Francisco Granados, en la Asamblea de Madrid - ÁNGEL DE ANTONIO

El origen de la trama Púnica: «Todo esto empieza cuando entra Paco en la Alcaldía»

Granados cobró «dinero contante y sonante», en sobres, por adjudicaciones

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Una vieja amistad resucitada por la corrupción. El empresario David Marjaliza desveló al juez cuándo y cómo comenzó a tejerse la extensa red de corrupción conocida como la Púnica. La idea partió del exsecretario general del Partido Popular madrileño Francisco Granados, ahora en prisión, quien propuso a Marjaliza –su amigo en Alianza Popular, en la que se enfrentaron– y a otro promotor crear una sociedad para repartirse mordidas al convertirse en alcalde de Valdemoro, en 1999. Nacía la Púnica, que no caería hasta quince años después, en 2014.

«Cuando Paco entra en la Alcaldía yo soy un promotor mediano de Valdemoro, ni grande ni pequeño», explicó Marjaliza al juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en una confesión de trece horas de junio de 2015.

Como todos los negocios inmobiliarios dependían de «la potestad municipal», la relación entre Granados y Marjaliza resucita. «Había otro promotor muchísimo más fuerte que yo (Ramiro Cid Sicluna) y Paco nos junta a comer y nos dice que intentemos unirnos». Entonces, los dos promotores crearon la empresa Servicios de Obras y Vías, en la que también tendría presencia Granados, representado por la mujer de su jefe de gabinete, Ignacio Palacios, su mano derecha.

«Ella era su porcentaje», aseguró Marjaliza al, quien explicó que la participación del número dos de Esperanza Aguirre podría ser del 20%, aunque otro día la cifró en un 2%. El empresario reconoció, preguntado por las fiscales, que Granados les prometió favorecerles desde su cargo de alcalde, en el que permaneció hasta 2003. «No lo dice así, pero se sobreentiende».

Aunque Granados no formaba parte de la mesa que adjudicaba los contratos, Marjaliza explicó que la subjetividad de los requisitos exigidos en los pliegos permitía su control en la sombra. «Habría una indicación: esta obra, este proyecto o concurso a “Fulanito”. Darían un nombre y el técnico encontraría la fórmula», aseguró.

Esta operativa funcionó en Valdemoro hasta 2011, explicó Marjaliza: se mantuvo con los alcaldes que sucedieron a Granados (José Miguel Moreno Navarro y José Carlos Boza). «¿El señor Granados qué sacaba después de ser alcalde?», cuestionó el juez. «Algo (un acuerdo) habría con Moreno», respondió Marjaliza, quien puntualizó que las recalificaciones de suelo –el terreno de juego de los corruptos– venían fijadas de la época de Granados.

En este relato de groseras irregularidades, Marjaliza –quien salió de prisión tras confesar y pagar una fianza de 100.000 euros en diciembre de 2015– narró que entregó sobres con dinero a Granados, bien directamente a él o bien a través de su jefe de gabinete: Nacho Palacios.

«¿Cómo se pagaba el dinero: en mano, con dinero contante y sonante?», intervino el juez. «Claro», sostuvo Marjaliza, que también confesó pagos a alcaldes de Moraleja, Parla, Collado Villalba y «alguno más». «Había gente que nada más entrar por la puerta te pedía dinero».