La Policía en un chalé de Algete (Madrid) de uno de los detenidos
La Policía en un chalé de Algete (Madrid) de uno de los detenidos - EFE

Los yihadistas detenidos en Madrid enviaban dinero a un grupo de Al Qaeda con su trama empresarial

El corte de las vías de financiación es clave para poder luchar de forma eficaz contra las organizaciones terroristas

MadridActualizado:

La Comisaría General de Información de la Policía ha desmantelado una compleja red dedicada a enviar importantes sumas de dinero a una facción de Al Qaeda que opera en la región siria de Idlib. Los agentes detuvieron a diez yihadistas, entre ellas una mujer, y realizaron numerosos registros. Se trata de la segunda operación del mismo tipo que hace este Cuerpo en poco más de quince días. El corte de las vías de financiación es clave para poder luchar de forma eficaz contra las organizaciones terroristas.

Los detenidos están acusados de pertenencia a organización criminal, colaboración con organización terrorista, financiación del terrorismo, blanqueo de capitales, fraude fiscal, falsedad documental y favorecimiento de la inmigración ilegal.

Las primeras detenciones se produjeron a las cinco y media de la mañana en el marco de un amplio dispositivo desplegado en Madrid capital, Algete, Torrelodones, Valencia y Toledo. La fuerte presencia policial y el elemento sorpresa hizo que ninguno de los sospechosos opusiera resistencia. En total participaron más de 350 agentes incluidos los GEO, las UIP, los Tedax, el GOIT, guías caninos y Policía Científica.

A partir de la hora citada, y prácticamente de forma simultánea, se fueron produciendo los demás arrestos. Entre los diez detenidos hay ocho españoles, si bien alguno de ellos es de origen sirio. Una vez asegurados los objetivos se procedió a realizar los registros, en total catorce, de los que ocho fueron en domicilios y seis en oficinas.

La trama terrorista desmantelada tenía un jefe, un individuo que además había involucrado en sus actividades a cuatro hijos. Este sujeto tiene un entramado de empresas con actividad legal que utilizaba para ocultar operaciones ilícitas con las que defraudaba a Hacienda y blanqueaba importantes cantidades de dinero que hacía llegar a las milicias de Al Qaeda que financiaba. Las sociedades del cabecilla tenían una contabilidad B para la cual se emitían una enorme cantidad de facturas falsas.

Según explicó la Policía en un comunicado, la mecánica para detraer fondos consistía en hacer constar en las facturas un importe bastante menor al real, de modo que el resto pasaba a formar parte de la caja B.

Para hacer llegar el dinero a ese país la trama utilizaba, sobre todo, el método «hawala», que es opaco al sistema bancario y a las autoridades de nuestro país. Esta modalidad de transferir el dinero es la más utilizada por las redes yihadistas, ya que no deja rastro. El que quiere enviar una cantidad se la entrega a un individuo en España, que a su vez comunica ese hecho a un colega que está en el país de destino. Es éste el que finalmente da los fondos al destinatario, previo descuento de una comisión. No obstante la trama también utilizaba «correos humanos», maletas llenas de dinero y remesadoras.

Además del dinero, la trama enviaba mercancías al grupo terrorista con el que colaboraba. Se trataba de material necesario para el funcionamiento de esa facción de Al Qaeda que actuaba en Siria. La red desmantelada llevaba bastante tiempo con esta actividad, de modo que ha podido enviar importantes sumas de dinero.

En abril de 2018 los ahora detenidos lograron activar una vías de transporte de mercancía para sus negocios en la ruta Damasco-Hama-Idlib y Turquía. Un paso que sólo es posible para aquellos que tienen contacto directo con las milicias terroristas que controlan la zona, que ponían los medios necesarios para que los efectos y las personas que ellos determinasen llegaran a su destino.

Uno de los arrestados ya fue detenido en Siria en 2008y condenado por participar en un atentado y su integración en la organización terrorista Fatah al Islam. Tras cumplir condena volvió a España y se integró en la trama empresarial de la familia.