Villegas, Rivera y Arrimadas, en la reunión del Comité Ejecutivo de Cs de este lunes - EFE

Ciudadanos ratifica el veto a Sánchez tras el 28-A sin pronunciarse aún sobre pactos en las autonomías

Línea a seguir: reeditar el Gobierno andaluz, pero con Albert Rivera liderando el acuerdo a nivel nacional

MadridActualizado:

No habrá pacto del abrazo. Pedro Sánchez se ha quedado huérfano de apoyos a su derecha y tendrá que buscar acuerdos postelectorales a su izquierda y entre los independentistas y nacionalistas. Las cesiones del PSOE al soberanismo han marcado un punto de inflexión para Ciudadanos, cuyo Comité Ejecutivo ratificó ayer en su sede nacional el veto, no solo al actual presidente del Gobierno, sino a todo su partido de cara a tejer alianzas tras los comicios generales del próximo 28 de abril.

El presidente de Cs, Albert Rivera, inició una batalla contra Sánchez el pasado mes de enero, señalándole como un «obstáculo» y un «peligro» para España, que ayer su Ejecutiva llevó un paso más allá. Y es que si hace un mes podía pensarse que Cs pactaría con el PSOE si, como en 2016, el Comité Federal de los socialistas obligaba a su secretario general a echarse a un lado, ahora queda claro que esta tampoco es una opción. «Estamos siendo claros: ni con el PSOE ni con Sánchez», afirmó el secretario general de los liberales, José Manuel Villegas, en rueda de prensa en la madrileña calle de Alcalá. Así lo decidió el órgano de dirección de Cs por unanimidad, en una votación con la que quisieron dejar claro que la deriva de Sánchez y de su Gobierno ha rebasado, bajo su punto de vista, los límites de lo permisible.

De esta manera, Cs pierde, recién iniciada la precampaña, su condición de bisagra entre populares y socialistas, al mostrarse dispuesto a pactar únicamente en una dirección: la del Partido Popular. Desde la formación de Rivera creen que será difícil superar en las urnas al PSOE como primera fuerza, aunque sí se ven capaces de adelantar al PP recogiendo los votos más moderados de los populares, pero también de los socialistas que no están por la labor de entregar su voto a Sánchez para que retome su «gobierno Frankenstein» con Podemos e independentistas.

José Manuel Villegas:«Vamos a intentar conseguir el mayor número de votos para que los extremos no tengan nada que decir»«En un gobierno de Rivera, nacionalistas y populistas no van a pintar nada»

Ante esta expectativa de superar al PP, Cs no cierra la puerta a intentar cosechar el sí de Vox en una hipotética investidura de Rivera, pero advierte de que tratará de reunir el mayor número de votos para que «los extremos no tengan capacidad de decidir». Villegas, eso sí, remarcó en la rueda de prensa de ayer que la decisión tomada solo valora la estrategia después de las elecciones generales, y que la Ejecutiva no habló de los posibles escenarios en algunas comunidades como Extremadura, Aragón o Castilla-La Mancha, en las que la afinidad de Cs con los barones socialistas es mayor. Sin embargo, fuentes del Comité Ejecutivo explicaron que estarán pendientes de aquí al 28-A de la posición que tomen los barones con Sánchez y si se desmarcan o no de la línea trazada por el presidente.

Los «noes» de Rivera

A pesar de que Rivera en el pasado afirmó que no alcanzaría acuerdos ni con Pedro Sánchez ni con Mariano Rajoy y terminó apoyando investiduras de ambos –la fallida de Sánchez y la de Rajoy al inicio de la presente legislatura–, esta vez parece que el órdago de Cs va en serio. Fuentes del partido apuntaron que en el caso de un escenario en el que solo sumasen el PSOE con Cs o el PSOE con sus socios de la moción de censura, los socialistas deberían elegir entre repetir elecciones o intentar nuevamente navegar junto a Podemos y separatistas. Cs, para este PSOE, no es una opción con la que contar.

El secretario general de Cs insistió ayer en que el suyo es el único partido que puede aunar a los españoles desde una posición «moderada» y, a la vez, garantizar que «nacionalistas y populistas no van a tener nada que pintar» en el ejecutivo nacional. Villegas señaló a Rivera como el único que puede ser presidente sin ser «del PP ni del PSOE», aunque oficialmente aún no es el candidato de su partido, ya que debe someterse a un proceso de primarias. La elección del candidato de Cs a la presidencia del gobierno será el próximo 9 de marzo, a falta de concretarse el calendario de participación.