La deriva nacionalista del PSOE también alcanza a Aragón

Lambán promulga una ley que proclama que Aragón «ostenta una identidad y un espacio jurídico, político y cultural propios» y anteriores a España

ZaragozaActualizado:

El abrazo entre el PSOE y los nacionalistas suma y sigue capítulos, y el último se acaba de escribir en Aragón. Fue una de las regiones en las que el PSOE, pese a perder las elecciones autonómicas de 2015, logró instalarse en el Gobierno regional gracias a los votos prestados de Podemos, de IU y de los soberanistas de la Chunta.

Y ahora, un mes después de que Pedro Sánchez llegara a La Moncloa también gracias a las órbitas nacionalistas y de Podemos, el aragonés Javier Lambán acaba de promulgar una ley -de «Actualización de los derechos históricos de Aragón»- con la que devuelve el favor a la Chunta, ejercita la sintonía parlamentaria con Podemos e IU, y atrae eventualmente al PAR, que también ha apoyado esta controvertida ley de corte soberanista, pese a que el Partido Aragonés es socio del PP en las Cortes Generales. Todo esto mientras se suceden los cortejos entre los socialistas y las órbitas nacionalistas en varias comunidades autónomas, caso del PSC catalán, de la deriva identitaria del socialismo asturiano, o de los acuerdos gubernamentales con el nacionalismo que se dan en Baleares y la Comunidad Valenciana.

«Pueblo» y «voluntad»

Esta nueva ley autonómica declara que Aragón es un «país» con «más de doce siglos de historia», con «identidad jurídica» y «política» anteriores a España. El soberanismo que destila esta ley cuadra con las tesis de sus promotores, la Chunta Aragonesista (CHA), partido al que Lambán integró en su Gobierno y en cuyos documentos programáticos defienden la autodeterminación y el derecho a la independencia.

La polémica ley que acaba de ver la luz -ayer fue publicada por el Boletín Oficial de Aragón (BOA)- sobrepasa al Estatuto de Autonomía. Así, mientras éste se limita a declarar la región como «nacionalidad histórica», sin más, la nueva ley añade una relevante y extensa coletilla. Su artículo primero habla de Aragón como «nacionalidad histórica, de naturaleza foral, cuya identidad jurídica, así como la voluntad colectiva de su pueblo de querer ser, se han mantenido de manera ininterrumpida desde su nacimiento».

Superioridad: coloca los «derechos históricos del pueblo aragonés» por encima de la Constitución

De esta forma se refiere al derecho colectivo a decidir, un derecho que la misma ley se encarga de remarcar que está vigente y que es anterior a la Constitución y a la propia existencia de España. De hecho, en otro artículo se indica que «los derechos históricos del pueblo aragonés son anteriores a la Constitución española» y que «no prescriben por falta de uso, ejercicio o reclamación».

«Identidad»

«La participación de Aragón en el proceso histórico de construcción de España no ha supuesto la renuncia a sus derechos históricos», remarca esta ley. También proclama que «Aragón, en virtud de sus instituciones tradicionales, su historia, su Derecho, su cultura y de la convivencia histórica de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón, ostenta en el Estado español y en la Unión Europea una identidad y un espacio jurídico, político y cultural propios que deberán reivindicarse y reconocerse».

En el preámbulo de esta ley autonómica se subraya que el carácter nacional de Aragón acumula «más de doce siglos de historia». Define a esta tierra como «país», que en su momento «fue germen y cabeza de una confederación peculiar y precursora en Europa, la Corona de Aragón». Y reivindica «nuestro hecho nacional» como fruto de «la voluntad de los aragoneses de existir como pueblo».

Aunque esta ley se votó en las Cortes de Aragón el 28 de junio, no fue hasta ayer cuando se publicó su redacción definitiva. Ha sido tras incorporar las enmiendas que remozaron el texto original que promovió la Chunta. El PSOE considera que el texto resultante no choca con la Constitución, que no abona el derecho de autodeterminación y que está dentro de la legalidad y de la oportunidad política. Desde PP y Ciudadanos, sin embargo, ven evidente que esta ley colisiona tanto con la Constitución como con el Estatuto de Autonomía, y que lo hace para cimentar el soberanismo.

PP y Cs censuran a Lambán

El líder de los populares aragoneses, Luis María Beamonte, ha responsabilizado directamente al socialista Lambán. Entiende que esta nueva y polémica ley «le pone en evidencia, porque demuestra que aprueba lo contrario de lo que predica, que habla de unidad de España y luego se entrega a las tesis soberanistas, que los principios y convicciones que dice tener son un fingimiento».

Antecedentes: desde 2015, el PSOE gobierna en Aragón con los nacionalistas de la Chunta y gracias a Podemos

En similar sentido se ha pronunciado la líder de Ciudadanos en Aragón, Susana Gaspar. Tras censurar las «incoherencias» del PSOE aragonés, ha afirmado que esta nueva ley «es el primer paso para reclamar el derecho de autodeterminación de Aragón».

Para la Chunta Aragonesista (CHA) y Podemos, el texto que se ha promulgado va en sintonía con las tesis que llevan tiempo defendiendo.

Las tesis de Podemos y CHA

Así, el programa electoral con el que la Chunta concurrió a las elecciones autonómicas del año 2015 abogaba expresamente por el «derecho de autodeterminación del pueblo aragonés». Lo defendía para conseguir un nuevo escenario en el que Aragón fuera jurídica y constitucionalmente una «nación federada» a España y aliada «con los antiguos estados y señoríos de la Corona de Aragón, dentro y fuera de la Península Ibérica»: Cataluña, la Comunidad Valenciana, el Rosellón francés y el antiguo Reino de Nápoles -la actual Nápoles y parte de la Península Itálica-.

En cuanto a Podemos, su apuesta por esta ley autonómica también engarza con los antecedentes programáticos defendidos por la formación morada en esta Comunidad. A finales de 2016, Pablo Echenique impulsó un documento en el que Podemos reivindicó Aragón como «país» y con soberanía propia.