Pedro Sánchez, ayer, en Moncloa - Jaime García

Cuenta atrás para Sánchez: una semana para convencer a los independentistas de que no tumben los PGE

El Gobierno interpreta las enmiendas a la totalidad de ERC y PDCat como un intento de presión y asegura que la única oferta es la que se incluye en las propias cuentas públicas

Daniel Tercero
Madrid - BarcelonaActualizado:

Llega la hora de la verdad para el Gobierno de España que preside Pedro Sánchez. La ley de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) es la norma más importante de todo el curso político y, desde ayer, está un poco más lejos de ser aprobada en el Congreso de los Diputados, en su primera tramitación, la semana que viene. Este lunes, el PDECat y ERC, tras las reuniones semanales de sus ejecutivas, anunciaron que, por separado, presentarán esta misma semana enmiendas a la totalidad de las cuentas del Gobierno.

Marta Vilalta y Joan Tardà, portavoces de la dirección de ERC y de este partido en el Congreso, respectivamente, lamentaron lo que, desde su punto de vista, estamos ante un nuevo inmovilismo, en esta ocasión del PSOE en lugar del PP. «Votamos favorablemente la moción de censura del PSOE con la finalidad de crear escenarios de negociación y terrenos compartidos pero, hasta el momento, no se han movido», señaló Tardà, en rueda de prensa desde Barcelona.

En esta línea, Vilalta recordó que para ERC « estos presupuestos no se pueden descontextualizar de la actual situación de represión, persecución y vulneración de derechos que estamos viviendo en Cataluña». Y, por lo tanto, el grupo que lidera Oriol Junqueras desde la prisión, en situación preventiva y a la espera de juicio ante el Tribunal Supremo acusado de rebelión, entre otros delitos, presentará una enmienda a la totalidad del proyecto de los PGE, que se debatirá en la Cámara Baja los próximos 12 y 13 de febrero.

Tiempo de rectificación

Para ERC, sin embargo, todavía hay tiempo de rectificación por parte del Gobierno y, así, retirar la enmienda a la totalidad a las cuentas. Esta rectificación pasaría por «crear una solución democrática basada en el derecho a la autodeterminación y poner fin a la vía represiva iniciada por el PP», indicó Vilalta; que sumó sus palabras a las de Tardà: «El Gobierno tiene que crear una mesa de negociación bilateral (con la Generalitat) en la que tengan cabida los partidos españoles partidarios de encontrar una solución dialogada con Cataluña y los partidos catalanes partidarios de la autodeterminación».

Por su parte, el PDECat también anunció que presentará una enmienda a la totalidad a los PGE. En un comunicado –después de que Eduard Pujol, portavoz adjunto de Junts per Catalunya pero no del PDECat avanzara la posición de la formación–, el partido en el que milita Carles Puigdemont y preside David Bonvehí informó de que su posición al respecto de las cuentas del Gobierno no ha cambiado: «El PDECat se mantiene en no aprobar los Presupuestos y presentará una enmienda a la totalidad».

Una decisión que, como ERC, podría cambiar si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pone en marcha «una mesa de diálogo bilateral para encontrar una solución política al conflicto de Cataluña, con la presencia de un mediador neutral que garantice el cumplimiento de los acuerdos a los que se lleguen», según reclaman.

Por el momento, el Gobierno no se plantea más espacio de negociación que la mesa de partidos políticos que Sánchez y Torra acordaron crear pero que la vicepresidenta Carmen Calvo no ha logrado concretar en sus encuentros con la Generalitat. Pero la posición de Moncloa quiere limitar esa mesa de partidos a las formaciones catalanas. Ayer, tras conocer la noticia de que los independentistas presentaban enmienda a la totalidad tanto el Gobierno como los socialistas quisieron lanzar el mensaje de asimilar a ERC, sobre los que los socialistas tienen depositadas más esperanzas, con PP y Ciudadanos. El coportavoz del Comité Electoral del PSOE, Felipe Sicilia, acusó a los republicanos de «alinearse con la derecha» y reiteró que el Gobierno no puede hacer «absolutamente nada» por la situación de los presos.

Desde el Gobierno no se mostraron ayer nada sorprendidos por este paso de los independentistas que aludieron a la «competición interna» que viven las fuerzas independentistas. La ministra de Hacienda siempre ha sostenido en privado su convicción de que los independentistas mantendrían la incógnita hasta el final.

Y todo apunta a que así será, ya que existe la posibilidad para retirar in voce, en el momento anterior a la votación, la enmienda a la totalidad. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, atribuyó la decisión de los independentistas a un intento de «presionar» al Gobierno. Ayer, desde Moncloa y Ferraz se insistía en que la única oferta es la que se incluye en los propios Presupuestos, poniendo el acento en el fuerte aumento de la inversión en Cataluña.

«Atado de pies y manos»

En el PP se ve «lógico» que Sánchez tenga estos problemas para aprobar sus cuentas, al tener como aliados a quienes quieren acabar con España. El vicesecretario de Organización de los populares, Javier Maroto, advirtió que Sánchez está «atado de pies y manos a todos los que tienen un problema con España u odian a España», de ahí que tenga «muchas dificultades» para poder sacar adelante las cuentas. El PP se teme que Sánchez esté pensando en cómo contentar a sus socios separatistas con nuevas concesiones para tener sus votos. En realidad en Génova se piensa que la postura de ERC es poco sólida y no descartan que en el último momento haga un movimiento para apoyar al presidente socialista y salvar sus Presupuestos.

Fuentes populares sostienen, además, que haya o no Presupuestos este año, Sánchez seguirá en La Moncloa y aguantará lo máximo en el Gobierno, por lo que no le ven ninguna intención de adelantar las elecciones generales.

Misma posición mantienen en la madrileña calle de Alcalá, en la sede de Ciudadanos, donde ayer Albert Rivera cargó contra unas cuentas «malas para España» y que, además, requieren el apoyo de quienes quieren «liquidar el Estado». El presidente de la formación liberal aseveró no querer entrar en «el lío de los Presupuestos de Sánchez» y «el lío de los independentistas», pero avisó: «Quien se acuesta con separatistas acaba mojado». Para él, aprobar unos Presupuestos como los que quiere traer Sánchez es «mala idea», más aún con los datos del paro conocidos ayer. «Hace falta moderación fiscal, creación de empleo y ayudas para autónomos», remató.