El «error» de Al Qaeda que acabó en Canarias con los negocios tabaqueros del IRA

Se juzga en Madrid a Leonard «Bap» Hardy y a su esposa Donna Maguire, considerada en los Noventa como la «mujer más peligrosa de Europa», por «bombear» desde las islas cigarrillos en cantidades industriales al mercado irlandés y británico

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

Un «error de cálculo» en 2013 de dos terroristas de Al Qaeda contra un buque de contenedores a su paso por Egipto fue lo que en 2015 permitió eliminar una red de blanqueo de capitales del grupo terrorista IRA en Canarias, que se somete a juicio en la parte española en la Audiencia Nacional este mes de marzo. Los islamistas también se financiaban en esa época con el contrabando de tabaco.

Los yihadistas intentaban generar una catástrofe económica en el Canal de Suez. Con dos lanzagranadas se atacó al barco Cosco Asia. El impacto dañó a un contenedor que tenía como destino Rotterdam y después Dublín. Era para una empresa falsa de muebles.

Cuando se analizó el impacto del ataque, los agentes policiales en el sitio detectaron cuatro millones de euros de cigarrillos ilegales, que se compraron a 20 céntimos de euro en Vietnam y estaban destinados al mercado irlandés. Al contenedor, la Interpol le colocó un dispositivo de seguimiento. Eso condujo al negocio en Canarias del IRA con exportaciones ilegales de tabaco.

El lavado

La red hacía lo mismo desde Canarias. Un informe Grant Thornton estima que los contrabandistas estaban suministrando el 28 por ciento de los cigarrillos fumados en Irlanda, una pérdida de ingresos públicos de 586 millones de euros anuales.

El comercio tradicional al por mayor de tabaco en las islas ha sido uno de los mercados que el grupo terrorista IRA ha empleado para su financiación en el Reino Unido e Irlanda. En este atractivo negocio subuyace alguno de los secretos menos difundidos del sistema aduanero en el archipiélago, precisamente, el que se quiere copiar en Irlanda del Norte por el Brexit.

Mecánica

Desde Canarias se puede mandar al resto de la UE este producto manufacturado sin pagar aranceles. Por no decir el que se llevan los turistas a su regreso de vacaciones. Se fabrica con ayudas de Estado de la UE que Bruselas autoriza de forma permanente a Canarias. La empresa que se emplearía en todo este círculo financiero del IRA es la sociedad limitada de acrónimo VIE.

No era la primera vez que el IRA operaba con tabaco en Canarias. En 2009, un hombre fue acusado en Estados Unidos de contrabando de cigarrillos para el IRA Real. Los cigarrillos eran transportado desde Canarias a Panamá a través del puerto de Miami. Desde Florida a Irlanda y el Reino Unido. En 2010, según la tabaquera JTI, el 14% del tabaco ilegal fue detectado en los aeropuertos de Irlanda. Para ello, se recurre a ciudadanos canarios que viven en Irlanda para traer tabaco a Dublín viajando con cierta frecuencia a Canarias para visitar a la familia.

Juicio en Madrid

Este «artilugio» del sistema aduanero previsto en el Régimen Económico y Fiscal de Canarias es lo que habría estado empleando el IRA para financiarse. Este mes de marzodos terroristas del IRA han declarado por lavado de dinero en España en un juicio que se celebra en la Audiencia Nacianal. Se trata de Leonard «Bap» Hardy, de 57 años, y su esposa Donna Maguire, de 60 años, que han comparecido ante la Sala de lo Penal del Tribunal Superior Nacional de Madrid.

La policía española también arrestó a un abogado español con despacho en Lanzarote por cargos de asistencia en el lavado de capitales. Se intentó interrogar a un «hombre de negocios» de Malasia y su esposa, que no estaban en España cuando se llevaron a cabo las redadas el 30 y 31 de diciembre de 2015. Esta red pudo inundar Australia y Nueva Zelanda de cigarrillos baratos.

La Policía de Aduanas de la AEAT y la irlandesa apuntan que el «dibujo contable» de la pareja formaba parte de una red de crimen internacional que ganó millones de euros a través del fraude a la propiedad en España financiado por las ventas de cigarrillos y alcohol.

Se cree que la pareja, que tiene cuatro hijos, fue una pieza clave en una red internacional responsable del contrabando de grandes cantidades de productos de tabaco y alcohol a Gran Bretaña e Irlanda, donde la policía interceptó un camión con más de cuatro millones de euros en cigarrillos.