más agradable» que les tiraron. Les arrojaron también orín, lejía, botellas y latas de plástico y a ella, cuando salía de la manifestación, una copa de whisky en los «ojos abiertos».

Los policías de paisano que acompañaban a Cs fueron insuficientes para contener a unos ultras que «alentaban a las masas» y tenían detrás «las declaraciones de Marlaska». «Este odio a Cs lo está generando el PSOE», sentenció la responsable de igualdad de Cs, que lamentó por encima de todo las agresiones que sufrieron afiliados y simpatizantes de Cs, mujeres incluidas.

La Policía sostiene que entre los acosadores hay miembros de la izquierda radical bien organizados

La portavoz nacional de Cs, Inés Arrimadas, en un acto en favor de la gestación subrogada, comparó ayer a Marlaska con el presidente autonómico de Cataluña, Quim Torra, por su famoso «apretáis y hacéis bien en apretar». Uno arengó a los CDR para presionar en pro de la independencia el primer aniversario del 1-O y otro, sin «vergüenza ni responsabilidad», hizo lo propio con «radicales» que fueron a «lanzar botellas». «Dimita. Ha puesto en la diana a Cs».